domingo, 28 de abril de 2019

· ZENAIDA ZAMORA ·


En Venezuela al igual que en toda Latinoamérica abunda el realismo mágico; es fácil toparse a lo largo y ancho de nuestro país con espiritistas, curanderos, yerbateros, chamanes, nigromantes, brujos, brujas, lectores de cartas del tarot, personas que a través del tabaco entran en trance y los espíritus de Alta Luz hablan a través de ellas: en realidad, hay para todos los gustos y preferencias. Estos adivinadores son visitados por una variada clientela, donde usted puede ver mujeres engañadas por sus maridos, hombres que desean saber si sus amantes les ponen los cuernos, políticos (del gobierno y de la oposición), militares, empresarios, celosos patológicos, religiosos, comerciantes, especuladores, policías que quieren evitar ser heridos o muertos, familiares de presos quienes desean que estos salgan de la prisión… en síntesis, toda una variedad de gente a quienes les urge conocer su destino o superar un trance difícil que los mortifica.
Entrevisté el 15-04-2019 a don Chucho, y él me contó la siguiente experiencia de cuando visitó una poderosa vidente. “Profesor Muñoz: un poco antes de ser operado del túnel carpiano -cuyo objetivo era mitigar los fuertes dolores que me aquejaban en las muñecas- una conocida, quien sabe muy poco de mi vida, de nombre Celina, me expresó que una chamana, amiga de ella, quizás me podría ayudar en mis problemas de salud. Esta señora, de nombre Zenaida Josefina Zamora de León tiene 5 hijos: Jesús, Edward, Juan, Jonathan y Lucy; nació el 13-02-1970 en Barcelona, no cobraba mayor cosa y que en su casa iba a presenciar algo jamás visto. Impulsado por la necesidad de ponerle fin a los dolores que me aquejaban de día y de noche, ya que por mi gastritis crónica erosiva no podía tomar analgésicos, accedí a ir con ella hasta la casa de la espiritista, quien vive en un lugar llamado Brisas del Sur, en Cruz Verde”.
La iluminada tabaquera comenzó a fumar el tabaco y con los ojos abiertos entró en profundo trance, y me dijo: ‘Hermano, usted tiene más luces que yo; sus protectores el Nazareno de San Pablo, San Celestino, la Guadalupana, la Virgen del Valle, la Virgen de Las Mercedes, la Virgen de la Caridad del Cobre, San José, la Santa Cruz de Mayo, el Dr. José Gregorio Hernández, el Cacique Guaicaipuro, el Cacique Manaure, el Cacique Mara, el Cacique Naiguatá, el Cacique Tamanaco, doña Francisca Duarte, la Corte Libertadora, María Lionza, el Negro Felipe, Santo Pesado, don Toribio “El Montañés”, el Ánima del Pica Pica, las Ánimas de Guasare, Clementina Pereira, Changó Santa Bárbara y Yemellá no me autorizan para consultarlo; tiene usted que invocarlos para que me den el permiso necesario”.
“Impresionado por el hecho que esta hermana espiritista descubrió uno de mis secretos, accedí a hacer lo que me decía; y comenzaron a bajar los espíritus de Alta Luz en tropel. Y uno, identificado como “Sicólogo” me reconoció y me saludó: ‘Don Chucho, hacía tiempo que no sabía de ti; tuve noticias que sufriste un aparatoso accidente de tránsito, que ya se van a cumplir 2 años de ese suceso donde te fracturaste varios huesos; que no te hiciste un desencarnado porque el Todopoderoso tiene un propósito para contigo; los hijos de Ismael (los musulmanes) y los de Abraham (judíos y cristianos) a pesar de ser enemigos entre ellos, te han ayudado. Tú vives en el municipio Los Taques; pero tus hijos están en otro pueblo de Falcón, en una casa por cuyo frente todos los años pasa una procesión de madrugada’.
De pronto se fue esta entidad y se incorporó el espíritu de don Nicanor Ochoa -quien cura y mata en 24 horas y es poderoso curandero chamarrero: ‘Catire, yo te conozco, yo visitaba tu portal donde se manifestaban todas las cortes espirituales; seis veces catire te operaron, y todavía hay que volverte a operar, porque unas placas se pegaron a los huesos de tus manos; tendrás que viajar fuera de aquí, allende el mar, a hermosa isla, donde son famosísimos arreglando huesos y echando bisturí”.
“El espíritu me describió y me dio el nombre y apellido de la persona que me hizo el supuesto maleficio; quizás esto fue lo que más me impresionó, ya que no me esperaba tales detalles. Ni corto ni perezoso le pregunté, si el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros culminaría su periodo presidencial y me respondió: ‘Este Mandatario va a estar hasta el 2025 mandado; pero debe para este Primero de Mayo subir los sueldos suficiente para que alcance, ya que el alza de los precios tiene molesto al pueblo; y sus oponentes tendrán que tener paciencia porque hagan lo que hagan, digan lo que digan no podrán con él, y por el bien del país lo mejor que pueden hacer es desempeñar a cabalidad el rol de opositores. El Presidente rubio de la nación del norte, no invadirá a Venezuela, ni tampoco lo harán sus aliados, al final todo terminará en negociaciones y acuerdos. Los venezolanos deben todos buscar el diálogo y la paz”.
 “Señora Zenaida cuénteme una anécdota o hecho extraño que le haya ocurrido”.
“Resulta don Chucho, que en una oportunidad hace unos años, vino una señora a consultar y se me incorporó el ánima de su difunto esposo, quien reveló situaciones de su vida, nombró a todos sus hijos, y le advirtió que debía mudarse de Cruz Verde porque a uno de ellos le iban a disparar y pasaría días grave en el hospital y moriría, y además le puso fecha al acontecimiento; ella llegó a su casa y se lo contó a sus familiares, el hijo a quien mencionó el espíritu del difunto, escuchó a su madre; pero lo que hizo fue burlarse de ella. Pasaron los meses y en la madrugada del lunes 05 de mayo del 2014 al muchacho lo mataron. Profesor yo no milito en ningún partido político, más aún, no he votado nunca, pero créame por medio de mi boca los espíritus también anunciaron que Maduro el 20-05-2018 iba a ganar las elecciones”.

viernes, 12 de abril de 2019

A 52 AÑOS DE LA MUERTE DEL TENIENTE NICOLÁS HURTADO BARRIOS



El 23-03-2019, excombatientes de la FALN de la década de 1960, enviaron a mi correo un escrito sobre el Teniente Nicolás Hurtado Barrios; lo transcribo tal como lo recibí, pero como prolegómeno doy los siguientes datos: nació el 06-11-1934 en Calabozo, Guárico, en el seno de una distinguida familia calaboceña. Participó el 20-04-1960 en el alzamiento del General Jesús María Castro León, junto con el Teniente Coronel Juan de Dios Moncada Vidal, el Mayor Manuel Azuaje y otros oficiales contra el Gobierno de Rómulo Betancourt; a causa de este alzamiento pasó 7 años preso en diferentes cárceles del país.
Este insigne guariqueño se graduó de Subteniente en 1952, en la Promoción General Juan Bautista Arismendi de la Academia Militar de Venezuela. Obtuvo el grado de Teniente en 1955. El teniente Nicolás Hurtado Barrios salió de la cárcel en 1964, viajó a Europa, realizó estudios políticos y militares en China y Vietnam. Al regresar a Venezuela se incorpora al glorioso Frente Guerrillero José Leonardo Chirinos en las montañas de Falcón y Portuguesa. Hizo célebre la frase "Hacer la patria libre o morir por Venezuela". El 23-03-1967 cae en combate junto al revolucionario Arcadio Martínez (El Sangre), en una emboscada planificada por el ejército venezolano, específicamente en el sector Aguas Dormidas, en las afueras del caserío Santa Bárbara, Portuguesa. Fue el único oficial de aquellos tiempos muerto por el ejército en el cual se formó.
Estuvo preso el Teniente Hurtado Barrios, en la isla de Tacarigua o isla del Burro, en el lago de Valencia, donde se hizo comunista. Este cronista conversó con él, en más de una oportunidad, cuando acompañaba a mis difuntas madre Rafaela Freites García de Muñoz y hermana Gladis Pastrano Freites de Santaella a visitar a mi hermano Rafael Simón Pastrano Freites y al Contramaestre Teófilo Santaella quienes, cumplían largas condenas como presos políticos en la mencionada prisión. Hubo personas de Falcón, de la Sierra de San Luis, de Curimagua, El Bariquí, Coro, Los Taques, Caracas, Trujillo, Lara, Barinas, Portuguesa, Mérida, Guárico, Sucre, Anzoátegui y otros estados comprometidos con la lucha armada.
A continuación, el escrito que recibí en mi correo: “Nicolás Hurtado Barrios oficial de FFAA, de aquellos tiempos, era egresado de la Academia Militar de Venezuela, pero consciente de que los adecos y copeyanos habían puesto a los 3 componentes de la Fuerza Armada Nacional al servicio de los regímenes títeres del imperialismo, se incorpora a las FALN, y siendo guerrillero muere en combate -con la verdad en la mente y el fusil en las manos, el 23 de marzo de 1967. Fue un militar nacionalista, quien en la cárcel se hace socialista y comunista. Estuvo preso durante 7 años en la isla de La Orchila, la Cárcel Modelo, el Cuartel San Carlos y la isla de Tacarigua, lugares de reclusión donde el tiempo marcó su vida como genuino revolucionario”.
“Nicolás, junto con Pedro Medina Silva, fue autor del libro que representó la base teórica fundamental de la lucha armada en Venezuela: ¿Por qué luchamos? Ese atrevimiento de haber escrito este libro, burlando las medidas de seguridad de los carceleros, le valió ser encerrado en la Cueva del Humo. Allí pasó tiempo… irreductible. Y llegó la libertad, era el último preso de la insurrección del 07-08-1958. Pasaron 7 largos años. Era indomable, rebelde y firme. Sus convicciones revolucionarias le exigían entrega total, y él estaba dispuesto a esa entrega. Y se fue a Cuba, China y Vietnam a seguir formándose para su incorporación al Frente Guerrillero José Leonardo Chirinos. Era trigueño, de regular estatura, dinámico y humilde. Después de un largo recorrido por las montañas de Falcón, el grupo guerrillero había llegado a las montañas de Portuguesa. Los soldados les seguían los pasos, los habían ubicado en las inmediaciones de Ospino.”
“En los caseríos conocían al Teniente Nicolás Hurtado Barrios por su nombre de guerra, Fernando; los campesinos eran sus amigos. Les hablaba de la justeza de la lucha revolucionaria, del derecho de los campesinos a la tierra. La noche anterior, una escuadra guerrillera había mantenido un encuentro con el ejército. En el campamento no sabían de lo ocurrido. Fernando, con su fusil M-2, salió con su escuadra al caserío Santa Bárbara. Caminaron por una pica para caer en un camino real.”
“El cielo estaba despejado y la luna estaba inmensa, bonita, como todas las lunas llenas, en plena Semana Santa, el viento soplaba fuerte y refrescaba la noche. Con él, el Negro Arcadio, luego Jonás, Emilio, Guyén y otros más. Avanzaron, a un lado encontraron una cacerina. ‘Debe ser de Cupertino’, dijeron. ‘Yo creo que es el ejército’ señaló el Sangre, ‘vamos a tomar otro camino.’ Sin embargo, siguieron por la misma pica. Iban con cuidado, pero el enemigo los había detectado y los esperaban emboscados aprovechando la oscuridad. Tenían la ventaja. El resto de la guerrilla los esperaba en el campamento. Tenían que pasar por Aguas Dormidas, por el Plan de los Muertos. El Sangre seguía con la duda de la procedencia de la cacerina, pero seguía adelante con Fernando. Del otro lado, los soldados esperaban con los dedos en los gatillos.
Y llegó el momento de la verdad, del todo o la nada. Donde lo singular se inscribe dentro de lo universal, donde todo converge en un acto, donde el ser humano trasciende y se hace heroico en un instante fugaz que lo inserta definitivamente en la historia. Y se oyó la primera ráfaga y cae Fernando.”
“Fernando herido respondió con su M-2, los demás combatientes disparaban pero estaban distantes, no podían socorrerles. Emilio sangraba herido en una oreja. Trataron de acercarse nuevamente y oyeron aquel grito de Fernando que rebotó en la bóveda celeste: ‘¡Soy el Teniente Nicolás Hurtado Barrios!’ Y el oficial que comandaba, sorprendido, impactado por aquella voz y aquel nombre gritó, fuerte, muy fuerte, ‘alto, alto al fuego’ y cesaron los tiros y se sintió un enorme silencio. El viento y todos los ruidos se paralizaron. La luna desapareció del firmamento como no queriendo ver aquella escena. La noche se puso más oscura. El cielo dejó caer su llanto y la lluvia comenzó a caer. El tiempo se hizo largo, en una pausa eterna hasta volver nuevamente desde donde nace el silencio en las voces de los soldados diciendo que lo tenían”.
No saben que pasó con Fernando, unos dicen que lo fusilaron, y otros, que murió a consecuencias de las heridas mortales recibidas tiempo después, dándole vivas a la Revolución. Los militares aplicando las enseñanzas de la Escuela de las Américas le cortaron las manos y se las enseñaron a los campesinos para amedrentarlos”.
“Fernando cumplió su promesa, como escribió en carta al Partido Comunista de Venezuela (PCV), de bajar de la montaña muerto o victorioso. Nicolás Hurtado Barrios fue el único militar oficial de carrera del ejército que, siendo guerrillero, en total entrega, murió en combate para hacer la Patria soberana y libre e independiente de las garras del imperialismo yankee”.
Por último, escriben los excombatientes de la FALN: “El sacrificio del Teniente Nicolás Hurtado Barrios no sería en vano, estos sueños libertarios se concretarían con la Revolución Bolivariana y sus logros, con la participación y protagonismo del Pueblo, la unión cívico-militar patriota y sus líderes: Hugo Rafael Chávez Frías, el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, -quien el 20-05-2018 ganó las elecciones-, Diosdado Cabello Rondón y demás dirigentes de izquierda que tienen por norte la Paz. ¡Que viva la Patria!, ¡que viva Bolívar!, ¡que viva Chávez!, ¡que viva Maduro! ¡Leales siempre, traidores nunca!, ¡aquí no se rinde nadie!

viernes, 22 de marzo de 2019

· MIREYA ROSENDO LÓPEZ ·



El mayor tesoro al que se puede aspirar después de fallecido, claro, si hay vida más allá de la muerte, es el saber de la gratitud que la gente nos guarda en sus corazones, por la práctica del bien que se realizó. Todos en nuestro paso por el mundo hacemos cosas buenas y malas; lo importante es que en la balanza de la existencia pesen más las acciones buenas, donde se evidencie el gran amor que sentimos por el prójimo. Pienso que cuando se pasa por la vida y se deja huella por la práctica del bien, sin lugar a dudas, el pueblo te recordará siempre con cariño y respeto. Es el caso de Mireya Rosendo López, quien el 17-03-2019 falleció inesperadamente.

La amiga Rosendo fue una revolucionaria de corazón, una genuina socialista chavista, mujer honesta y solidaria, encargada en el 2013 de la oficina de Atención al Soberano, y luego de la Jefatura de Hábitat y Vivienda durante el Gobierno del exalcalde bolivariano José Luis “Pepe” Iglesias Gallegos -donde para esa época era yo el director de Desarrollo Social y Educación. Realizó esta distinguida dama una destacada labor en el municipio a favor de los más desposeídos, siempre con un trato muy cordial hacia ellos, escuchando sus problemas y aportando soluciones a los mismos. Sin duda, supo concretar las luchas que emprendía por los pobres.
Especialmente apreciada por los pobladores de las comunidades de Amuay, Guanadito, Jayana, Villa Marina, El Oasis, Creolandia y Alí Primera, tuvo por norte la justicia social; luchó con denodados ímpetus a favor de los derechos de los niños, de las mujeres embarazadas y de las personas de la tercera edad. Fue una pariente cercana para las familias taquenses necesitadas, siempre con una sonrisa en sus labios y un trato muy deferente hacia los pobres. Incansable en la búsqueda de soluciones a las vicisitudes de las personas, le presentaba a “Pepe” Iglesias un gran número de solicitudes de canastillas para ser donadas a las recién paridas, y de ayudas económicas para los que imperiosamente las urgían, amén de las innumerables colaboraciones para los servicios fúnebres y exoneraciones de fosas.
Nació en el Centro de Salud de La Vela, actual sector Alí Primera, municipio Los Taques, el 12 de diciembre de 1973 y falleció el 17 de marzo del 2019, hija de Regino Antonio Rosendo Bueno (Los Taques, 28-04-1931) y Niove María López de Rosendo (Los Taques, 17-03-1926). Sus abuelos: Pio Rosendo, Juana Bueno y Antonia María López, “Mamá Toña”. Su madre, de la unión con Francisco García parió a Wenceslao, Alcides, Edgar, Franklin e Hilda. Después, su progenitora se casó con su papá y dio a luz a Marbelys, Yoel, Edith y a ella. Mireya era madre de 3 hijos, un varón y 2 hembras.

A continuación, ya que me encuentro lejos del municipio Los Taques, transcribo con el mayor respeto las conmovedoras palabras escritas por su hijo, en una red social: “Gracias por ser la mejor madre del mundo, por darlo todo por mis hermanas y por mí; disculpa por haberte fallado como hijo, gracias por aguantar mi forma de ser, por las veces que peleamos, por las veces que me fui de la casa y por las veces que me sacaste de ella, pero tú sabes que a mí siempre me ha gustado la calle; y gracias por las mil veces que me sacaste de ella para que fuera una persona de bien. Sólo te pido que me des fuerzas para seguir adelante, y sígueme cuidando madre bella, te extrañaré y te amaré por siempre, nos veremos.”

domingo, 3 de marzo de 2019

· LA MUJER ·



Hoy 02-03-2019 visitó la casa donde estoy alojado la señora Julia Buriel, de 68 años, natural de la ciudad de Barcelona, Anzoátegui; trae en su mano derecha unas ñemas (huevos) y en la izquierda dos bolsas con carne de cochino y res. Le pregunté a esta doñita: “Señora Buriel ¿le fue fácil comprar esos víveres?” “Señor Muñoz, todos los días compro; pero lo malo es que los bodegueros, los carniceros y los bachaqueros no respetan los precios acordados. Ellos venden carísimo; pero hoy compré barato gracias al operativo de venta de carne que implementó el Presidente Nicolás Maduro Moros. Maduro, hijo, manda a realizar esas ventas cada 15 días. Obliga de alguna manera a los especuladores a que vendan con los precios acordados, la Virgen Santísima te bendiga y proteja. Y muchas gracias por mantener el país en santa paz”.
El material que publico a continuación lo extraigo de mi libro Antiparadigma II, obra que ganó un Premio Nacional de Literatura, Mención Ensayo, otorgado por el Fondo Editorial Ipasme, Caracas, el año 2008. Después de 11 años, como estamos en el mes de las mujeres, ya que el 8 de marzo es su día, les dedico esta crónica y les envío un beso y un abrazo del tamaño del universo a todas las féminas del mundo, de Latinoamérica, de la Nación venezolana, del estado Falcón y del municipio Los Taques con este escrito. Y a voz en cuello expreso: ¡Vivan las hembras de la especie humana, quienes nos paren, nos crían y nos quieren!
¡Por mucho tiempo el hombre olvidó -y todavía muchos de nosotros seguimos olvidándolo- que la mujer es parte de nuestra esencia! Según la remota mitología griega, el ser humano era una entidad andrógina, en la cual convergían el varón y la hembra a la vez en una sola persona. En griego antiguo, andros significa varón y gyne, mujer. Unidos por la espalda, el sur era femenino y el norte masculino. Hombre y mujer eran un solo ser autosuficiente, que se amaba y bastaba a sí mismo. Pero cuando Prometeo se robó el fuego sagrado y se lo entregó a los humanos, Zeus le castigó encadenándole a una roca para que los buitres le devorasen las vísceras eternamente, cada vez que estas aves de rapiña se comían las entrañas de Prometeo encadenado, inmediatamente estas volvían a regenerarse.
Ahora bien, también castigó al humano, desde su morada en el Olimpo lanzó un certero rayo el cual separó a la hembra del macho, y a partir de ese momento lo femenino y masculino marcharon desunidos y ambos comenzaron a buscar su otra mitad, que habían perdido, la cual era parte de su esencia. Según el mito, esta separación también dio inicio a la problemática conyugal, debido a que a cada mujer y a cada hombre le correspondía buscar su otra mitad de la cual fueron separados, y a veces encuentran una, y ella o él creen que es la suya, la cual llenaría sus carencias; la esencia perdida, a la manera como cuadran dos pedazos de cerámica rota; pero en realidad, esta parte corresponde a otro varón o a otra hembra, según el caso.
He aquí el porqué de la disputa y la discordia entre las parejas. La otra porción es la compañera indicada, ideal, que se nos presenta en el lugar y momento preciso. Claro, esto visto desde la óptica del macho, también cabe el mismo razonamiento para la hembra; la otra mitad es para la mujer el compañero indicado en el lugar y momento preciso. Sin embargo, pensamos que a la hembra de los humanos debemos definirla como algo más que la compañera del hombre; ella es una parte de su sustancia, lo que hace que el ente sea en sí, y por sí mismo, lo que es. Lo femenino y lo masculino, forman un binomio inseparable que conforma un conjunto de elementos biosíquicos: el ser humano.
          Una de las partes de la especie homo sapiens, el varón, históricamente no ha visto desde tiempos ancestrales a su otra mitad como lo que realmente es: su complemento esencial, su otra parte, sino como un ente extraño a él, que debe ser sometida porque supuestamente es inferior a su condición de macho. Olvidan que las compañeras son las dueñas sin discusión de sus cuerpos, almas, vientres y vaginas.
La mujer -piensan los machistas- debería doblegarse a la voluntad y capricho del hombre como si fuese una propiedad privada. ¡Ah, qué vanos e ilusos somos los machos de la especie! Nosotros pensamos que la fémina, dentro de la unidad de opuestos que conforma el ser homo sapiens, representa la fuerza vital más fuerte y más importante. A continuación damos los siguientes argumentos contundentes probatorios: ¿Quiénes inscriben a los monos sabios en el libro de la existencia? ¿Quiénes nos paren, amamantan, crían e inician el proceso de educación, el cual comienza en el hogar y termina en la escuela? Léase adaptación del individuo a la sociedad. Indiscutiblemente, la hembra de la especie. Hasta Dios escogió una mujer para ser la madre de Cristo, bien pudo el Todopoderoso generar el cuerpo mortal de su Hijo de la nada, sin necesidad de la mediación de un vientre. El Ser Supremo quiso dignificar a la hembra permitiéndole parir al Dios vivo. Esta fue una de las razones por la que el Hijo de Dios Jesucristo, vino al planeta Tierra como hombre.
Quede aquí bien claro que no busco para nada excusar lo machista que era la sociedad de aquellos tiempos. En la Biblia, tanto los hijos de Ezequiel como los de Abrahán menospreciaban a las féminas. La virtud es el término medio entre dos extremos, ni el machismo ni el hembrismo son aconsejables.
No existió ni existe un hombre cuyo epicentro no sea la mujer, todos los machos de la especie, desde el más viril, pasando por el misógino más recalcitrante, hasta el homosexual, giran alrededor de la divina mujer. El macho viril con la hembra seductora llena sus necesidades sentimentales y físicas. Por supuesto, cuando siente a su otra mitad no como un simple objeto de satisfacción hedonista, sino como un sujeto de integración vivencial.
A las mujeres hay que darles afecto y ternura porque ellas son una parte de nosotros, e inclusive, la relación sexual debe ser concebida como la forma más profunda e íntima de hacerle cariño a la compañera.
El misógino (misoginia: patología de la personalidad caracterizada por el odio a la psique femenina), al aborrecer a la mujer manifiesta una manera de vivir pendiente y dependiente de ella, debido a que el evitarla es en el fondo temor a buscarla. Y por último, muchos hombres con problemas de identidad, también giran alrededor de la hembra, ya que al pretender imitarlas psicógena y somáticamente, por supuesto, lo que logran son grotescas caricaturas. Pienso que estas personas deben ser genuinas en sus actos.
¡Salve, hembra de la especie, semidiosa del amor espiritual y carnal, sois principio y fin de nuestra existencia, de una mujer nacimos y como dijo el Quijote: “Por una mujer vivimos”! ¡Salve, dueña del mundo terrenal y de nuestros corazones! ¡Los que te profesamos sincero respeto, consideración, cariño, afecto y adoramos tu alma inmortal y tu carne mortal regeneradora de vida, te saludamos!

miércoles, 27 de febrero de 2019

· ARGELIA MERCEDES LAYA LÓPEZ ·


El material para escribir esta crónica me lo enviaron a mi correo electrónico, el 26-02-2019. Lo he transcrito tal como lo recibí, y sin pensarlo dos veces lo publico.
Argelia Laya fue una destacada feminista, docente, activista política, luchadora social y por supuesto, una aguerrida venezolana; dirigente del Partido Comunista de Venezuela (PCV), de Unión Para Avanzar (UPA) y presidenta del Movimiento Al Socialismo (MAS). Guerrillera en los años 60, anduvo alzada por las montañas de la Patria contra los gobiernos socialdemócratas de la Cuarta República de Rómulo Betancourt y Raúl Leoni, mandatos donde hubo entre muertos y desaparecidos 10500 víctimas.
No sé quién me lo envió, pero para tranquilidad de mis respetados lectores, les diré que pude comprobar la veracidad del escrito recibido; lo que sí sé es que me fue enviado desde el estado Falcón; donde todavía viven exguerrilleros de esos tiempos.  Quiero aclarar aquí que mi condición de cronista me impide quitarle o añadirle algo a lo recibido.
Estos excombatientes expresaron su apoyo incondicional a Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. También recordaron que el 27-02-1989, hace 30 años, ocurrió la mayor masacre de la que se tenga noticia en este país en los últimos 100 años. Mencionaron estas personas de la tercera edad que los productos de primera necesidad por esos días eran acaparados por los comerciantes; tampoco se conseguía carne, pollo, café, leche en polvo, avena, pan, arroz, harina entre otros víveres, por los aumentos de precios que se esperaban, y fueron los aumentos de la gasolina y de los pasajes los detonantes de tan trágicos sucesos.
A soldados recién reclutados, que no conocían Caracas, se les ordenó disparar contra el pueblo. Hubo unos 3600 muertos en 48 horas; los cadáveres eran recogidos con pailoder en camiones y llevados directamente a La Peste, un lugar del Cementerio General del Sur caraqueño y echados allí sin identificar. El Presidente para aquella época era Carlos Andrés Pérez, -sobre quien también corría el rumor que había nacido en Colombia-. Él implementó un paquetazo económico del Fondo Monetario Internacional, que produjo la rebelión popular conocida como El Caracazo, que constituyó el despertar de un pueblo antiimperialista. Hoy en Venezuela conviven con los venezolanos 5 millones 600 mil hermanos colombianos que, en los barrios de la Gran Caracas y demás ciudades de la Nación, viven con nosotros en sana y santa paz y que respetan la Constitución Nacional. 
Ahora bien, escriben los incógnitos colaboradores: “Argelia Laya fue una mujer absolutamente honesta, responsable, bondadosa, delicada y franca en el trato, infundía gran respeto porque respetaba a todo el mundo y tenía, sobre todo, don de mando; recibió el reconocimiento de todos los sectores de la población y logró incorporar a las mujeres de todas las toldas políticas, credos y racionalidades a la lucha por los derechos de las mujeres”.
Continúan escribiendo los colaboradores: “Así describe Pedro Laya a su madre, amiga y compañera de lucha: ‘Yo era miembro de la Escuadra de Argimiro Gabaldón desde los catorce años; y Argelia era del PCV; ella nunca se enteró de mi vínculo con la FALN (Fuerzas Armadas de Liberación Nacional); lo supo en 1967, precisamente el día que bajó de la montaña, y eso fue porque me dieron la tarea de trasladarla sin saber que se trataba de ella”.
“Argelia Laya nació el 10 de julio de 1926 en Rio Chico, estado Miranda -‘el próximo mes de julio del 2019 cumpliría 93 años’-. Su madre Rosario López fue ama de casa, servidora comunitaria, pero también poetisa y cantora, que tocaba muy bien el cuatro, y su padre fue el coronel Pedro María Laya, Jefe Civil del pueblo de Rio Chico”.
“Argelia tuvo tres hijos: Pedro, Rafael y Luis Guillermo, y uno adoptivo que lleva por nombre Alberto Bueno, a quien le dicen Paramaconi. Desde los albores de su juventud, Argelia Laya luchó por los derechos de los más desasistidos, muy especialmente por los derechos de las mujeres. Cuando concibió su primer hijo era soltera, maestra de profesión y daba clases en la Escuela Gran Colombia de Caracas, y por lo cual fue vejada, discriminada y destituida del cargo”.
“Argelia Mercedes Laya López desde su juventud estuvo involucrada en el acontecer político, siendo un ejemplo de la participación política de la mujer venezolana; emprendió una gran lucha por el derecho de las mujeres a un embarazo seguro y a no ser excluidas del sistema educativo, defendió también los derechos de las mujeres a la educación, a la participación cultural y a la capacitación, hasta la formulación del Plan Nacional ‘Educando para La Igualdad’, donde estableció los principios y estrategias para una educación para la paz y la justicia, con fundamento en la erradicación de la discriminación por sexo. En las montañas del estado Lara se incorporó en 1962 a la lucha armada; integrándose  a las guerrillas del PCV, siendo conocida como la Comandante Jacinta. Más adelante, se acogió al proceso de pacificación del Presidente Rafael Caldera y llegó a ocupar la presidencia del MAS. Esta revolucionaria venezolana falleció el 27 de noviembre de 1997”.

lunes, 18 de febrero de 2019

· UNA VENEZOLANA ·



Danielsys Alexandra Castro es una muchacha que nació en El Tigre, Anzoátegui, a finales del siglo XX, el 15-08-1999. Es sencilla, laboriosa, extrovertida, de muy buen humor, de buenos sentimientos, caritativa, generosa, inteligente, colaboradora, vive en paz consigo misma, respetuosa, siempre tiene una sonrisa en los labios, dispuesta a ayudar a quien lo necesite sin esperar nada a cambio; no le gusta discutir con su marido, pero siempre lo aconseja por su bien.
Es muy estudiosa, iba a ingresar a la universidad para cursar Medicina; pero se enamoró locamente de un joven; se hicieron “marinovios” y las obligaciones del hogar le han impedido proseguir con sus estudios: lava, plancha, cocina, limpia la casa, cuelga la ropa, barre el patio, porque su suegra tiene una máquina de coser industrial y una overlock, y se la pasa todo el día haciendo vestidos, camisas y pantalones. Además, su compañero Carlos Ramón García Mejías -quien a cada momento le dice: “tu vida es mi vida”- tiene a su cargo a su hijo Carlos José de 3 años, y ella lo está criando desde hace 2 años. He observado que lo trata como si lo hubiese llevado en su vientre y fuera su verdadera madre; nos parece muy loable y digno de admiración; por sus venas corre sangre cariña, y esto es propio de personas de esta etnia.
Se hizo bachiller en el Liceo Bolivariano Dr. José Rafael Revenga, con un promedio de 18 puntos, en una escala de 01 a 20 puntos. Casualmente, y como hecho inusitado, me contó que su marido es cantante de rap, baladas y realiza tatuajes. Hace un tiempo, cuando ellos eran novios, lo acompañó a la península de Paraguaná, a cantar en un club nocturno, donde estuvo contratado por un año.
Estando en esta ciudad fue más de una vez a las playas de El Pico, de Villa Marina y Amuay; las personas de los municipios Carirubana y Los Taques le parecieron muy atentas, amables y gentiles. Comió el famoso chivo en coco con arepa pelada, el mojito de cazón y probó el cocuy de penca.
“Danielsys, háblame de tu familia y algo de tu vida” “Profesor Muñoz Freites, mi padre es colombiano y lo trajeron de 10 años a Venezuela, y aquí estudió y aprendió un oficio que le permite ganarse honradamente la vida; nadie lo trata mal ni lo discrimina por ser de Colombia; ama a nuestro país como si hubiese nacido aquí. Se llama Roldán Ayala, pero quien en realidad terminó de criarme fue mi padrastro, el guariqueño Juan Bautista Manzol. Mi madre se llama Mayra Josefina Castro Quijada y tiene sangre cariña.
Mis Abuelos son doña Ernestina Quijada y don Orlando José Castro; tengo 2 hermanos maternos: Orlando José Castro y Francisco Javier Manzol Castro. Tengo 6 tíos: Nahomi, Zuleika, María, Wilmar, Carlos y Elvis José -difunto, quien era ingeniero en gas y viniendo de Anaco se mató en un accidente de tránsito-. Mi primer empleo fue en el Bodegón Don Pancho, en El Tigre, haciéndole el mantenimiento al local, y luego cuidé niños cuando sus mamás iban a sus empleos, yo estudiaba de tarde”.
“Nárrame una circunstancia que haya dejado una huella en tu vida”. “Profesor, yo siempre me hice respetar de los varones, recuerdo que cuando estudiaba el 6° grado mis compañeros acostumbraban halarle el cabello a las niñas. Un día vino un gordito de nombre Víctor José Mendoza y me haló fuerte por el pelo, me lo templó; yo no lloré, sino que mi reacción fue darle un fuerte golpe en el ojo y se le puso morado. Nunca más los niños volvieron a molestar de esa manera a las niñas”.
“¿Recuerdas algún hecho extraño?” “Sí, resulta que mi abuelo don Orlando José tomaba mucho, y llegaba a altas horas de la noche borracho. Un día yo me encontraba debajo de la mesa porque me había regañado mi mamá, porque no me quería dormir temprano; y veo a mi abuelo que entra hablando con alguien; pero lo extraño era que estaba solo, de pronto buscó su comida en la alacena y se sentó en una silla a comer en la mesa, observé que compartió su comida, y puso la mitad, en otro plato, -vi con estos ojos que se comerán los gusanos-, que alguien se llevaba el tenedor a la boca y comía; pero créame era invisible, allí yo no veía a nadie, de pronto mi abuelo se para despavorido y me dice que a su amigo, a quien había conocido en el bar esa noche, la cara se le había vuelto una calavera y le susurró’: ‘Yo soy la Pelona, la Muerte, y te vengo a advertir que si sigues tomando como un loco, pronto te irás conmigo’. La realidad fue que mi abuelo desde esa madrugada nunca más volvió a probar una gota de alcohol; y ha vivido hasta la fecha respetado y honrado por sus hermanos, los cariña.”   

jueves, 14 de febrero de 2019

· EL DÍA DE LA JUVENTUD ·


Esta crónica la escribí el 12 de febrero, Día de la Juventud venezolana, pero por razones ajenas a mi voluntad no pudo ser publicada en esa fecha. Narro a continuación un diálogo que sostuve con Yordi José Zurita Yánez sobre esta batalla.
“Profesor Muñoz Freites, usted que es historiador me puede sacar de una duda acerca del 12 de Febrero, ¿este día se debe celebrar o conmemorar el Día de la Juventud?”
Yordi José, yo sólo soy un humilde cronista oficial de un municipio, Los Taques, Falcón; hay historiadores quienes afirman que en la República Bolivariana de Venezuela se celebra cada año el Día de la Juventud en honor a los 85 jóvenes seminaristas del Seminario Santa Rosa de Lima de Caracas y de los estudiantes de otros colegios de esa ciudad en un total de 800, cuyas edades estaban comprendidas entre 12 y 20 años, quienes acompañaron a José Félix Ribas y a Vicente Campo Elías en la batalla del sitio de La Victoria, y derrotaron a los antirrepublicanos, al mando del español Francisco Tomás Morales, -el asturiano José Tomás Boves, por estarse recuperando de una grave herida que recibió en la primera batalla de La Puerta (3 de febrero), no pudo participar el 12 de febrero de 1814.
Los jefes del ejército realista eran de la península ibérica, pero la tropa estaba formada por venezolanos. La guerra por la emancipación fue una cruenta guerra civil donde quienes salían heridos, difícilmente sobrevivían ya que se carecía de antibióticos; por esta razón fueron fuertes los rumores sobre el Taita Boves, por la recuperación de una herida que supuraba pus y tenía gusanos, -se decía que poseía pacto con el demonio y solamente él sabía en qué combate iba a morir-. En realidad, las acciones heroicas y los combates de los patriotas deben conmemorarse y no celebrarse, ya que en ellos se derramó sangre de venezolanos que lucharon por la Independencia de nuestro país. Esta saga de los seminaristas en batallas, trajo como consecuencia que muchas comarcas de Venezuela quedaron por años sin sacerdotes, ya que para marzo quedaban 6 y en julio solamente 1.
La Asamblea Constituyente de hace 72 años, decretó el 10 de febrero de 1947, conmemorar el 12 de Febrero como Día de la Juventud; pienso que aquí debemos resaltar la importancia que han tenido y tienen las Asambleas Constituyentes, en el acontecer histórico de la Nación venezolana. En 1895 en la plaza de La Victoria se colocó un busto del General José Félix Ribas y se le cambió el nombre a la mencionada plaza por la del prócer.
Yordi, usted es un joven de 21 años; por esta razón hoy decidí hacer su crónica. “¿Qué opinas de lo que está pasando en nuestra Patria?” “Profesor Muñoz Freites, no soy político ni me gusta la política, yo voté nulo, estudié la primaria en la Unidad Educativa Fernández Padilla y el Bachillerato en la UEP -privada- Rafael Vicente Adriani Pieretti; pero una vez un profesor me dijo que por comodato el Estado venezolano le paga a los profesores de los Liceos privados más de la mitad del sueldo, tengo amigos y me dicen que en otros países de Latinoamérica donde ellos están trabajando, no existe la educación gratuita. Profesor, yo estuve estudiando en una universidad pública y no pagué nada”. “Lo que yo no entiendo es el por qué el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros no evita que los precios sigan subiendo todos los días. Vi por la televisión que le solicitó al Tribunal Supremo de Justicia que cree penas de 6 a 10 años para los especuladores, pero pasan los días y siguen los comerciantes y los bachaqueros haciendo lo que les da la gana. ¿Qué pasa pues?”
“Bien, amigo Yordi, cuénteme sobre su vida” “Profesor yo nací en el sur del estado Anzoátegui, en El Tigre, en el Hospital General Felipe Guevara Rojas, el 04-11-1997; soy hijo de Iris Yaneth Yánez y Wilmer José Zurita Contreras, tengo una hermana de nombre Yolimar Yamilet. Mis abuelos maternos son María Yánez y José Alejandro Martínez, y los paternos son Maritza Contreras de Zurita y Rafael Zurita; mi bisabuelo se llama José Pérez, de 109 años, posee una pequeño fundo, en un lugar llamado El Hilariero, en el campo, donde -aunque usted no me lo crea- él siempre ha sembrado plátanos, ñame, ocumo, batata, verduras, yuca, hortalizas, chícharo, frijol, caraota y caña de azúcar-, además, tiene un ganadito que se lo atiende mi papá”.
“Profesor, yo también desde pequeño he trabajado la tierra, en las vacaciones escolares. Hace años, en los juegos estadales de Educación Media y Diversificada, conocí en Barcelona unos jugadores de Falcón, y uno de ellos me dijo que era de Los Taques; pero en realidad nunca he ido por la península de Paraguaná”.
“Ahora Yordi, cuéntame una historia extraña que hayas escuchado en el campo”. “Resulta que mi primo Yunior José Velásquez Yánez se fue a tomar con un compadre a un campo llamado Guerra, y apenas habían abierto la botella -no estaban ebrios- y de pronto llegó de la nada un trigueño alto, cabello liso y largo, con rasgos finos de blanco, con un gran sombrero negro, de pelo de guama, además llevaba puesto un liquilique impecablemente limpio, como el que usan los llaneros adinerados, en el coleo de Pariaguán -la puerta hacia los llanos guariqueños-.
A pesar que era invierno y estaba lloviendo a cántaros, sus botas negras de cuero no tenían barro, lo que si brillaba eran sus espuelas de oro, y una amistosa sonrisa donde destacaba un diente de oro; y sin pedir permiso se sentó al lado de ellos; agarró la botella que estaba casi llena y se la tomó de un solo trago sin respirar, y de sus ojos azules brotaban como llamaradas de candela, y le preguntó a mi primo: “¿Te acuerdas Yunior José cuando ayer me llamaste? Dijiste: ‘Maldita sea, ¿por qué no me sale el Diablo para hacer un pacto con él, y poder pagar mañana las deudas de juego que tengo, y rescatar el documento de propiedad de mi vivienda que dejé como garantía?’ Pues aquí estoy, procedamos a firmar el contrato”.
“Me cuenta mi primo que gritó: ‘¡Ave María Purísima!’, y salió corriendo como un caballo desbocado, y llegó a su casa sin aliento, con el pantalón mojado de orina y jurando por todos los santos, que nunca más jugaría a las cartas ni a los dados. Y cometió el grave error de contarle toda la historia a su mujer, quien agarró un palo y comenzó a molerlo, -ella tenía la costumbre de hacer esto cuando su marido le llegaba rascado, pero esta vez el desafortunado hombre casi no había bebido-. La señora le gritaba como loca: ‘¡Eres un descarado sinvergüenza, por qué no aceptaste firmar ese negocio tan bueno de hacerte rico, con el tal fulano!’ ”