jueves, 31 de mayo de 2018

· UN RECUERDO ·


Recuerdo, como si fuera hoy, que con Jorge Luis Chirinos y unos veleños recibimos  al Comandante Hugo Chávez Frías, -quien me dio un apretón de mano- el 08-05-1994, en el Monumento a la Bandera, en La Vela de Coro. Yo era el director del Liceo de Curimagua y allí volví a encontrarme con el Comandante Chávez el 10-05-1994, cuando iba rumbo a Macanillas a rendirle honores a José Leonardo Chirinos, quien el 10-05-1775 se alzó en contra de la monarquía española. Esta insurgencia tenía como norte abolir la esclavitud y establecer la igualdad y la confraternidad  entre los estamentos étnicos de la Venezuela colonial. El 10 de mayo se conmemora el Día de la Afronacionalidad.
Si agredieran militarmente a Venezuela, el pueblo en defensa de la libertad, la soberanía y la independencia empuñaría las armas al lado del Presidente Constitucional Nicolás Maduro, quien el 20-05-2018 fue reelecto con el 68% de los votos. Esa fue la voluntad de los ciudadanos expresada en las votaciones. El Jefe de Estado llama a la convivencia,  a la paz  y al diálogo entre los venezolanos.
Somos un pueblo libertario que siguió los ejemplos de los precursores José Leonardo Chirinos y del Generalísimo Francisco de Miranda, y se insurreccionó contra los españoles y derrotó a la cruel España en la guerra de independencia dirigido por el Libertador Simón Bolívar, el Mariscal Antonio José de Sucre, el general Rafael Urdaneta, el general José Antonio Páez, el general Manuel Piar, “el Negro Primero” Pedro Camejo, la coronela Manuela Sáenz, Luisa Cáceres de Arismendi, Josefa Camejo, Juana “La Avanzadora”, Eulalia Buroz Ramos de Chamberlain, los generales Juan Bautista Arismendi, Santiago Mariño, José Félix Ribas, José Antonio Anzoátegui, José Tadeo Monagas, Bermúdez, José Gregorio Monagas, Ambrosio Plaza, Jacinto Lara y Pedro María Freites.
Somos el pueblo del general Ezequiel Zamora, quien aplastó a los terratenientes oligarcas; también somos el pueblo que no se rendirá, ni se cansará nunca de ser libre. Una agresión contra la Patria desencadenaría una guerra que duraría más de 100 años y que sin duda llegaría hasta la  nación del norte.
El Libertador Simón Bolívar dijo: “Dichoso el ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando defiende la Soberanía Nacional”. Tengan el mundo la plena seguridad que los venezolanos ante una agresión del gobierno racista yankee, cerraríamos filas en defensa de la soberanía. La República Bolivariana de Venezuela posee la mayor reserva de petróleo del mundo y los imperialistas, en su sed de combustible, quieren apoderarse de ella; pero la defenderemos y los que traicionen a la Patria Soberana serán aplastados por el paso indetenible de la historia; las generaciones futuras recordarán a sus héroes con dignidad, y respeto y a los traidores con odio y desprecio.
De mi libro “Antiparadigma III”, escrito en el municipio Los Taques, Falcón y publicado en Santa Ana de Coro en 2010, página 17,  transcribo: “El Libertador  Bolívar no fue ni de los que se cansan, ni de los que traicionan un ideal. Los hombres pasan pero las ideas perduran; los seres humanos capaces de sacrificarlo todo por una causa justa y de dar las respuestas certeras al momento histórico que viven, tienen siempre un destino excepcional y de magna trascendencia. El General Bolívar fue uno de estos monolíticos moldes, hacedor de sueños de imborrable impronta. Su práctica política y su condición de genial estratega militar, le hicieron pasar al mundo de los inmortales, de los grandes”.
Y continuando la cita de mi obra, página 107 expreso: ¡Diablos imperialistas, ustedes han manchado la historia de sangre, ustedes son enemigos de la humanidad, ya que sólo saben desencadenar acontecimientos altamente destructivos; y quienes les comandan, sólo pretenden expresar su voluntades de poderío y su pretensiones de apoderarse del planeta; dejen en paz a Venezuela, no desencadenen una Tercera Guerra Mundial!.

viernes, 18 de mayo de 2018

RECORDAR ES VIVIR

En abril de 2018 cerca de PDVAL, en un sitio que llaman La Frontera, sector 2A “Teniente Luis del Valle García” de El Viñedo, Barcelona, Anzoátegui, República Bolivariana de Venezuela, hubo un acto cultural organizado por el Consejo Comunal Conciencia Revolucionaria y la Misión Cultura, para homenajear a los abuelos y abuelas de la comunidad. Los asistentes contaron con la presencia de la agrupación Fundación Artistas Unidos Recordar es Vivir, de canto anzoatiguense de la tercera edad. Me enteré de este suceso porque en la casa de una de las organizadoras del espectáculo, Yenny Duarte, se elaboraron los refrigerios que se les obsequió a los abuelitos, a los cantantes y a los organizadores.
Las empanaditas de queso, las tortillitas de huevo con cazón, acompañadas de arepitas y limonada, fueron consumidos primero por los abuelitos que estaban alegres y felices en el acto y también degustado por los cantantes en un tinglado de la vivienda donde me encontraba alojado; y la anfitriona les habló de mí, y ellos le expresaron que querían conocerme. Tomé mis muletas y a duras penas me levanté y me acerqué al grupo; de pronto, cuando le fui a estrechar la mano a una señora de distinguida presencia, ella exclamó: “¡Pero si yo le conozco a usted!, Yo soy Deika Pineda de Tovar, hace un tiempo fui invitada por el cronista de Puerto La Cruz a cantar en una convención de Cronistas en Valencia, usted es el cronista oficial del municipio Los Taques del estado Falcón y sus apellidos son Muñoz Freites”. “Apreciado cronista, ¿y qué hace usted tan lejos del municipio Los Taques?”
“Señora Tovar, vine aquí a ser intervenido quirúrgicamente, ya que en Barcelona tengo familiares, y además estoy vinculado a las tierras anzoatiguenses, mi abuelo Luis María Freites nació en Santa Inés, cerca de Bergantín, por el antiguo camino de arreos de mulas que llevaba a Urica, Santa Rosa y Cantaura, y estuvo alzado contra el general Juan Vicente Gómez y además era descendiente del general Pedro María Freites”.
“Doña Deika, hábleme de la agrupación”. “Profesor, mi esposo Francisco José ‘Pepe’ Tovar -que en paz descanse- fue el fundador de la asociación de canto Fundación Artistas Unidos Recordar es Vivir; somos una agrupación sin fines de lucro, dedicada a llevarle alegría y esparcimiento al adulto mayor y al público en general; nuestro inicio fue el 14-06-2014 en casa del señor Mario Rodríguez, en Palotal, y en vista de la aceptación que tuvimos comenzamos a presentarnos en la plaza Bolívar de Barcelona, en horario vespertino, de 2 a 6 pm; cantábamos un género musical variado, destacándose el bolero y la salsa”.
“Los integrantes iníciales de la agrupación eran Francisco José ‘Pepe’ Tovar, José Lisboa, Deika Pineda de Tovar, Johnny Flores, Margo Arcia, Luis Venares, Ana Pinto, Ramón López, Jesús González, Genlis Méndez, Arcides Vallenilla, Nelson Alcalá, Eulogio Rodríguez, Diomaris Mujica y Marlene Pereira, en la actualidad sólo quedamos 14 personas en el grupo”.
“Nos ha invitado PDVSA a cantar en sus sedes; como somos un grupo sin fines de lucro, hacemos presentaciones en entes gubernamentales, ancianatos, escuelas, en hogares de atención y recreación diaria para las personas de la tercera edad y en cualquier acto que nos inviten, especialmente de las comunidades del sur de Barcelona. Nos hemos presentado por todo el país; en una oportunidad íbamos a ir al estado Falcón, pero por razones ajenas a nuestra voluntad no pudimos trasladarnos”.
“Nuestra agrupación de cantores requiere para sus presentaciones de un sonido y de un transporte propios; la Comuna de El Viñedo está gestionando con el Gobierno Nacional y con la Alcaldía de Barcelona estas donaciones. Profesor Muñoz Freites ¿a usted lo leen en internet?” “Ciertamente mi estimada señora” “¿Podría usted escribir sobre la solicitud para que el Presidente Maduro tenga conocimiento de ella?” Señora Deika Pineda, viuda de Tovar, tenga la plena seguridad que lo haré. 

jueves, 10 de mayo de 2018

RAMON RAMÍREZ

     Como narré en una crónica anterior, en la búsqueda de la recuperación de mi salud unos parientes me trasladaron de tierras caquetías a Anzoátegui, y por aquí conocí a un taxista que hace años se relacionó con el estado Falcón. Este hecho me permite hoy, mes de mayo del 2018, escribir esta crónica donde resalto el inexplicable y profundo lazo que mantengo con la península de Paraguaná y con el municipio Los Taques. Me ubico pues, en un pasado cercano y escribo. 
      Por lo temprano de la hora, se me hacía difícil trasladarme desde El Viñedo hasta el CDI de Campo Claro, en Barcelona, a la consulta preoperatoria del cirujano traumatólogo cubano Carlos Vásquez. Numerosas eran las busetas y los autobuses del transporte público, pero quedaba lejos la parada más cercana y me resultaba difícil y doloroso caminar tanta distancia con muletas, ¡gracias a Dios! un vecino de la casa donde me encontraba alojado, me hizo la carrerita en su automóvil hasta la institución mencionada. 
       Cuando conocí a este conductor, persona extrovertida y locuaz, me dijo: “Amigo, usted no es de por aquí, ya que es la primera vez que lo veo por estos lares”, le respondí: “Muy acertada su apreciación, yo vengo del occidente de Venezuela”. “¿Caramba y que le pasó a usted en esa pierna?”. “Me la fracturé, tuve múltiples fracturas en la tibia, el peroné y en las muñecas”. Me continuó preguntando el taxista, “¿Supongo que fue en un accidente de tránsito?”. Le respondí, “si, iba en una moto y me estrellé contra un carro mal estacionado”, “¿pero no está usted algo mayor para conducir moto?”. “Viejo -decía mi abuelo Luis María Freites Farías- es el Camino Real y es por donde más anda la gente”… 
       En la segunda ocasión que abordé el carro del vecino, la conversación me deparó una agradable sorpresa, me dijo el conductor: “Buenos días amigo, ¿cómo sigue usted de sus males”? “Mejorando” le respondí y él me contestó, “por la prisa que usted llevaba el otro día, olvidé presentarme, yo me llamo Ramón Ramírez, trabajo con este carro por mi cuenta, de por puesto, pero también le hago carreritas más económicas a las amistades”. Le respondí, “mi nombre es Jesús Muñoz Freites y laboro como cronista oficial en el municipio Los Taques, Falcón, escribo sobre la historia local, la vida y las anécdotas de las personas.” “¿Dijo usted Falcón? Pues le diré que en mi juventud yo anduve por allá”. 
       “Señor Ramón, ¿tiene usted algun relato que contarme de las tierras falconianas?”. “Le voy a confesar algo, si no me hubiera ocurrido lo que le voy a contar mi vida hubiera sido otra. Resulta que yo presté el servicio militar en la Base Naval ‘Mariscal Juan Crisóstomo Falcón’ de Punto Fijo, estuve13 meses, desde enero de 1981 hasta febrero de 1982, y fui seleccionado para integrar el equipo de lucha gimnástica de la Infantería de Marina, y gané el primer lugar en el campeonato, recuerdo que era el gobierno del Presidente ‘Come torontos’ Luis Herrera Campins, quien ante la caída de los precios del petróleo devaluó el bolívar un viernes negro, el 18 de febrero de 1983… en aquellos tiempos no alcanzaba para comprar comida, los precios se pusieron por las nubes, todo estaba carísimo y la gente pobre no tenía para comer, aunque los estantes de los abastos estaban llenos de víveres, había hambre, hasta el punto que nos dieron la baja a los comandos de mi componente antes de finalizar el servicio”. 
       “Nací hace 55 años, amigo, en Aragua de Barcelona, y mi madre Doña Ramírez era de origen indígena, etnia Kariña-Caribe. Más de una vez troté, hice ejercicios y me bañé en las playas de Los Taques y Amuay… recuerdo que cuando tuve mi primera salida, unos ‘comandos’ o compañeros infantes, se disgustaron con mi persona porque, como era deportista, no quise tomar cerveza”.

miércoles, 2 de mayo de 2018

· EL PASADO ·


“A través de la historia, las praxis económicas de los hombres han condicionado sus praxis políticas. El pasado, como tal, no existe, porque ya sucedió, sólo la praxis política de la época que nos toca vivir lo hace verificable, el futuro tampoco existe porque los sucesos del porvenir no han ocurrido todavía; lo que en realidad existe es el presente, el aquí y el ahora, lo que estamos viviendo. Sin embargo, no es menos cierta la poderosa influencia que lo acaecido tiene sobre la existencia”. Estas palabras -y perdonen los lectores cualquier desliz de mi memoria, ya que han transcurrido bastantes años- se las escuché en 1976 a mi difunto profesor J. R. Núñez Tenorio, en un aula donde nos dictaba un curso en la Escuela de Filosofía, de la Universidad Central de Venezuela.
Si mal no recuerdo, el profesor J.R. Núñez Tenorio nos puso un ejemplo sacado de la historia insurgente de la Patria, se refirió específicamente a la Gran Guerra Social, como él llamaba a la Guerra Federal, y comenzó a dar fechas y lugares, manejando diestramente unos cuantos libros, en especial la “Historia Económica y Social de Venezuela” de Federico Brito Figueroa. A mis lectores en el municipio Los Taques, en el estado Falcón y en cualquier lugar, les diré que la UCV era, en aquellos tiempos, una universidad donde predominaban las ideas de izquierda.
Los asistentes del curso o seminario, un grupo de unos 10 estudiantes, como es obvio, ya que vivíamos en la Venezuela de la década de los 70, ni en sueños premonitorios teníamos noticias de internet; sencillamente, anotábamos la bibliografía que nos daba el profesor y, después de comer en el comedor de la universidad, íbamos a solicitar los libros indicados a la biblioteca de la Universidad Central de Venezuela, cuya directora era para aquel entonces la profesora Emilia Pérez Perazo, muy afín a nosotros porque también dictaba clases en la Escuela de Filosofía.
Las Escuelas de Letras y Filosofía de la Facultad de Humanidades y Educación eran vecinas, y recuerdo que en más de una oportunidad intercambié ideas con Néstor Francia y Roberto Malavé por aquellos pasillos, quienes ya mostraban excelentes dotes para la confrontación política, ya que por aquel entonces militábamos en partidos de izquierda diferentes.
Ahora bien, todos mis honorables lectores se preguntarán a dónde quiero llegar con este borroneo de cuartillas: resulta que en el mes de abril escribí dos crónicas (el 20-04-2018 y el 28-04-2018) intituladas Juan Crisóstomo Falcón y Juan Crisóstomo Falcón II, (los interesados pueden consultar el Blog del Cronista Oficial del Municipio Los Taques, Falcón, en internet).
Después de estas publicaciones, una dama muy apreciada por mí, que posee el don de fijarse en los detalles -y que estoy seguro que leerá esta crónica- me llamó a mi celular y me dijo: “No citas fuentes, se pudiese pensar que plagiaste de otro blog u otros autores” y le respondí: “los datos de esas dos crónicas fueron tomados de otros autores, no son producto para nada de una investigación historiográfica de mi autoría, pero que las fuentes son serias”. Si había otro blog, necesariamente tuvo que haberse nutrido de las mismas fuentes bibliográficas que eran anteriores al intríngulis de la red. Pienso que de esta manera quedará cancelada cualquier controversia que pudiera presentarse.
Primera celebración de la Santa Cruz de Mayo que, en muchos años, este cronista pasa lejos de Santa Cruz de Los Taques, ¡cómo extraño esa tierra paraguanera que tanto quiero!...

viernes, 20 de abril de 2018

JUAN CRISÓSTOMO FALCÓN

Entre los acontecimientos del siglo XIX que tienen excepcional importancia para Venezuela están: la insurgencia del 19 de abril de 1810 que obligó a Vicente Emparan a renunciar a la Capitanía General, punto de inicio del proceso de separación de España; la firma del acta de independencia el 5 de julio de 1811; la batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821 dirigida por el Genio de América, El Libertador Simón de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, y la Guerra Federal que comenzó el 20 de febrero de 1859 con Tirso Salavarría en Coro e impulsó a los campesinos a buscar la justicia social.
El Mariscal Juan Crisóstomo Falcón Zavarce, junto al General del Pueblo Soberano Ezequiel Zamora Correa, lideró en la sexta década del siglo XIX el movimiento de la Federación, que enfrentó a federalistas contra hacendados latifundistas centralistas; fueron sus padres José Ildefonso Falcón y Josefa Zavarce, nació en la península de Paraguaná, en Jadacaquiva, el 18 de enero de 1820.  
Fue el único hijo varón de su núcleo familiar, su hermana Estefanía contrajo nupcias con Ezequiel Zamora. Cursó estudios en el Colegio Nacional de Coro, bajo la dirección de Mariano Rendiles, aprendiendo catecismo, letras, filosofía, historia, aritmética, francés y latín. Su carrera militar la inicia en defensa del régimen del general José Gregorio Monagas, en el combate de Taratara (6-04-1848) enfrentándose al general paecista Judas Tadeo Piñango como comandante de una columna bajo las órdenes de los generales Antonio Valero y Trinidad Portocarrero. El 18 de agosto de 1849, actúa en el combate de La Bacoa (Coro), como jefe de una columna, venciendo al general Francisco Carmona. (Nótese que no puede hablarse aquí de grandes batallas, sino de pequeños combates).
Juan Crisóstomo Falcón se encarga de la Comandancia de Armas de Maracaibo en 1853 y es ascendido a general de brigada, jerarquía con la cual le tocó hacer frente a la revuelta comandada por el coronel Juan Garcés en la península de Paraguaná, quien buscaba derrocar al gobierno del general José Gregorio Monagas. Falcón finalmente derrotó el movimiento insurreccional de Garcés, primero en la batalla de La Salineta, y de manera definitiva en Caduto, cerca del istmo de los Médanos de Coro. Luego de este triunfo militar, se dirige a la provincia de Barquisimeto a fin de combatir la revuelta del general Juan Bautista Rodríguez, avanzando sobre Siquisique y Carora, capturando al general Clemente Fonseca.
En 1857 es nombrado por el Congreso, general de división y jefe de armas de la provincia de Barquisimeto. Ese mismo año contrae matrimonio en Jacuque (península de Paraguaná) con Luisa Isabel Pachano Muñoz. El 5 de marzo de 1858, al estallar en Valencia la Revolución de Marzo en contra el gobierno de José Tadeo Monagas, Falcón se mantiene fiel al régimen pese a ser invitado a participar en dicho movimiento. Aunque este proceso revolucionario triunfó, los decretos del nuevo gobierno del general Julián Castro no tardaron en crear roces y tensiones en el propio seno de los liberales; esta situación y la inestabilidad del gobierno hicieron inminente el estallido de un conflicto armado. Falcón y su cuñado Zamora, quienes se abstuvieron de participar en la Revolución de Marzo, fueron perseguidos por el régimen de Castro.

El 7 de junio de 1858, Juan Crisóstomo Falcón es expatriado rumbo a las islas de Bonaire, Aruba, y Curazao. Una vez en el exilio, inicia su labor encabezando las acciones de los exiliados políticos que se encontraban en las islas del Caribe. Finalmente, el 22 de marzo de 1859, Ezequiel Zamora invade Venezuela por La Vela de Coro, en compañía de José Desiderio, Napoleón Sebastián Arteaga, José Gabriel Ochoa y otros. Por su parte, Falcón permaneció en el exilio, asumiendo Zamora el rango de jefe de operaciones del Ejército Federal de Occidente, iniciando de esta manera las acciones bélicas en el occidente del territorio.

jueves, 19 de abril de 2018

JUAN CRISOSTOMO FALCON (II)


Mientras Juan Crisóstomo Falcón se encontraba en Curazao, haciendo gestiones orientadas a la adquisición del parque de la campaña militar y participando en bacanales y borracheras, Ezequiel Zamora, el gran estratega de la Guerra Federal, estaba a la cabeza de las tropas en los combates y lanzaba sus consignas: “La tierra es de quien la trabaja”, “Tierras y hombres libres”, y se ponía por norte que los campesinos tuviesen derechos de ciudadanía, la eliminación de la prisión por deuda, la implementación de la educación gratuita y que los pobres tuviesen derecho al voto. Los hacendados eran los ciudadanos, ya que en la Venezuela de aquellos años los trabajadores del campo eran analfabetas y apenas obtenían un peso anual por sus jornadas. Para ser elector había que poseer haciendas, o un ingreso mínimo de 50 pesos y saber leer y escribir.
A mediados de 1859 Zamora desembarca en Palma Sola, en las inmediaciones de El Palito, y a partir de este momento comienza su participación activa en el territorio venezolano a favor de la idea de la Federación, liderando las siguientes acciones militares: batalla de La Cruz (13-09-1859), toma de Barquisimeto, combate de Siquisique (3-10-1859), nuevo combate de Barquisimeto, la batalla de Santa Inés (10-12-1859), la más importante de todas las realizadas durante la Guerra Federal; combate en Barinas, combate de La Sabana (11-12-1859) y el sitio de San Carlos (9-16-1860), durante el cual Ezequiel Zamora es asesinado de un balazo (supuestamente por órdenes de Juan Crisóstomo Falcón y de otros líderes federalistas, a causa de la envidia que le tenían por sus dotes militares y popularidad). A partir de este momento, Falcón asume tanto la jefatura como la conducción militar del movimiento federalista. En la batalla de Coplé (17-02-1860) es derrotado por el general León Febres Cordero, decidiendo dividir al Ejército Federal en 3 cuerpos; acción que le será duramente cuestionada.
Falcón, después de la terrible derrota que recibió en la batalla de Coplé (17-02-1860) -a causa de sus errores tácticos y estratégicos- se dirige a Bogotá en busca de recursos para continuar la guerra, y al no obtenerlos marcha a las Antillas. En Saint Thomas, Curazao, Aruba y Haití los consigue, y con ellos y un puñado de compañeros pone de nuevo pie en tierra venezolana en julio de 1861. Luego de desplegar diversas operaciones militares durante todo el año 1861, en diciembre sostiene en el campo de Carabobo unas infructuosas conversaciones de paz con el general José Antonio Páez, entonces a la cabeza del Poder Ejecutivo.
En 1862, reinicia la actividad militar al dirigir el combate de Purureche (21-01-1862) en la cual derrota al coronel Ramón Castillo Marzal; en el combate de El Corubo (4-02-1862) vence al coronel Jorge Sutherland, y en la batalla de Mapararí o La Peñita (2-04-1862) al general Facundo Camero. El 7 de abril de 1863 efectúa el sitio de Coro, pocos días antes de la firma del Tratado de Coche que pone fin a las hostilidades entre centralistas y federalistas. Posteriormente, el 17 de junio del mismo año es designado Presidente Provisional de la República por la Asamblea de La Victoria; el 24 de diciembre de 1863 es elegido Presidente Provisional por la misma asamblea y como tal continúa en el poder, juramentándose el 21 de enero de 1864. Al día siguiente (25-12-1863), la Asamblea Constituyente le confirió el título de “Gran Ciudadano” y el grado de Mariscal.
En octubre de 1864, es elegido Presidente Constitucional y ratificado como tal por el Congreso el 18 de marzo de 1865. A fines de 1866, renuncia a la presidencia y se retira a Coro, hasta que con el triunfo de la Revolución Azul (25-7-1868) es expulsado del país. El 24 de abril de 1870, casi paralelamente al triunfo de la Revolución Liberal acaudillada por Antonio Guzmán Blanco, muere en una habitación del hotel Toulouse de Fort-de-France (Martinica) como consecuencia de un cáncer en la laringe. El 1 de mayo de 1874 por un decreto legislativo, sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional.

jueves, 12 de abril de 2018

CARMEN MATILDE ITRIAGO TRÉBOL

De entrada, les recuerdo a mis lectores una de mis divisas: los cronistas no hacemos historia, sino que la escribimos. En otras palabras, borroneo cuartillas cronicarias sobre toda persona que me lo autorice, sea de izquierda o de derecha. Continúo en la ciudad de Barcelona, donde seré pronto operado en el CDI “Camilo Cienfuegos” de Campo Claro, por el cirujano traumatólogo cubano Dr. Carlos Vásquez. Son numerosas las personas que he conocido en Barcelona que se vinculan de alguna manera con el municipio Los Taques. Es el caso puntual de Carmen Matilde Itriago Trébol, quien años atrás trabajó en una parada de la Refinería de Amuay y recuerda con nostalgia las amigas que dejó en Villa Marina.
Con “La Negra” Itriago, como cariñosamente la conocen todos sus vecinos, sostuve una conversación el 09-04-2018, en la casa donde estoy alojado, después que se reunió el CLAP del cual ella es miembro. Profunda impresión por su elocuencia, claridad de ideas, don de mando y capacidad de trabajo me causó esta mujer de la comunidad de El Viñedo, municipio Bolívar, Barcelona, Anzoátegui.
En silencio esperé que terminara la reunión para hablar con la señora Itriago, los participantes eran casi todas féminas quienes brillaban por su inteligencia; la estructura del CLAP está formada por: Freddy Bueno, Meribet Conde, Xioanny Martínez, Marisela Guarapana, Carmen Itriago, Hernán Martínez y Miguel Chacín, y los Líderes de Calle: Ermis López, Iris Rodón, Yesenia Orocopey, Jesús Calderón, Desis Hurtado, Yenny Duarte Borges y Nilda Guaitia.  
El diálogo que sostuve con Carmen Matilde Itriago Trébol fue como sigue: “Señora Itriago, hábleme de su vida”, “Profesor Muñoz Freites yo nací en  Barcelona, en el Hospital Dr. Luis Razetti el 13-01-1975, mis padres se llamaban Gumersindo Itriago y Ana Mercedes Trébol Barrero; saqué el 6° grado en la Escuela José Antonio Anzoátegui y después cursé hasta el 4° año en el Liceo de Comercio Felipe Guevara Rojas”.
“Profesor Muñoz Freites,  mi primer empleo fue como doméstica en la casa de familia de la señora Milania González -no sé si ella todavía vive-, mi marido se llama Héctor Luis Hurtado, tengo tres hijas a quienes adoro, Carmelys, Deisy y Griset, y Dios me ha dado hasta ahora la bendición de dos nietos, a quienes amo con todo mi corazón: Harold Miller Orence y Jonathan Mathías Buriel. Soy vocera del Consejo Comunal y parlamentaria de la Comuna de El Viñedo”.
“Soy una mujer leal y humilde del pueblo, a quien le gusta decir siempre la verdad y que se la digan, comparto lo poco que tengo con los más necesitados y trabajo durísimo con mis compañeras y compañeros para que las cajas y bolsas CLAP le lleguen regularmente a todos los habitantes; cuando Hugo Chávez Frías visitó en el 2008 El Viñedo, para inaugurar el Liceo ‘Miguel Otero Silva’, entró por la calle 4 y se bajó de la camioneta y caminó por las calles de tierra e iba observando todo a su alrededor; el Comandante Chávez parecía disgustado, una viejita lo invitó a pasar a su ranchito de zinc destartalado y esto le cambió el humor: de pronto, al salir de la humilde vivienda, su voz de trueno retumbó y ordenó que fuera asfaltado todo El Viñedo y que a la abuelita le hicieran su casa”.