lunes, 17 de agosto de 2026

VENEZUELA ALCANZÓ 21 TRIMESTRE CONCECUTIVOS DE CRECIMIENTO ECONÓMICO Y ESPERA QUE LA TENDENCIA CONTINÚE EN PRO DE LOS CIUDADANOS, ASÍ LO INFORMÓ ESTE DOMINGO LA PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA DELCY RODRÍGUEZ.

Venezuela alcanzó los 21 trimestres consecutivos de crecimiento económico y espera que la tendencia continúe en pro de los ciudadanos, así lo informó este domingo la presidenta de la República, Delcy Rodríguez.

La jefa de Estado en declaraciones para Venezolana de Televisión, durante la entrega de un abasto Mercal en San Martín, en Caracas, señaló «Ya 21 trimestres consecutivos de crecimiento. Pero qué aspiro yo, que podamos mejorar los ingresos de nuestros trabajadores para que puedan seguir teniendo acceso, dinamizando la economía como se está haciendo y en conjunto tener políticas integrales para que la economía crezca para favorecer al pueblo».

Cabe recordar que el vicepresidente sectorial de Economía Productiva, Calixto Ortega, señaló en días pasados que Venezuela mostraba una actividad positiva, lo cual «va a significar el trimestre 21 de crecimiento».

«Esta productividad del país se ve reflejada en el consumo de los hogares», agregó Ortega, al tiempo que explicó que se utilizan «datos masivos para hacer esta medición. Utilizamos el 100% de las operaciones que hacen los venezolanos con el pago con tarjeta (…) estamos hablando de miles de millones de operaciones, y esta data nos muestra crecimientos importantes» desde el 2024.

VTV.

 
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CARDENAL ARZOBISPO DE WASHINGTON D.C. ROBERTO WATER MacELROY. ASÍ EL PUEBLO VENEZOLANO QUIERE QUE SEAN SUS CARDENALES.


Arzobispo de Washington D.C. es el Cardenal Robert Walter McElroy, quien nació el 5 de febrero de 1954, en San Francisco, California, Estados Unidos, hijo de Walter McElroy y de Roberta McElroey.
 
Estudió historia de los EEUU, en la Universidad de Harvard, obtuvo una maestría en historia y un doctorado en ciencias políticas en la Universidad de Stanford, además de un doctorado en teología moral en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

 Fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de San Francisco el 12 de abril de 1980.

 El Papa Francisco lo nombró obispo de San Diego en 2015 y lo elevó al rango de cardenal en mayo de 2022.

El 6 de enero de 2025 fue nombrado por el Papa Francisco, como el octavo arzobispo de Washington D.C , tomando posesión formal del cargo el 11 de marzo de 2025.

El papa Francisco -que Dios lo tenga en su Santa Gloria-, lo nombró obispo auxiliar de San Francisco en 2010 y obispo de San Diego en 2015. Fue elevado al Colegio de Cardenales por el Papa Francisco en agosto de 2022.

 Ha escrito con frecuencia y extensamente sobre la desigualdad social y la misión de justicia social de la Iglesia. En su primera aparición pública en San Diego, prometió defender la causa de las personas sin hogar, apoyar una reforma migratoria integral, ha luchado y lucha por la igualdad social, política de todos los inmigrantes, y de todos los seres humanos, por la igualdad y derechos de las mujeres, persigue y denuncia el maltrato y abuso contra niños, niñas, y la explotación y abuso contra los inmigrantes, lucha por la paz en el mundo, por el acercamiento de todos los seguidores y seguidoras de Cristo, igualdad de derechos sociales para todos hijos e hijas de Dios,  y prohibir que cualquiera que haya abusado de menores sirva en el clero u otro empleo en la diócesis. 

Cree que los sacerdotes y mujeres religiosas deben tener como norte, hacer que los seres humanos tengan como práctica cotidiana cumplir los 11 Mandamientos de la Ley de Dios, que los mandamientos más importantes son el amor al prójimo, la salvación de las almas y que los pobres dejen de ser pobres, que el presente vale en la medida que no sólo predicamos la palabra de Jesús de Nazareth, sino que la prácticamos, la práctica del bien, el hacer el bien al prójimo, debe ser cotidiano y diario, que es un crimen, que en el mundo mueran cada minuto 10 niños por enfermedades producidas por el hambre, que es necesario distribuir las riquezas de manera justa, nuestro compromiso es con los pobres y los explotado de la tierra. "Que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos". Que el Evangelio no sólo se predica, sino que también se practica.

Rol vaticano: Miembro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.


CRÓNICA DE LA COTIDIANIDAD DEL MUNICIPIO: LA ALCALDÍA DE LOS TAQUES ARTÍCULA CON HIDROVEN PARA OPTIMIZAR EL SERVICIO DE AGUA EL SECTOR EL CERRO, EN LOS TAQUES. Crónica para que las generaciones actuales y las que están por venir sepan lo que la Alcaldesa María Arcaya y su gobierno hacían en esta época que nos toca vivir.


Crónica para que la generaciones actuales y las que están por venir sepan lo que la Alcaldesa María Arcaya y su gobierno hacían en esta época que al cronista del municipio le toca vivir.

Alcaldía de Los Taques articula con Hidroven para optimizar el servicio de agua en Cerro Norte.
En el marco del trabajo conjunto entre la Alcaldía del municipio Los Taques y la Gerencia Regional de la C.A. Hidrológica Venezolana (Hidroven) en el estado Falcón, se ejecutó con éxito la colocación de una válvula de 4 pulgadas de diámetro en el sector Cerro Norte. Esta obra, supervisada directamente por la alcaldesa María Arcaya junto al equipo técnico de Hidroven Falcón, permitirá sectorizar el eje interno de la red de distribución y aumentar la presión del agua en beneficio de más de 190 familias de esta comunidad costera.

Los trabajos, que forman parte de un plan de atención integral impulsado por la gestión municipal en articulación con la hidrológica nacional, incluyeron la instalación de una válvula seccionadora que facilitará las maniobras operativas y permitirá aislar tramos específicos en caso de futuras emergencias, sin necesidad de suspender el servicio en su totalidad. La intervención impacta directamente a 191 viviendas, donde residen 217 familias para un total de 448 habitantes, mejorando sustancialmente la distribución del caudal en el sector.

La alcaldesa María Arcaya destacó que esta acción es resultado del esfuerzo coordinado con la Gerencia Regional de Hidroven en Falcón y el Ministerio del Poder Popular de Atención de las Aguas (MinAguas), "Seguimos trabajando de la mano con Hidroven Falcón para garantizar el derecho al agua potable en cada rincón de nuestro municipio", expresó la mandataria local durante la inspección realizada en el sector Cerro Norte.

Con este tipo de intervenciones, la Alcaldía de Los Taques reafirma su compromiso con la gestión descentralizada y participativa, fortaleciendo la infraestructura hidráulica del municipio en articulación con la nueva rectoría nacional del servicio hídrico. Las cuadrillas de mantenimiento continúan desplegadas en el territorio para asegurar la operatividad del sistema y dar respuesta oportuna a las comunidades taquenses.

Delcy Rodríguez 
‎@vicevenezuela 
‎Diosdado Cabello Rondón 
‎Víctor Clark Boscán 
‎Jessica Perozo 
‎Dorci Falcón 
‎Maria Arcaya Convenencia

sábado, 15 de agosto de 2026

SEGUIREMOS APOYANDO A NUESTRO AMIGO JESÚS RAFAEL "PIPO" MÚJICA, ELEVEMOS ORACIÓN A JESUCRISTO RESUCITADO Y REDENTOR POR SU PRONTA RECUPERACIÓN.

VENEZUELA, NO CULPEN A LA VÍCTIMA.


Este artículo de obligatoria lectura, reflexión y discusíón para el pueblo que se considera *bolivariano, antimperialista, nacionalista, progresista o sencillamente PUEBLO PATRIOTA militante de la esperanza*

*VENEZUELA: NO CULPEN A LA VÍCTIMA* 

12 de agosto de 2026 

Por: *Roger D. Harris, Francisco Domínguez y María Páez Víctor, Popular Resistance*. 

*Fuente: Popular Resistance*

"*Nada es más fácil que ser idealista a costa de los demás». Karl Marx, 1858*

Al amparo de la noche, el ejército estadounidense secuestró al legítimo presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y a su esposa —diputada de la Asamblea Nacional—, Cilia Flores de Maduro, el 3 de enero de 2026. Entre los daños colaterales se contaron más de 100 víctimas mortales, incluyendo civiles y guardias cubanos y venezolanos. 

Este ataque sorpresa no provocado violó flagrantemente el derecho internacional. La potencia hegemónica actuó con la plena expectativa de poder operar con impunidad. Incluso los gobiernos vecinos de tendencia izquierdista, como los de Brasil y la República de Colombia, ofrecieron apenas críticas tibias. El entonces ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Yván Gil, declaró: «Nos encontramos solos». Ese es el contexto en el que deben entenderse los acontecimientos posteriores. 

Esta atroz acción militar culminó un cuarto de siglo de maquinaciones de Estados Unidos y sus aliados (particularmente Canadá y el Reino Unido) contra Venezuela: sanciones asfixiantes, confiscación de activos, aislamiento diplomático, ciberataques, intentos de asesinato, invasiones de mercenarios y la creación de un gobierno paralelo ficticio. Durante los dos meses previos a la invasión, la Marina estadounidense bloqueó los envíos de petróleo. Aun así, el imperio no logró su objetivo de cambio de gobierno constitucional.

 La resiliencia de la revolución obligó a Estados Unidos a escalar el conflicto. Washington y sus aliados fracasaron en su intento de destruir el chavismo, el movimiento fundado por Hugo Chávez y continuado por su sucesor, Nicolás Maduro. La República Bolivariana de Venezuela no colapsó ni cayó en el caos tras la decapitación del liderazgo. La paz interna prevaleció. 

La oposición de extrema derecha, financiada y respaldada por Estados Unidos, no logró hacerse con el poder; por el contrario, quedó aún más marginada y sumida en el desorden. 

La dirección chavista del PSUV mantuvo una sucesión constitucional fluida, con la juramentación de la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta encargada. La unidad del alto mando se mantuvo firme, respaldada por la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo. Asimismo, la unión cívico-militar, las comunas y las instituciones chavistas de base brindaron su pleno apoyo al gobierno. 

Valiéndose de su abrumadora superioridad militar, Washington planteó una oferta al estilo mafioso: una propuesta imposible de rechazar. El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, llamó a Delcy Rodríguez aquel día de infamia y le planteó un ultimátum: colaborar con Estados Unidos o enfrentarse a la destrucción militar del país y al asesinato de ella y de otros líderes. Diversas versiones de este escenario son corroboradas tanto por la prensa corporativa como por fuentes chavistas.

Trump amenazó explícitamente: «Hay más de donde vino eso». La alternativa era la devastación que actualmente se cierne sobre Irán, un país con una capacidad militar muy superior. Con las fuerzas estadounidenses desplegadas por toda la región y frente a sus costas, una confrontación militar habría significado la aniquilación, incluida la destrucción de la industria petrolera. Rodríguez hizo lo que cualquier líder responsable habría hecho dadas las opciones existentes: realizó una retirada táctica ante una fuerza abrumadora. 

Venezuela no se rindió 

Todas las instituciones del Estado chavista y el poderoso universo de organizaciones de base que sostienen la revolución permanecen intactos. Sin embargo, el imperialismo estadounidense, al apuntar con un arma a la cabeza del gobierno, está en condiciones de ejercer una coerción sustancial que conduce a decisiones desagradables, como la deportación de Alex Saab. 

Estas concesiones reflejan presiones que quienes estamos fuera solo podemos imaginar. La forma en que debe responder el movimiento de solidaridad es una cuestión central. 

Sergio Rodríguez Gelfenstein, exfuncionario del gobierno de Chávez, describe las negociaciones actuales como un ejercicio de preservación nacional esencial. Señala: «Lo que está en juego es la supervivencia del Estado y de la República; si se perdieran, el debate sobre cualquier otro tema resultaría banal». Como dijo el excanciller venezolano Jorge Arreaza, «ahora todo se negocia», y Washington se ve obligado a mantener un intercambio constante y diario con Caracas. 

La reforma legislativa figuraba desde hacía tiempo en la agenda de Nicolás Maduro. No obstante, las modificaciones a las leyes que regulan la explotación de hidrocarburos y minerales sólidos implicaban ofrecer condiciones generosas al capital internacional para atraer la tan necesaria inversión extranjera (algo que la República de Cuba también está haciendo).

 La nueva ley de amnistía, otra iniciativa prevista, es un instrumento clave para fomentar la reconciliación y privar a los sectores extremistas de argumentos para incitar a la violencia. La ley excluye estrictamente a «cualquier persona que haya cometido crímenes de guerra, violaciones de derechos humanos, homicidio, narcotráfico o traición a la patria». 

El gobierno mantiene negociaciones con la oposición moderada. Estas sucesivas rondas de diálogo han sido una constante durante la presidencia de Maduro. 

Rodríguez ha aconsejado prudencia y paciencia estratégica. Cabe destacar que el núcleo de la dirección chavista —las Fuerzas Armadas Nacional Bolivariana, el Partido Socialista Unido de Venezuela y las organizaciones comunales— se ha mantenido unidas bajo una presión enorme, una presión diseñada precisamente para fracturar esa unidad. 

Logros largamente esperados Estados Unidos ha cambiado de postura y, en la práctica, reconoce la legitimidad del gobierno venezolano. El proyecto bolivariano no solo ha perdurado, sino que ha obligado a su mayor adversario a llegar a cierto entendimiento.

Desde 2019, Estados Unidos no permitía transacciones con el Banco Central de Venezuela ni con los principales bancos estatales. 
Las restricciones estadounidenses habían aislado previamente a Venezuela del sistema financiero mundial, impidiendo el acceso a transacciones denominadas en dólares y a los canales financieros de EE. UU. Se han reanudado las ventas de petróleo a Estados Unidos, y parte de los ingresos está retornando a la economía nacional. 
El Fondo Monetario Internacional (FMI), dominado por EE. UU., ha retomado su relación con la República Bolivariana de Venezuela. Rodríguez ha declarado que la nación bolivariana no busca préstamos del FMI, sino acceder a sus propios fondos congelados. 

Aunque las sanciones permanecen vigentes en gran medida, las licencias especiales y una flexibilización temporal de las restricciones económicas —destinada a la ayuda tras los terremotos— han dado cierto respiro a la asediada economía venezolana, al tiempo que facilitan el flujo de petróleo hacia EE. UU. Estas concesiones, son limitadas y reversibles, por lo que la estructura general de la guerra económica estadounidense permanece intacta. Aun así, esta situación es preferible al bloqueo petrolero total impuesto justo antes del asalto del 3 de enero. 

La presidenta encargada Delcy Rodríguez Rodríguez ha exigido reiteradamente que la República Bolivariana de Venezuela quede libre de sanciones, al tiempo que solicita formalmente la liberación de activos venezolanos en el extranjero para hacer frente a la devastación causada por los terremotos. Incluso ha apelado al rey Carlos III para que devuelva las 31 toneladas de oro venezolano custodiadas por el Banco de Inglaterra. 

Un panorama político transformado 

La correlación de fuerzas a la que se enfrenta la actual dirección venezolana es sustancialmente menos favorable que en la época de Chávez; por tanto, resulta erróneo juzgar sus concesiones basándose en un estándar idealizado de la era chavista. 

Algunos sectores internacionales invocan la figura de Chávez para desacreditar a la actual dirección. Se pasa por alto que, durante la presidencia de Chávez, Venezuela vendía petróleo casi exclusivamente a Estados Unidos, en un momento de gran dependencia. Ignorando este cambio de contexto, se lanzan consignas izquierdistas infantiles que sostienen que Chávez nunca cedió y que «no se negocia con el enemigo», olvidando el famoso consejo que Fidel Castro le dio durante el golpe de Estado de 2002: «No te inmoles, Hugo». 

Chávez gobernó durante un auge de las materias primas que dotó al proyecto bolivariano de recursos para ofrecer beneficios materiales hoy prácticamente inalcanzables debido a las sanciones. El contexto geopolítico ha cambiado considerablemente desde la época de Chávez, especialmente bajo la actual «Doctrina Donroe». Desde la victoria de Maduro en julio de 2024, ningún candidato de izquierda ha ganado elecciones en América Latina. La derecha se ha impuesto en las últimas siete elecciones presidenciales. Mientras no se revierta esta tendencia reaccionaria general, es probable que se produzcan nuevos retrocesos.

El propósito y el impacto acumulativo de las medidas coercitivas unilaterales e ilegales han sido erosionar el apoyo público al gobierno. Años de sanciones integrales —a pesar de la recuperación económica de 2021-2025 tras una contracción del PIB de aproximadamente el 75%— han dejado a la República Bolivariana de Venezuela en una posición vulnerable. Actualmente, la economía venezolana opera a cerca del 30% de su nivel previo a las sanciones. 

El gobierno de la presidenta encargada Rodríguez intenta ganar tiempo para recuperar la economía, aunque los terremotos del 24 de junio supusieron un golpe terrible. Según las Naciones Unidas, los daños físicos directos se estiman en más de 37.000 millones de dólares, lo que representa más de un tercio del producto interior bruto de Venezuela. 

La mayoría de los venezolanos desea paz interna y el retorno a la prosperidad, no una confrontación con el imperio. 

«La unidad es lo más importante: sin ella, nada es posible; con ella, todo es posible». 

Estas fueron las palabras de Fidel Castro mientras organizaba la Revolución Cubana en 1956. «Lo más peligroso para la hermana Revolución Bolivariana es la sugerencia de que la actual dirección ha traicionado la causa y de que se puede fomentar una «tercera vía» verdaderamente izquierdista para reemplazarla. Siempre han existido facciones en pugna dentro del movimiento bolivariano. Pero las decisiones políticas deben resolverse, en última instancia, dentro de la propia República Bolivariana de Venezuela, sin injerencias internacionales. 

Estos análisis de la «tercera vía», que rechazan tanto a Caracas como a Washington, suelen pasar por alto lo que los venezolanos y venezolanas podrían hacer de manera realista en esta coyuntura histórica: abundan en críticas sobre lo que está mal, pero carecen de alternativas viables. 

No hace mucho tiempo, figuras de extrema derecha fascista como María Corina Machado señalaban «grietas y fisuras en las filas chavistas» y pronosticaban «el inicio de una explosión social» contra el gobierno venezolano electo. Ahora, algunos activistas solidarios dicen lo mismo. 

La «esencia trágica» de la desunión de la izquierda en Bolivia debería servir de lección y advertencia sobre lo que podría ocurrir en la la Nación Venezolana. La dirección chavista esta dolorosamente consciente de ello; de ahí su enérgico esfuerzo por establecer el frente unido más amplio posible contra la colonización estadounidense. Lejos de ser traidores a la causa, los Rodríguez y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, representan a los chavistas más militantes: luchadores presentes desde los inicios mismos de la revolución. 

Lo que exige la solidaridad 

La crítica constructiva y el activismo solidario no tienen por qué contraponerse. Las opiniones disidentes son adecuadas cuando se contextualizan y se plantean como parte de un esfuerzo colaborativo para avanzar hacia objetivos comunes, y no como un desahogo individualista.

Algunos sectores de la izquierda se han erigido en guardianes de la fe, juzgando negativamente desde la distancia la difícil y arriesgada retirada táctica emprendida por la dirigencia bolivariana, a pesar de que evitó una confrontación militar suicida con el imperialismo estadounidense. 

La angustia y la decepción de la izquierda internacional ante las retiradas de Venezuela son comprensibles. Pero el Sur Global no está dispuesto a cumplir las aspiraciones revolucionarias de quienes viven en el corazón del imperio. Esa, debe quedar claro, es tarea de quienes se encuentran en el centro del poder. 

Como dijo un amigo activista venezolano: «Ustedes, los gringos, nos dicen cómo hacer nuestra revolución cuando nuestro problema es que ustedes no han logrado hacer la suya». 

Los venezolanos determinarán su propio camino sin injerencia extranjera, ni de derecha ni de izquierda. La solidaridad exige esfuerzos de acompañamiento y apoyo, no de imposición. Los internacionales que viven en Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido deben centrarse principalmente en nuestros propios imperialistas. Todas las demás contradicciones son secundarias. 

El movimiento de solidaridad debe unirse en la más amplia alianza en torno a la defensa de la soberanía nacional y el derecho a la autodeterminación, oponiéndose firmemente al farsa del juicio de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Nueva York, exigiendo el levantamiento de todas las sanciones y reclamando la devolución de los bienes robados. 

(*Un pueblo unido jamás será vencido*).

por:
*Roger D. Harris es fundador de la Red de Solidaridad con Venezuela en Norteamérica*. 

*Francisco Domínguez es el secretario nacional de la Campaña de Solidaridad con Venezuela en el Reino Unido*. 

*María Páez Víctor es la fundadora del Círculo Bolivariano Louis Riel en Canadá*.