miércoles, 30 de septiembre de 2026

"LA LECTURA DE LA HISTORIA", EL CRONISTA DEL PUEBLO: EDUARDO ORTA HERNÁNDEZ DESDE CAGUA, ESTADO ARAGUA, REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, NOS ENVÍA ESTA EXCELENTE CRÓNICA PLENA DE INSUMISAS IDEAS Y DE UN LLAMADO AL COMBATE POR LA VIDA, PARA SER PUBLICADA EN EL BLOG DE CRÓNICAS DEL CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO LOS TAQUES Y LO HAGO.


*LA LECTURA DE LA HISTORIA*

*Por:*
*Eduardo Orta Hernández* 
*Soy de Cagua. Soy Caribe. Soy Meregoto.*

Leer historia educa, informa, crea pensamiento, constituye un valioso instrumento para la búsqueda de la verdad, para develar los engaños, para descolonizarse del imperio de una cultura dominante por más de 500 años, para encontrar y explicarnos nuestra identidad, lo que fuimos y somos, para poder construir un futuro diferente sin negar nuestras raíces. Es profundizar y reconocer nuestro origen, local, continental y mundial, como parte integradora de nuestro ser, como colectivo, como sociedad humana.

Leer nuestra historia es ir al encuentro de nuestra ancestralidad, de nuestras luchas como pueblo, como entidad social, desde nuestra comunidades originarias, que vivían en plena y absoluta libertad, sometidas, explotadas por la avaricia, el afán de lucro, la búsqueda de recursos naturales, de minerales, en el objetivo supremo para la acumulación de capitales europeos, en beneficio de la clase explotadora, en la época de la incipiente y creciente industrialización hasta nuestros días. He ahí el origen de la mayor desgracia continental para los pueblos de la Abya Yala, como originalmente se denominaba al continente americano. 

Leer nuestra historia es encontrarnos con comunidades originarias sometidas, esclavizadas, maltratadas, torturadas de mil formas y maneras, por la superioridad militar, por el crimen organizado, con fundamento en los instrumentos de guerra más avanzados: la pólvora, los mastines, el desconocido y sorprendente caballo, los arcabuces, los blindados trajes que impedían la penetración de la flechas y por la Cruz, la religión creadora de miedo y temores, instrumento para imponer nueva fe y actos litúrgicos extraños y dominadores, justificadores del mayor genocidio de la humanidad 90 millones de habitantes del Nuevo Continente Exterminados, imponiendo un Dios -que nada tenía que ver con Jesucristo Resucitado y Redentor, Hijo de un Ser Supremo de Amor, Paz, de Justa Distribución de las Riquezas y Justicia Social-, con un Dios diferente y distante, gratificador y castigador, que a cambio de su aceptación, de no oponerse a un Nuevo Modelo Social, Cultural y Político, a una nueva lengua, a nuevas creencias, a la aceptacion del sufrir y la expoliación, entre pleitesías y adoraciones, látigos, esclavitud, pederastia, violaciones sexuales de las mujeres originarias, incendio de comunidades enteras, repartimientos de tierras y encomiendas de originarios pobladores, se ofrecía la salvación eterna, el cielo, donde encontrarian la paz eterna, la deseada tranquilidad, sosiego y armonía alejados de males y sufrimientos. 

Leer nuestra historia es encontrarnos con las mil manera de mal morir, es enterarse que pacíficos pobladores fueron asesinados entre los dientes de salvajes perros, o atropellados por el pecho y las patas de los caballos o por las balas de desconocidas armas, o devorados por la llamas, hogueras “purificadoras de almas y espíritus”, o por la horca, o por explotados pulmones sumergidos en la búsqueda de perlas.

Leer nuestra historia es encontrarnos con otros gritos de iguales, de sufridos y encadenados traídos de África, reducidos por gruesas cadenas y vendidos como mercancía, como cosas sin derechos, obligados a trabajar y servirle al esclavizador, al amo, al invasor español y colonizador, al mantuano, al godo, al sin “alma”, al sin creencias verdaderas, al que tiene como su verdadero y único Dios la acumulación de capitales, la propiedad sobre la tierra, y sobre los hombres, sobre las comunidades originarias y las personas traídas de otros espacios, de otro continente. 

Leer nuestra historia es encontrarnos con trescientos años de dominio monárquico, y de reyes, reinas y virreyes, por usurpadores, por no autorizados mandates, investidos de mesianismo e individualismo, y actuar personalista, por el afán del lucro, por la corrupción, la deshonestidad, la rivalidad y competencia por el poder, es descubrir todos los vicios y malsana conductas inimaginables, desde que el voraz marinero y su tropa de asesinos, pisaron con insolencia y maldad estas tierras.

Leer nuestra historia es ver la verdad del insurgir de un pueblo, que después de tres centurias se levanta y recupera la dignidad, la ruptura de los hilos dominantes del imperio español conquistador y colonizador, un pueblo que no se detiene en su límites geográficos, que rompe las cadenas de la Capitanía General de Venezuela, que avanza hacia el Sur, en su acción de libertad ante el imperio español, derrota en Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia a los controladores del poder, de los esclavistas y hacendados herederos de la conquista y colonización, sustituidos de nombre y físico, a principios del siglo XIX, que luego de una larga guerra todo continuó igual.  

Leer nuestra historia es enterarse como el pueblo oprimido, sujeto y protagonista principal de la emancipación de nuestra América continuó explotado, humillado, sin tierras, bajo el dominio de todo tipo de piratas, de nuevos terratenientes, de nuevos mantuanos, de caudillos y falsos políticos, corruptos y maestros de la comisiones y de los fraudulentos empréstitos internacionales, es adentrarse en la insurrección campesina al grito de hombres libres y tierra, y a la pérfida traición liberal y asesinato de Ezequiel Zamora, líder popular con clara intenciones revolucionarias y verdadera actuación en favor de los excluidos, de los desamparados, vestidos de las más adelantadas ideas de la época (socialismo utópico). También es encontrarse con un pueblo desorganizado, sin instrumentos ni organización, seguidor de caudillos, de promesas que se anhelaban y se sentían como reivindicadora de miseria y de consigna de libertad, que seguían ideas positivistas y liberales vociferados por jefes militares y terratenientes. Es ver el despojo del cuerpo geográfico en más de 150.000 kilómetros cuadrados, por invasores ingleses en nuestro Esequibo.  

Leer nuestra historia es enterarse cómo se “bautiza” el siglo XX con otra invasión imperial, representados por piratas de las más potentes potencias del mundo, por la primera fuerza naval del universo, que impone un grosero e injusto bloqueo de nuestra costas, es ver a un presidente el general Cipriano Castro llamando a su pueblo a enfrentar al imperio europeo, a la “planta insolente del extranjero”, quien con dignidad, en defensa de la libertad y de la soberanía del país, libera a todos los presos por la defensa de la sagrada patria, cuyo desenlace termina en manos de un traidor dictador, que entrega la principal riqueza venezolana, impone un régimen de terror, persecuciones, violencia de Estado y asesinato por 27 años.

Leer nuestra historia es ver resurgir la esperanza del pueblo a la muerte del despota, que entregó el país al imperio yanqui, bajo el dominio de la doctrina Monroe. Es sentir el nacimiento, la vida de un pueblo humillado y violentado por siglos cuando toma las calles, protesta, organiza los primeros sindicatos y los partidos políticos, se atreve a organizar las primeras huelgas petroleras, exige salarios dignos, derecho al voto, a la educación, a la salud. 

Leer historia es ver en las grafías como vuelve la oscuridad de la dictadura por diez años, hasta que un acuerdo militar burgués, con la venia del imperio Norteamericano, ofrece una democracia chucuta, engañosa, “representativa” que dura cuarenta años, que profundiza la pobreza, el hambre, la miseria de millones de venezolanos y cómo el bipartidismo se repartían el poder y la riqueza del país. “Doce apóstoles” dueño de todo, acentuaron la dependencia neocolonial, la colonialidad dentro de una aparente gobernabilidad “independiente y soberana”. 

Leer la historia es confrontar la derrota del puntofijismo, la llegada al poder de un humilde vendedor de conserva, “el arañero” de Barinas, quien suelta la amarras, rompe las cadenas e impulsa magnos proyectos soberanos, como la construcción de la línea ferrocarrilera, interrumpida por su muerte, impulsa con decisión la libertad, la autonomía política económica y social en favor del pueblo, en materia de salud: los Barrio adentro, los Centros Integrales de Salud (CDI), masivas operaciones de los ojos, creación de universidades, gratuidad plena de la educación, dignificación de los pensionados y jubilados, creación de leyes pensando en el país, como la Ley Agraria, política de profunda ruptura con el imperio, impulso de una política petrolera favorable al país y a los países del y otros continentes, integración real y efectiva de los países caribeños y de nuestra América, hasta que fue asesinado por los eternos detentadores del poder mundial. 

Leer la historia es también vivir, entender, explicarse el presente político, la actual realidad económica y social, las confrontaciones, las divisiones, los proclamadores de intervenciones militares, y de la presencia y dominio extranjero sobre nuestra patria construida por el esfuerzo del pueblo libertador, encabezado por Simón Bolívar. Es confrontar una realidad de traiciones, de entrega, de pérdida de la soberanía e independencia, de una gigantesca trama de corrupción, de deterioro de todos los servicios públicos, de violaciones e ilegalidades desde las más altas esferas del poder, del fortalecimiento de la “cultura del petróleo”, una cultura del ejercicio político, cuya práctica se remonta a la monarquía colonialista española, constituida por el “aquí mando yo”, “yo soy el jefe político”, “Yo, mis super poderes todo lo resuelve”, “el póngame donde hay”, es el mesianismo, individualismo y control sobre el colectivo, que se moviliza en una eterna campaña proselitista electoral, el e
indebido poder absoluto del partido sobre la sociedad entera, es la desnaturalización de los nuevos poderes, de las comunas y consejos comunales, es teñir de siglas y colores a un país entero, sin respetar las divergencias, las instituciones, como las escolares, convertida en patio de reuniones y asamblea partidista, es entender el por qué no se democratiza las instituciones, del impedimento que el pueblo en libre comicios elija al defensor del pueblo, al Fiscal General de la nación, al los representantes del poder judicial. 

Lee historia es enterarse (en el espacio y en el tiempo) sobre la pérdida total de la brújula, del pensamiento del Libertador Simón Bolívar sobre patria, sobre la soberanía y la libertad, es entender el alejamiento de la educación diseñada por Simón Rodríguez, o del humanismo democrático educativo de Luis Beltrán Prieto Figueroa, también es poder navegar y descubrir en las profundidades del engaño, la proclama a viva voz, a los cuatro vientos sobre la presencia de un “socialismo y una revolución” inexistente, de unos gobernantes que no encara la verdad, que son incapaces de decir, de hablar con la verdad, de afirmar que estamos, en Venezuela antes la solidez, el fortalecimiento del sistema capitalista liberal y positivista, la consecuencia de la mayor mentira de los últimos años, es que se le atribuyen todos los males, (por el engaño) al “SOCIALISMO”, toda ineficiencia, todo deterioro, toda insatisfacción , toda desmejora de la vida, de la salud, de la educación aparece como resultado del ejercicio de un gobierno que se proclama socialista sin serlo o sin existir tal sistema (buen favor que se le hace al capitalismo), en realidad ello no es así, pues no existe tal gobierno ni instituciones socialista ni revolucionaria, dentro del rigor científico de lo que ellos significa. 

Leer historia educa, produce soberanía, pensamiento, autonomía, para la libertad del hombre y de la sociedad, teniendo el cuidado extremo sobre quién escribe la historia, a quien se lee, al autor del libro, si es parte de los que se han creído los eternos amos de la historia, los conservadores, racistas y godo, de exquisita y deslumbrante pluma o sí más bien, el conocer, el saber, las líneas, la grafía viene acompañada, de tinta revolucionaria, de interpretación transformadora, sin sujeciones de ningún tipo, sin cálculos para la complacencia, si el investigador o escritor es un historiador verdaderamente insurgente, no burocrático, de actuar independiente y libre, que escribe con sentimientos bolivariano, martiano, Simón rodriguiano, que busca e indaga en fuentes primarias y en las secundarias de Brito Figueroa, Rodolfo Quintero, Miguel Acosta Saigne, Vladimir Acosta, Esteban Emilio Mosonyi, Marc De Civrieux, Gustavo Pereira, Orlando Araujo, Domingo Alberto Rangel, entre otros compatriotas preocupados y lúcidos en escribir y construir la historia patria. En ello hay que tener mucho cuidado.
Cagua, 30 de septiembre de 2026


LA GLORIOSA BATALLA DE JUNÍN.

La batalla de Junín 
José Rosario Araujo 

Buscando el contacto de las tropas realistas, comandadas por el General José de Canterac, el Libertador Simón Bolívar el 5 de agosto de 1824 llegó a Conocancha.

Allí es informado de que el español se encuentra en Carhuamayo con 8 batallones, 9 escuadrones de caballería y 9 piezas de artillería.

El militar español con sus tropas marchan con rapidez, para evitar el movimiento envolvente que intentaba Bolívar.

Aquella mañana del día siguiente, 6 de agosto, las tropas realistas se dirigen apresurados al Sur.

El Libertador Simón Bolívar intenta cortarles el paso , para ofrecerles batalla, a pesar de que las tropas enemigas cuentan con una posición favorable para realizar cualquier tipo de maniobra.

Las tropas republicanas constituidas por la División de Córdoba, seguidas por los combatientes de los Generales La Mar y Jacinto Lara, rompen la marcha, atravesando ríos crecidos como el Palcamayo y el Mantaro.

Los espías patriotas informaron que los españoles en su retirada se dirigían hacia Reyes.

Los patriotas después de atravesar la Sierra, a las cuatro de la tarde, pueden contemplar al enemigo desde la cumbre , que se encontraba a una legua de distancia.

Las vivas de los republicano resuenan en la llanura, mientras se aprestan al combate. La Infantería patriota se encuentran a dos lenguas del llano de Junín.

Los soldados de Bolivar montan su cabalgadura y descienden para el combate definitivo que se aproxima.

Los españoles a paso redoblado tratan de escapar a Tarma y como la Infantería republicana tardaría en llegar, el Libertador decide enfrentarles con siete escuadrones comandados por el General Necochea.

Estás tropas se adelantan, penetrando en la llanura a las cinco de la tarde.

Cantera contando con mayor cantidad de jinetes, 1300 hombres, propicia el ataque contra los patriotas.

Despliega los escuadrones de Dragones y Húsares en posición de batalla.
Bolivar con sus 900 aguerridos jinetes avanzaban entre los cerros y un extenso pantano, terreno que favorece las operaciones y otras las dificulta.

Los jinetes republicanos marchan por mitades en columnas, a la cabeza los Granaderos de Colombia dirigidos por Felipe Braun, seguido por el Granaderos de los Andes, dirigidos por Bruix, el Coracero del Perú del Comandante Suárez y los Húsares de Colombia, comandados por el venezolano Laurencio Silva.

Miller se encuentra al mando de los jinetes del Perú y Lucas Carvajal al frente de los de Colombia.

Al salir a la llanura, los españoles se forman en posición de batalla al ver a los jinetes patriotas, cargan contra ellos.

Los jinetes llaneros los esperan con sus enormes lanzas de tres varas contra las de dos varas de las tropas realistas.

Las tropas de Cantera a pesar de que los sorprende la actitud de los patriotas, que los esperan lanza en ristre, continúan la embestida.

Los patriotas avanzan a su encuentro, siendo el choque terrible en un combate que fue a armas blancas.

Bolivar ordena a Miller atacar a la derecha enemiga, pero por la dificultad del terreno que era pantanoso hace que el bravo Jefe Republicano cargue de frente.

Tanto los patriotas como los realistas se encuentran con un terreno difícil para desarrollar un buen ataque.

Nuestras tropas con el Comandante Braun y el Capitán Camacaro, con los Granaderos y Húsares de Colombia, atacan la izquierda de las tropas enemigas con las largas lanzas destrozandolos.

Braun y Camacaro detuvieron el impulso del enemigo, mientras a la orilla del pantano, Bolívar junto a O' Connor "vuelven caras" en un estrecho camino, cargando contra los españoles, arrojandolos hacia la llanada donde peleaban Braun y Camacaro.

Miller tiene que retirarse, pero su segundo ataca a los españoles que perseguían al patriota deteniendolos.

En la llanura, al ser arrojado el enemigo, favorece el combate a los republicanos, que atacan carga tras carga, al enemigo que son destrozados.

No en vano O'Connor decía: "Las cargas de nuestros llaneros hacen temblar la tierra".

Los españoles en un completo desorden son víctimas de las cargas colombianas.
Al oscurecer el Libertador contempla el combate desde una pequeña colina, al llegar la Infantería los envía a apoyar a la caballería, pero ya la derrota realista es inminente a pesar de que el terreno los había favorecido.

Los llaneros Carvajal, Silva, Escobar, Sandoval y Carvajal atacan con sus lanzas con bravura, logrando rescatar a Necochea que con siete heridas había caído prisionero.

La lucha se aleja de la llanura y en la noche se consumó la derrota español.

El mismo Bolívar en su parte de guerra reconoce al General Necochea, que se arrojó a las filas enemigas, recibiendo siete heridas, sobre Miller dice que el flaqueó al enemigo con habilidad y valentía, de Carvajal refiere el Libertador que con su lanza dio muerte a muchos enemigos, refiere sobre Laurencio Silva que en medio de la confusión del combate rehizo a su cuerpo que estaba en desorden, rechazando al enemigo, sobre el Coronel Bruix que junto al Capitán Pringles, que con oficiales y Granaderos de los Andes, se mantienen firmes en medio del peligro.

El Caraqueño Inmortal mencionara a Suárez , el Comandante del Primer Regimiento de Caballería de Línea de Perú, que se destacó por su destreza a los bravos del Perú, del Comandante Sowersby del Segundo Escuadrón que a pesar de estar enfermo se arrojó a las lanzas enemigas hasta ser herido.

Simón no olvidó al Comandante Blanco, al Capitán Allende, al Mayor Olavarría, al Comandante Medina, al Capitán Camacaro que con su tropa impidió la derrota patriota.

El líder republicano no olvidó en su parte de guerra a los capitanes Sandoval y Escobar de Granaderos, de los capitanes Jiménez y Peraza de Húsares de Colombia, a los Tenientes Segovia y Tapia, el Alférez Lanza.

En este combate murieron de parte de los españoles un número de 19 oficiales y 345 soldados muertos y heridos, 100 prisioneros.

Los patriotas tuvieron 145 bajas en este combate que dió la libertad al Perú, pero la persecución contra Canterac continuaría hasta que con la Batalla de Ayacucho se consolidaria la libertad de las tierras de Nuestra América.

martes, 29 de septiembre de 2026

LA INVASIÓN A LA GUAJIRA COLOMBIANA, EL INCIDENTE DE CARAZUA, AUTOR JOSÉ ROSARIO ARAUJO

La invasión a la Guajira colombiana 
EL INCIDENTE DE CARAZUA
José Rosario Araujo 
El 13 de septiembre de 1901 se produjo un episodio muy poco conocido de la historia militar venezolana, como fue la invasión a la Guajira colombiana en el gobierno de Cipriano Castro.
Desde que Castro había llegado al poder en Venezuela, sus enemigos desde el territorio colombiano conspiraban en su contra, contando con la colaboración del gobierno conservador de José Manuel Marroquín.

El Cabito no se encontraba de manos cruzadas, ya que financiaba y protegía a los exiliados que conspiraban en contra de Marroquín y varios intentos en su contra, se producen a inicios del 1901.

Los liberales invaden desde los llanos venezolanos, entrando por Casanare.

El gobierno conservador enfrentaría lo que se conoce como " La Guerra de los Mil Días", pero no dejó Marroquín de ocuparse de Castro, ya que puso al mando de 6.000 tropas regulares colombianas y voluntarios venezolanos, al caudillo y General Carlos Rangel Garbiras, quien penetra a Venezuela, el 27 de julio de 1902, logrando tomar las poblaciones más emblemáticas del Táchira.

Por un lado tropas colombianas, conducidas por un General venezolano y por el otro, soldados venezolanos, dirigidos por un General colombiano, el liberal Rafael Uribe Uribe.

Al derrotar la invasión conservadora que venía de Colombia, hace pensar a Castro; incentivado por sus aduladores; en la creación de una nueva Gran Colombia, desde Venezuela hasta Nicaragua.

Solo faltaba Colombia para que ese proyecto se dé y Castro es convencido por Uribe Uribe para que invadan Colombia, con el apoyo de fuerzas regulares del ejército del general Cipriano Castro.

Está invasión fue presentada al Gabinete de Gobierno y el Ministro de Guerra, el General José Ignacio Pulido Briceño, se opone , aseguraba que no se contaba con Generales capaces para esta acción, además aseguro que el país se encuentra arruinado para enfrentar una guerra.

Pulido presenta su renuncia al ver que el general Cipriano Castro no hace caso a su sugerencia.
Cuatro batallones; la Sagrada, Lara, Coro y Barcelona; componen el "Ejército Restaurador del Atlántico".

Un aproximado de 1.500 al mando del General José Antonio Dávila, contando con rifles " Mauser", un cañón y una ametralladora.
Partirían desde Maracaibo el 28 de agosto de 1901, avanzando por tierra por Siramaica y Paraguaipoa.

Son apoyados por una flotilla de guerra; "El General Crespo", "El Zumbador", y " Miranda", que eran anticuadas cañoneras.

La expedición irrumpe por la Guajira Colombiana, al llegar frente a Rio Hacha, la escuadrilla bombardeó la ciudad por varias horas.

Ya anteriormente Marroquín había reforzado Rio Hacha con tropas muy bien armadas, comandadas por el general Amaya.

La expedición venezolana bajo un sol candente espera una fuerza liberal colombiana que no llegó, que debía abastecerla e incorporarse para tomar Rio Hacha.

Rafael de Nogales Méndez, aventurero venezolano, en "Memorias", narra:

" Allí también recibí un comunicado del Dr.Rangel Garbiras, dónde me ordenaba retornar a Venezuela inmediatamente, para tomar parte en el gran golpe que nuestro Partido Nacionalista ya había iniciado contra el ejército de Cipriano Castro, cerca de la frontera colombiana, en la península de la Guajira."

Las tropas venezolanas pasan semanas y no llegan los refuerzos liberales, deambulan por el desertico paraje, perdiendo sus calzados y sin agua ni comida.

Muertos de sed beben agua de un pozo de agua, dónde flotan cadáveres, al poco tiempo se enferman de disentería, sembrando de cadáveres el camino.

Pasarían los días y por fin se encuentran con las tropas liberales, que son muy pocos y mal apertrechados.

Las tropas colombianas en Rio Hacha son pocas y solo cuentan con el cañonero" Pinzón", teniendo que contratar el buque francés" Alex", para traer 1.700 soldados del Batallón Briceño.
Los franceses que tenían interés en la zona por la construcción del Canal de Panamá, con el crucero "Suchet", que escoltaria al "Alex", hasta desembarcar las tropas en Rio Hacha.

El 13 de septiembre en Carazua, se enfrentan las tropas venezolanas; muy mermadas; y los soldados colombianos y mochistas venezolanos, comandados por el General Leopoldo Ortega Barreto.

Ese antiguo Sub Jefe del Estado Mayor del Mocho Hernández, con un grupo de venezolanos, enemigos de Castro; comandados por Nogales Méndez; se unen a la causa contra Cipriano Castro.

El Batallón Lara que cubría el ala derecha huyó en desbandada, sus soldados eran inexpertos, suelta sus rifles y escapan desertando en masa.

Rumores dicen que huyeron porque era simpatizantes del Mocho Hernández.
La pelea se torna muy dura, al acabarse las municiones, los dos ejércitos se enfrentan a cargas de machete.

Al llegar la noche los dos bandos se retiran a sus posiciones, el Jefe de los venezolanos anticastrista es herido y muere a los días.

Las fuerzas de del general Cipriano Castro huyen, pero a los días se enfrentan con las tropas colombianas en el sitio de Garrapacera, los desertores del batallón Lara que no se rinden son cazados por las tropas wayu del Cacique José Dolores Apushana, que era lugarteniente de Marroquín .

Ellos no toman prisioneros, los desarman y los ajustician. Los restos del " Ejército Restaurador del Atlántico" tratan de huir a Maracaibo, pero son hostilizados por jinetes indígenas.

Estos guajiros con modernos fusiles Mauser diezman la agotada infantería castrista, muere el jefe del Batallón Lara, Abelardo Gutierrez, sobreviviendo Dávila y Celestino Castro.

Cientos de soldados venezolanos perecen en la acción, pero oficialmente no fueron nombraron, ni contaron con una lapida y al final el gobierno venezolano y la prensa nunca mencionaron la acción que terminó en desastre para el ejército venezolano.

ES NECESARIO MEDITAR Y REFLEXIONAR RESPECTO A LA POLÍTICA VENEZOLANA.UN COLEGA CRONISTA DEL PUEBLO ME ENVÍA ESTE ESCRITO CUYA AUTORÍA ES DE IVÁN DARÍO HERRERA. DE FECHA 28 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO EN CURSO, PARA SU PUBLICACIÓN EN EL BLOG DE CRÓNICAS DEL CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO LOS TAQUES, CON MUCHO GUSTO LO HAGO.

Los Cronistas del Pueblo, me enviaron esta publicación de Iván Darío Herrera.
Los Taques 28 de septiembre de 2026
Con mucho agrado lo hago.

Es necesario meditar y reflexionar respecto a la polítia Venezolana.

Desde 1999 se inició un proceso de profundización de cambios estructurales. Esos cambios los liderizó el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías bajo la asesoría de grandes expertos en política y con la participación consciente del pueblo, mayoritariamente los excluidos de siempre y los de criterios humanistas. En lo que llevamos de proceso se han experimentado significativos avances, donde se resaltan conquistas sociales en favor de las referidas mayorías. 

Nuestras generaciones se formaron bajo un sistema donde un grupo minúsculo de la Patria era el que tomaba las decisiones, gozaba de privilegios, sostenía al pueblo con falsas esperanzas, usando la demagogia como instrumento y arte de convencimiento.

Hasta que se instaló la revolución Bolivariana en 1999.

Durante ese tiempo hubo que enfrentar muy duras batallas que se las va llevando el tiempo y ya poco se comenta de ellas, mencionaremos el paro Petrolero del 2002, golpe de Estado, las guarimbas y mucho más. Aplicaron diversas formas para perturbar el gobierno. Sin embargo todo ese concierto de prácticas demoníacas fueron vencidas. Esa cadena de males fué auspiciada por los gobiernos de los Estados Unidos e instrumentada por los politiqueros a su servicio, la derecha y la ultraderecha.

Ellos se ponen a que el pueblo protagonice el rumbo de la Patria. 

El Comandante Chávez Frías creó conciencia e instrumentó la nueva vía sociopolítica de Venezuela como un ejemplo para Latinoamérica y el mundo. No obstante siempre hay coleados en el proceso que se ocupan, bajo sus conductas fariceicas, de perturbar el empoderamiento social.

Con la creación de los consejos comunales y las comunas, con personalidad jurídica, es decir dotados legalmente para diagnóstica, planificar, presupuestar, contratar y controlar los recursos que reciben bajo los métodos de asignación de ley. Eso es un logro que empodera a las comunidades. Con mayor sentido de pertenencia y participación, no habrá crisis inducida que pueda vencernos.

Allí hay que llegar con un pensamiento crítico. Porque desde que se iniciaron los cambios estamos amenazados y nos han perturbado porque los adversarios quieren eliminar todas esas conquistas alcanzadas con tanto esfuerzo. Enemiga número uno María Corina Machado. Ella aspira a borrar todo eso, no con reformas o derogatorias, es con un autogolpe de Estado. De darse esa patraña, maniobra proimperial, ojalá nunca mi Diós lo permita, ahí si se pudiera aplicar el refrán " Nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde". Creo que ellos experimentarán el valor de un pueblo dispuesto a defender lo que le pertenece y tanto le ha costado.

Cuando uno oye, a cualquier integrante de una comunidad, decir, apoyo a María Corina Machado, eso es una muestra de inocencia o ignorancia enfermiza, que no se imagina el daño, que tras generación en causado a Venezuela y más grande aún lo que pudieran hacer hoy, tienen mucho odio por la perdida de espacios.

Así es mi pueblo de Venezuela, no permitamos que los perpetuos enemigos regresen al poder. Si se lee como es nuestra historia quedan develados como los más dañinos, en esta, nuestra Verdadera.

Digamos con Chávez" No volverán". Que viva Venezuela, Viva El Libertador Simón Bolivar, Viva el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías.

Por Iván Darío Herrera.
Los Taques 28 de septiembre de 2026.

FELIZ CUMPLEAÑOS GOBERNADOR VICTOR CLARK, ABUNDANTE SALUD Y FELICIDAD LE DESEA EL CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO LOS TAQUES PROFESOR JESÚS MUÑOZ FREITES, NUESTRA ETERNA GRATITUD POR SU TRABAJO DIA A DÍA EN PRO DE LA SALUD, EDUCACIÓN Y BUENA ALIMENTACIÓN DE TODOS LOS NIÑOS, NIÑAS, ADOLESCENTES, MUJERES EMBARAZADAS Y PERSONAS DE LA TERCERA EDAD QUE VIVEN EN EL ESTADO FALCÓN, Y POR SU EMPEÑO EN QUE NUESTRA ENTIDAD FEDERAL SE TRANSFORME EN LA MÁS GRANDE POTENCIA AGROPECUARIA, PESQUERA, GASÍFICA Y PETROLERA DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA. VIVA LA PATRIA LIBRE, SOBERANA E INDEPENDIENTE.

lunes, 28 de septiembre de 2026

CONMEMORACIÓN SOLENNE DE LA AUTONOMÍA MUNICIPAL DEL MUNICIPIO LOS TAQUES, AYER 27 DE SEPTIEMBRE DEL 2026, SE REALIZÓ UNA MISA SOLEMNE EN LA IGLESIA DE SANTA CRUZ DE LOS TAQUES. LA SANTA EUCARISTÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS FUE IMPARTIDA POR EL PÁRROCO DE LA COMUNIDAD, EL PRESBÍTERO JAIRO MISAEL ROMERO GARCÍA EN LA IGLESIA DE SANTA CRUZ DE LOS TAQUES, QUE SE INICIÓ A LAS 9 AM. DURANTE LA HOMILÍA, Y LOS ESPACIOS DE REFLEXIÓN, SE EXTENDIERON ORACIONES POR EL DESARROLLO, EL PROGRESO SOCIAL DE ESTA JURISDICCIÓN PARAGUANERA Y EL BIENESTAR DE TODAS LAS FAMILIAS DEL MUNICIPIO.

Presbítero Jairo Misael Romero García 

Ayer 27 de septiembre del 2026, se realizó una misa solemne en la iglesia de Santa  Cruz de Los Taques. 


La Santa Eucaristía de Acción de Gracias fue impartida por el párroco de la comunidad, el Presbítero Jairo Misael Romero García, en la Iglesia Santa Cruz de Los Taques, que se inició a las 9:00 a.m

Durante la homilía y los espacios de reflexión, se extendieron oraciones por el desarrollo, el progreso social de esta jurisdicción paraguanera y el bienestar de todas las familias del municipio. 

¿Quiénes asistieron?

Entre los  personajes históricos que asistieron a la Santa Misa se encontraban Henny Primera, su hermana Hilva Primera y el pueblo taquense.
En la fotografía el presidente del Concejo Municipal de Los Taques, profesor Denny Madrid - él de mayor estatura-, el vicepresidente, el economista Pedro Puyosa, la concejala, la profesora Orlena Dacosta Gómez y el cronista oficial del municipio profesor Jesús Muñoz Freites.

El templo contó con una importante concurrencia del pueblo católico taquense, las fuerzas vivas, autoridades gubernamentales e institucionales de la localidad, -civiles y militares-.

Poder Ejecutivo Local: 

Estuvo liderada por la alcaldesa del municipio, la Lcda. María Arcaya, junto a los miembros de su gabinete ejecutivo.

Poder Legislativo Municipal: 
 Entre los asistentes estuvieron, la junta directiva de la Cámara Municipal del Concejo Municipal (Concelostaques), liderada por su presidente, el concejal, profesor Denny Madriz, y el vicepresidente, el economista Pedro Puyosa, acompañados  de los concejales: Luis Zárraga, Joel Gómez y las concejalas: la profesora Orlena Dacosta Gómez y la Licda Annolys Arias y el Jefe actual del Centro de Coordinación Policial Nro. 07 (Polifalcón), con jurisdicción en el municipio Los Taques, Comisario Jefe Jorge Yamarte.

Personalidades y Comunidad: 
Estuvieron presentes  figuras históricas que en su momento impulsaron la consolidación institucional del territorio, representantes de instituciones locales y una concurrida representación de la feligresía taquense. En la gráfica se observa a Henry Primera quien es considerado el padre del municipio Los Taques. También estuvo presente su hermana Hilva Primera.
Integrantes de grupos cristianos participaron con profundo fervor religioso en la Santa Misa de la Autonomía Municipal y se elevaron oraciones al Altísimo por el desarrollo, el progreso social de esta jurisdicción paraguanera y el bienestar de todas las familias del municipio y recibieron la Eucaristía.
Tras finalizar la  Santa Misa, las autoridades y los asistentes se dirigeron a la Plaza Bolívar de Santa Cruz de Los Taques para continuar con los actos protocolares, que incluyeron una ofrenda floral ante el busto del Libertador Simón Bolívar, un discurso de orden a cargo del profesor Dennis Henrich y la disertación de la alcaldesa María Arcaya en conmemoración del XXXIX Aniversario de la Autonomía Municipal.