domingo, 28 de mayo de 2017

· ZULY SOFÍA GÓMEZ ·

“Profesor Muñoz Freites, mi nombre completo es Zuly Sofía Gómez Salazar, mis padres fueron Josefina Isidora Salazar Rodríguez y Pedro Otilio Gómez Irausquín; mis abuelos paternos Pedro Enrique Gómez Sierralta y Carmen Sofía Irausquín, y los maternos Pedro Manuel Salazar y Rosa Rodríguez (todos difuntos). Nací en el Centro de Salud Dr. Carlos Diez del Ciervo en Judibana el 20-10-1964; los hijos de mis padres fuimos: Ingrid (difunta), Luwin, Neidy, Pedro, Edwin, Wendy, Neidy, Grey, Marda, Hardy y mi persona. Tengo 4 hijos, Doraisy - la parí a los 19 años- y Yuliana Palmar Gómez, Ángel David Camacho Gómez y Gonzalo Distefano Rangel Gómez”.
“Los gringos duermen en camas separadas. Un día le fui a llevar la comida a la cama a Mrs. Helen -la gringa se desayunaba sin limpiarse los dientes-; ella tenía la caballera amarilla como el sol, y su esposo era calvo; tenían un amigo llamado Mr. John Sugar y la esposa se llamaba Mrs. Wendling, de un lugar llamado Oklahoma. Su amiga tenía la cabellera negra azabache, ¡cuál sería mi sorpresa! Mrs. Helen estaba en su cama con Mr. Sugar y Mrs. Wendling con el esposo de su amiga. Me espanté y se lo conté a mi mamá. ‘Hija, se me olvidó decirte que esa gente es muy extraña, les encanta intercambiarse las esposas’. Hasta ese día trabajé en esa casa. Cuando cumplí 13 años la norteamericana me regaló una afeitadora con su hojilla y me dijo: ‘debes rasurarte los vellos de tu vagina y las axilas, y toma esta caja de toallas sanitarias, no te debes poner más trapitos como your mother, my little girl.”
“Estoy a la espera de la pensión que el señor Presidente dice que me gané por trabajar toda la vida. Las domésticas tenemos derechos, y yo he lavado y planchado toda mi vida. O a un crédito, para criar conejos. Los que trabajamos toda la vida debemos recibir una pensión que cubra nuestra alimentación y medicinas. Necesito la tarjeta de la Patria que me garantice la pensión de los Hogares de la Patria, ya que soy muy pobre.”
“Profesor Muñoz Freites, usted debería poner su nombre como Constituyentista de la Tercera Edad. El Presidente Maduro llama a lo que deseamos todos los venezolanos y venezolanas, la paz. No se trata que la gente se reconcilie, que no sería nada malo, pero para empezar que no nos veamos como enemigos. Cada quien tiene derecho a pensar distinto, para eso vivimos en democracia. Recuerdo que usted y Rosa sembraron -cuando las Cooperativas- 50 matas de tomate y obtuvieron más de 300 kilos, y comimos tomate bueno y barato”.

“Le quisiera pedir al Presidente Maduro que congele los precios, y mano dura contra los bachaqueros, especuladores y acaparadores: métalos presos, y que haga un decreto de congelación de precios”. 

viernes, 19 de mayo de 2017

·JESUS ESCALONA ·

Jesús Manuel Escalona Rodríguez desde el 2006 es obrero de la Alcaldía de Los Taques, tiene 16 años en el municipio; nació en Caracas, en la maternidad Concepción Palacios el 13-02-1981, hijo de Jesús Ramón Escalona, natural de Cumarebo, e Inés Graciela Rodríguez Alcalá, oriunda de Barcelona, Anzoátegui. Afirma que le tiene mucho afecto a su abuela paterna Ana Escalona y recuerda con cariño a su abuela Ana Graciela Alcalá (difunta). No oyó mencionar a sus abuelos.
Obtuvo el 6° grado en la Escuela Básica Caja de Agua en el 2000, y se graduó de bachiller en el Liceo Pedro Antonio Leleux en el 2006. Dice Escalona: “Tengo un hermano y 2 hermanas: Wuilmer Jesús y Anyela Josefina Escalona Rodríguez, e Inés Gaona Rodríguez; soy el padre de Abimael Josué Escalona Zavala, quien nació en el hospital Dr. Carlos Diez del Ciervo, en Judibana, el 28-02-2012. El acontecimiento más importante que me sucedió fue el nacimiento de mi hijo, el ser que más quiero en esta vida”.
“Es posible que exista la predestinación, el amor no tiene fecha. Fíjese amigo Muñoz Freites, después de 20 años me encontré con mi novia de la adolescencia, sencillamente nos vimos y comenzamos hablar de nuestras vidas. Es una persona maravillosa, se llama Rosa Meléndez. Mi padre hace mucho tiempo me dijo: ‘Jesús sé humilde y sencillo, serás mejor persona y Dios te recompensará’, mi mamá me enseñó a respetar y ayudar al prójimo”.



“Mi primer empleo fue como limpiabotas, limpiando y puliendo zapatos en la plaza Bolívar de Caracas; las personas daban buenas propinas, mi padre se había fracturado una pierna y mi mamá estaba enferma, y con el dinero que obtenía ayudaba a mis padres y a mis hermanos, quienes eran excelentes estudiantes; para mí siempre ha sido importante la familia. Mi segundo empleo en el 2006 fue como vigilante en la empresa de Serenos Montalbán, de Carirubana; ese mismo año ingresé como obrero fijo de la Alcaldía de Los Taques”.
“Profesor Muñoz Freites, la situación más extraña que me ha ocurrido me pasó en la comunidad de El Oasis. Resulta que siempre quise hacer el servicio militar obligatorio, inclusive tenía pensado ingresar voluntariamente, cuando por allá a finales de la década de los 90, camino a mi casa me reclutaron”.
“Siendo soldado ocurrió la tragedia de Vargas, todas las quebradas que caían del Naiguatá y del Ávila (el Guaraira Repano) se desbordaron, y arrasaron con deslave de agua, piedras y barro muchos barrios de esa entidad federal. Se dice que murieron 10 mil personas, hubo muchos damnificados que fueron alojados en refugios, y recibían sus tres comidas diarias, medicinas y atención de todo tipo; luego el gobierno transformó a esas familias en dignificadas, ya que les otorgó viviendas en otros estados del país y les ayudó a conseguir empleo. Uno de esos sitios fue El Oasis, en el municipio Los Taques.
“Estando en el ejército, desde Vargas ayudé a trasladar al interior a muchas personas; cinco años después, a mi hermana Inesita le adjudicaron una vivienda en esa comunidad, y me fui a vivir a su casa. Nunca imaginé, cuando era militar en 1999, que iba a ser vecino de las familias que ayudé a trasladar, que iba a vivir en el mismo sitio donde hacía 5 años las habíamos llevado; esta fue una gran sorpresa para mí”.
“En el 2010, conocí en Amuay a la madre de mi hijo Abimael, Abigail Zavala. Fue el tiempo que por las fuertes lluvias se inundaron sectores de esta población, bastantes casas se llenaron de agua. Recuerdo que allí comenzó mi admiración por el Alcalde Dr. José Luis “Pepe” Iglesias Gallegos, por la directora general, arquitecta Daily Chirinos, y por usted profesor Muñoz Freites”.

“A mí se me encomendó la misión de ayudar a las personas afectadas; salvábamos sus enseres y mobiliario, y achicábamos con motobombas sus viviendas inundadas. Usted era el director de Desarrollo Social de la Alcaldía, pero andaba achicando y fumigando como un obrero más”.

· LA PAZ (II) ·

        En las crónicas le doy cabida a gente del gobierno y de la oposición. Ayer conversé con Johnny Reyes, empleado del Concejo Municipal de Los Taques, hijo del difunto Edgar Antonio Reyes Ruíz quien fue concejal por el partido MAS durante el mandato de Gregorio Irausquín, primer Alcalde electo del Municipio, y marino de profesión, nacido en Los Taques el 10-01-1956, se casó con Regina González y tuvieron 3 hijos: Anauri, Edgar Lenin y Johnny”.
        “Profesor Muñoz Freites, mi papá decía que el odio de clase como lo pregonaban Adolfo Hitler y Benito Mussolini fue lo que llevó al exterminio en Europa. Y con respecto a las bombas de pupú, recuerdo que cuando usted fue Director de Desarrollo Social y Educación de la Alcaldía de Los Taques, achicó 4000 pozos sépticos, y una vez se soltó la manguera del camión y se bañó en el excremento de los taquenses”.
       “Profesor Muñoz, Patricia Poleo llamó a exterminar a los chavistas, ‘que no van a perdonar a ninguno, que hay que matarlos a todos’. Se puede desencadenar una cruenta Guerra Civil, recuerdo que decía mi padre Edgar Reyes que en España entre los años 1936-1939 hubo un millón de muertos. Aquí en la Guerra de Independencia y la Guerra Federal hubo unos 250.000 fallecidos, y nuestro país apenas tenía 1.800.000 almas. En Chile, hubo 17 mil desaparecidos cuando Pinochet”.
        “Las bombas que lanzarían los gringos caerían por igual sobre opositores y chavistas. Me parece urgente llamar a la Paz, debe cesar la violencia. Resolvamos nuestros problemas con el voto. Todos tenemos que participar en la Constituyente. Lo que buscan los imperialistas es apoderarse de nuestro petróleo, de nuestras riquezas y si hay una invasión lo más probable es que desembarquen en la bahía de Los Taques”.
      “Haberse molestado una joven porque se celebró el Día de Las Madres me parece un absurdo. La compatriota afirmó que ella estaba sufriendo y el pueblo celebrando el Día de Las Madres; le recuerdo que este día es una celebración muy importante para nosotros, esta persona tiene 19 años luchando en las calles ‘¡para que no pase nada!’, -muestra un inmenso sufrimiento- porque nadie se conduele de que ella llame a la destrucción. Es urgente que la oposición se haga un examen de conciencia, pero también es urgente que el gobierno se haga una autocrítica”.
       “Ya van 52 muertos, muy lamentable, por la muerte de estos venezolanos los responsables deben pagar, se les debe aplicar todo el peso de la Ley; decir ‘quiero entrar a un comercio y comprar lo que yo quiera’, es no tener ningún control sobre su vida, es ser esclavo del amor propio y del interés egoísta, es cuando nuestras existencias las controlan los productos, pero es poco ético hacer juicios desde lejos. El problema es político y económico, es urgente reducir el alto costo de la vida, vencer el acaparamiento y la especulación, sincerar los precios por Decreto Presidencial. No puede ni debe morir un compatriota más. En Venezuela no hay una guerra, el capitalismo enferma, embrutece; las personas creen en lo que dice el ombligo del sistema, el inmoral invitado que entra a tu casa y controla tu existencia: la televisión, que alienta a utilizar excretas”.

        “Por Dios, resolvamos este conflicto con la Paz, si en nuestro país se desata una Guerra Civil es posible que mueran más de 10 millones de personas, los gringos lo que quieren es nuestro petróleo y nuestro oro, y este conflicto duraría más de 200 años. La clase media y los empresarios honestos son nuestros hermanos, no se les pide que dejen de pensar y defender sus ideas, pero que no lo hagan en forma violenta. Desenterrar las urnas fue un irrespeto al culto de nuestros difuntos. Paraguaná y el municipio Los Taques necesitan agua Urgente. En Jayana no hay ni para beber. El sabotaje que le hicieron a la Estación de bombeo fue un acto criminal”.

jueves, 11 de mayo de 2017

· LA PAZ ·

Los cristianos evangélicos son personas humildes, sencillas y honestas; actúan con rectitud, rigen sus vidas por los preceptos del Antiguo y Nuevo Testamento, por la palabra de Dios expresada por los profetas, los apóstoles y las enseñanzas de Jesucristo. El 09-05-2017 conversé con la hermana María Amelia Silva Carrillo, quien vive en Jayana, municipio Los Taques.
“Profesor Muñoz Freites, todos somos hermanos, hijos de Dios, criaturas de Jehová”. “Hermana María, ustedes hablan que su misión es predicar la palabra de Dios y de su Hijo, Jesucristo y de la realización de ésta, el hacer el bien”. “Sí, hermano Muñoz Freites, dice el apóstol Pedro “El que quiera amar la vida y gozar de días felices que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños; que se aparte del mal y haga el bien, que busque la paz y la siga”. (Pedro 3:10-11).
“El hombre y la mujer se salvan cuando cumplen la Ley de Dios, los Diez Mandamientos: 1) Amar a Dios por sobre todas las cosas. 2) No adorar imágenes y falsos ídolos. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 3) No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano. 4) Honra a tu padre y tu madre. 5) Acuérdate del día de reposo para santificarlo, seis días trabajarás y el séptimo descansarás. 6) No matarás. 7) No cometerás adulterio. 8). No hurtarás. 9) No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. 10) No codiciarás la casa ni la mujer de tu prójimo. (Éxodo 20: 2-17). Jesús aporta un nuevo Mandamiento: Ama a tu prójimo como te amas a ti mismo”.
“Todo lo que está sucediendo ocurre por la desobediencia de los hombres y por su perversidad, y por haber matado al Hijo de Dios; nada le produce a Jehová más alegría que oír que se practica la verdad. También sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozcamos la verdad y la paz. Este es el Dios verdadero y la vida eterna (Juan 5:20)”.
“El Señor Jesucristo desea que los venezolanos nos unamos para hacer un mejor país, que nos pertenece a todos, por el bien de todos; nosotros los evangélicos oramos porque Jesús derrame Sus bendiciones sobre Venezuela y todos los venezolanos, Él quiere que cese la violencia e impere la paz, sino la ira de Jehová nos alcanzará a todos”.
El Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y verdad (Juan 1:14). Nuestro llamado es a la paz y al entendimiento entre los venezolanos. En Juan 16:33, Jesús nos dice, “yo les he dicho estas cosas para que en Mí hallen la paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he venido al mundo”.
En Colosenses 3:13, cita la Hermana María Silva, Dios nos dice: “De modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes”. Y reciban misericordia, paz y amor en abundancia” (Judas 1:2). “Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”. El Cristo predicó: “pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes” (Filipenses 4:99). Cita también la hermana María: “Honroso es al hombre evitar la contienda, pero no hay necio que no inicie un pleito” (Proverbios 20:3). La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu Santo es vida y paz. Llamemos a la paz”.

“Si alguien dice que ama a Dios y no ama a su prójimo es un mentiroso. Estamos dedicados en Jayana a predicar la palabra y a construir un templo que se llamará La Obra de Dios. En esta vida, donde por nuestros actos nos conocerán, para alabar a Jehová es necesario sentirlo en nuestros corazones y es con la realización del bien al prójimo, como la palabra del Evangelio se realiza. Es mejor servir que recibir, a Dios le agradan las personas de corazón limpio, puro y humilde”.

sábado, 6 de mayo de 2017

· EL POLICÍA ·

En Jayana vive un sargento jubilado de la policía de Falcón, con quien sostuve una conversación. “Buenas tardes, sargento Ramírez, ¿cómo lo trata la sequía?” “Rogándole a Dios y a las Ánimas de Guasare que llueva a cántaros, profesor Muñoz Freites. Necesitamos que caigan unos fuertes chaparrones, pero sobre todo, que llegue el agua por las tuberías”.
“Profesor, antes de hablar de cualquier cosa, quiero aprovechar la oportunidad de enviarle un mensaje al ciudadano Presidente Nicolás Maduro: yo soy jubilado, le agradezco los aumentos a los trabajadores activos y jubilados, pero los empresarios y los comerciantes no ha terminado usted de anunciar el aumento de sueldos, cuando ya suben los precios, aún más, los precios de los artículos regulados los aumentan todos los días, con decirle que todo lo que se vende en las bodegas, abastos, mercados y farmacias cambia de precio diariamente como por arte de magia”.
“Presidente, congele todos los precios por Decreto Presidencial e implemente una medida que permita que las medicinas para los niños y los hipertensos aparezcan y se puedan comprar a precios razonables. El medicamento para la tensión no lo hay en ningún expendio de medicinas, y esto me parece gravísimo, cualquiera se puede morir de una subida de tensión”.
“Bien, Ramírez, hábleme de su vida”. “Mi nombre es Ramón Antonio Ramírez Maldonado; nací en Pueblo Nuevo, Paraguaná, el 27-12-1957, llevo viviendo en Jayana 22 años. Mis padres se llamaban Ricardo Ramírez Acosta e Hilda María Maldonado de Ramírez; mi abuela fue Evangelista Acosta de Ramírez; mis hermanos se llaman -o como le gusta a uno de ellos decir, ‘los llaman’-: José Gregorio, Ricardo Ramón, Miriam Yudith, Josefina Antonia y Deisy del Carmen”.
“He tenido dos uniones, la primera con María Teresa Oberto de Ramírez madre de mis hijos: Eliezer Ramón, Daisy del Carmen y Yurianny Beatriz, todos Ramírez Oberto. Luego me uní a Esther Margarita Díaz -natural de Los Taques- con quien procreé a Eglymar, Estefhanny y Rosymar Ramírez Díaz; mi compañera antes de conocerme tuvo 2 hijos, Roberto Ramón y Silmary Esther Aldama Díaz. Todos mis hijos nacieron en el Centro de Salud de Judibana. Mis nietos son Alexander Ramírez, María Alejandra, Yuleixy, Mariana, Jeanpier, Ramier, Yufreiny Ramírez, Roberto Damián, Los Ángeles Kamila, Miriam Esther Aldama Tineo y Romina de Los Ángeles Tineo, Carmen y Kael Ramírez, Roberto Indunglas y Ashley Guevara, Jorge, Antonella, Rosielyz y Elizabeth Ramírez”. 
“Obtuve el 6º grado en la Escuela Básica 23 de Enero, Punto Fijo y saqué el 3er año en el servicio militar 1977-1978. Mi primer empleo fue como ayudante de panadero en la panadería Las Mercedes, trabajé en las panaderías Jacinto Lara, y Yocoima, entre otras y aprendí a hacer pan, soy maestro en masa. Dejé la panadería e ingresé en las FFAAP de Falcón como agente efectivo en 1979, obtuve el grado de Sargento Mayor y fui jubilado como Supervisor Jefe; volví a trabajar como panadero en la panadería El Palacio del Pan en Judibana. Me siento orgulloso de afirmar que nunca usé mi arma de reglamento para darle un tiro a alguien; no tengo enemigos personales, no abusé de mi condición de policía y de la fe púbica, en los lugares que trabajé me distinguí por combatir la delincuencia y por mi honestidad”.
“Destacado en Tucacas en 1989, unos delincuentes asaltaron una joyería en Mirimire y los perseguía la GN. Nos pasaron la novedad, visualizamos el vehículo, les atravesamos la patrulla en la carretera; les dimos la voz de alto, abrieron fuego contra nosotros y fui herido de dos disparos, en una pierna y en un brazo; sin embargo, los capturamos.

Una situación extraña que me ocurrió fue cuando me quedé accidentado, se le descargó totalmente la batería al carro; nadie se detenía, caminé hasta las Ánimas de Guasare, les rogué con fe, retorné y para mi sorpresa el automóvil prendió como un yesquero”.  

sábado, 29 de abril de 2017

· LA PALABRA ·

En 1998 disfrutaba yo unas cervezas, sentado en el porche de una casa en Villa Marina que me había alquilado mi amigo Segundo Silva, ubicada cerca de la playa. Con el relax de la brisa marina, tuve las siguientes cavilaciones de la conciencia, que luego escribí e intitulé La Palabra.
Escribía yo por aquella época: poderoso es el efecto de la palabra sobre todos nosotros, hasta el punto que, no solamente la acción de los seres humanos modifica la realidad, sino también la magia del verbo transforma el mundo circundante. Prueba del papel que juega la mezcla de los grafemas es que la sociedad contemporánea no existiría sin la presencia de las palabras, las ideas y las oraciones. En realidad, sin el idioma, el acontecer de las personas, el constructo llamado estructura social no hubiese existido nunca; seríamos una especie animal irracional más. El papel de la palabra es de tanto peso, que le escuchaba a mi conciencia el otro día el siguiente monólogo con el más vivo interés:
“Vine al mundo a descubrir el sentido de la vida, el cual era leer el periódico e ir variando de gusto, según el tiempo que me tocaba vivir. Es decir, cuando apenas sabía leer en la infancia, sólo me dedicaba a hojear las caricaturas de la página de historietas, pero cuando Superman dejó de ser el campeón de la justicia y comenzó a asesinar vietnamitas e iraquíes como arroz, invadió a Santo Domingo, Panamá, Grenada, mató al Presidente Salvador Allende en Chile y lanzó bombas inteligentes sólo mata-gente sobre las naciones que de alguna manera se oponían a la sociedad de consumo y del libre mercado, me decepcioné de esta página. La muerte del hombre de acero con balas de criptonita no me produjo mayor pesar”.
“Luego en mi juventud, solo me interesaban del periódico las páginas deportivas: las grandes ligas, el básquetbol, el béisbol, el fútbol, el hipismo, el boxeo y las olimpiadas; pero en “la Gran Carpa” la mafia negociaba los partidos de béisbol; en el boxeo y en el hipódromo no hubo pelea ni carrera que no fuesen arregladas, en las olimpiadas los atletas se inyectaban sustancias prohibidas para ganar competencias, pero lo que más me indignaba era el hecho que por aquellos tiempos el equipo de mi país jamás figuró ni siquiera en un cuarto lugar”.
“En la madurez, solamente leía el suplemento cultural y el acontecer político nacional e internacional, pero un buen día las páginas literarias fueron eliminadas; dejé también de leer sobre política agotado por tantos crímenes sin castigo y por el egoísmo y el individualismo de los políticos, las noticias internacionales no las leí más al no poder soportar ya más guerras y matanzas”.
“En la vejez, sólo me dedicaba a la sección de los entierros y funerales, en la que siempre había algún conocido quien obviamente se marchaba antes que yo; ya no tenía el afortunado que soportar la crisis económica, la miseria, el hambre, la pobreza, la corruptela, el paquete neoliberal, los atracos al erario público, el ver a la mayoría de los ancianos sin pensión de vejez, el aumento de la gasolina, las medicinas, los artículos de primera necesidad, la delincuencia desbordada, el que los pobres comieran perrarina, la venta de nuestro petróleo y hierro a paupérrimos precios”.
“Fui tranquilo y sereno al funeral de un conocido, le di una mirada a la urna: no era de caoba como antes, sino de metal. ‘Tanto que presumías que no se te caía el pelo y total, la pelona te llevo antes que a mí, la preocupación por hacerte rico, tu desespero por la ganancia, tu culto por el único dios de este mundo, el vil dinero, te llevaron a la tumba’. Yo consolaba a la viuda joven y bonita aún, y le inventaba anécdotas del difunto y ella me prestaba intensa atención, mirándome con deseo”

domingo, 23 de abril de 2017

· EL DOCUMENTO HISTÓRICO ·

La historia es una ciencia que no puede observar los hechos que estudia. Estos acontecimientos ya no existen. No puede tampoco, experimentar: el historiador no provoca un hecho histórico para observarlo. El único método posible es la observación indirecta: indagación no de los hechos, sino de las huellas que dejaron. Partiendo de esas improntas, el experto en historiografía reconstruye mentalmente los sucesos, pero para reedificar esos hechos tiene, primero, que descubrir las relaciones entre esos rastros y después, rehace partiendo de esos vínculos, los eventos.
El historiador no empieza hallando los sucesos, para luego buscar las relaciones entre ellos; él descubre determinada relación entre los hechos, y es la existencia de ese lazo lo que hace reconocer a los eventos como históricos.
Sea un investigador de los sucesos históricos trabajando en un archivo. Tiene a su disposición infinidad de legajos. Los lee e inspecciona. No puede saber por su simple lectura y estudio, si son o no documentos históricos, es decir, escrituras que sirvan para reconstruir hechos pasados con significación. Tiene que seguir leyendo y examinando hasta que descubra una relación entre esos documentos; es decir, hasta que descubra su significado. Hallada la relación, esas huellas o restos del pasado se revelan entonces, como antes no se habían mostrado: como documento histórico; como documentos que están entre sí vinculados a hechos relevantes ocurridos. 
El registro de los pliegos no constituye la obra del historiador. Mientras no se descubra la relación significativa entre ellos, no son documentos históricos. Todos ellos son, por ser huellas, pergaminos del pasado; pero no todo escrito del ayer es documento histórico por la simple razón de que la historia no es la ciencia de lo acontecido a secas, sino “la ciencia del pasado que no se limita a ser pasado”.
 Las relaciones entre los pliegos no están dadas. El vínculo supone una actividad del investigador historiográfico; éste es, como toda mujer u hombre de ciencia, un observador activo, capaz de establecer conexiones. No procede arbitrariamente, porque las relaciones tienen que establecerlas entre los documentos, que son vestigios de lo acaecido sin las cuales la labor es imposible. Tampoco impone a los documentos una relación preconcebida, para forzarlos a entrar en ella. Esa es la falsa historia de quienes buscan, en el ayer, pruebas para sus concepciones teóricas.
Los manuscritos no hablan por sí mismo, ni son el eco de la voz del historiador. Éste habla con escritos, y al hablar con ellos, los convierte en documentos históricos si realmente la huella del pasado que hay en ellos, es histórica, y a la vez, los documentos históricos lo convierten a él en un historiador. Decía mi viejo, pero probo profesor de historia: “Querer que las hojas hablen por sí mismas, es caer en la pura objetividad; querer hablar sin material escrito es caer en la subjetividad. El documento es necesario, pero el manuscrito no es tal, si no significa, y significar es siempre expresar algo desde el punto de vista del hombre y de la época histórica dada. Esta es la verdadera relatividad histórica; que no quiere decir, como pretende el llamado “relativismo” que los hechos varíen según el punto de vista en que el historiador se coloque; los sucesos no varían, ni pueden variar, porque son ayer, y “el pasado es eterno como los triángulos”.

Nadie modifica lo acaecido, esto es imposible. Lo que es relativo, no es el hecho acontecido, sino la significación de ese hecho, y la significación de un acontecimiento sucedido, no se descubre en el ayer mismo, esto es imposible, sino en la investigación posterior a lo ocurrido”. Por último, recordemos aquí que: quien conoce el pretérito, sin discusión, está en la posibilidad real de dominar el presente.