La invasión a la Guajira colombiana
EL INCIDENTE DE CARAZUA
José Rosario Araujo
El 13 de septiembre de 1901 se produjo un episodio muy poco conocido de la historia militar venezolana, como fue la invasión a la Guajira colombiana en el gobierno de Cipriano Castro.
Desde que Castro había llegado al poder en Venezuela, sus enemigos desde el territorio colombiano conspiraban en su contra, contando con la colaboración del gobierno conservador de José Manuel Marroquín.
El Cabito no se encontraba de manos cruzadas, ya que financiaba y protegía a los exiliados que conspiraban en contra de Marroquín y varios intentos en su contra, se producen a inicios del 1901.
Los liberales invaden desde los llanos venezolanos, entrando por Casanare.
El gobierno conservador enfrentaría lo que se conoce como " La Guerra de los Mil Días", pero no dejó Marroquín de ocuparse de Castro, ya que puso al mando de 6.000 tropas regulares colombianas y voluntarios venezolanos, al caudillo y General Carlos Rangel Garbiras, quien penetra a Venezuela, el 27 de julio de 1902, logrando tomar las poblaciones más emblemáticas del Táchira.
Por un lado tropas colombianas, conducidas por un General venezolano y por el otro, soldados venezolanos, dirigidos por un General colombiano, el liberal Rafael Uribe Uribe.
Al derrotar la invasión conservadora que venía de Colombia, hace pensar a Castro; incentivado por sus aduladores; en la creación de una nueva Gran Colombia, desde Venezuela hasta Nicaragua.
Solo faltaba Colombia para que ese proyecto se dé y Castro es convencido por Uribe Uribe para que invadan Colombia, con el apoyo de fuerzas regulares del ejército del general Cipriano Castro.
Está invasión fue presentada al Gabinete de Gobierno y el Ministro de Guerra, el General José Ignacio Pulido Briceño, se opone , aseguraba que no se contaba con Generales capaces para esta acción, además aseguro que el país se encuentra arruinado para enfrentar una guerra.
Pulido presenta su renuncia al ver que el general Cipriano Castro no hace caso a su sugerencia.
Cuatro batallones; la Sagrada, Lara, Coro y Barcelona; componen el "Ejército Restaurador del Atlántico".
Un aproximado de 1.500 al mando del General José Antonio Dávila, contando con rifles " Mauser", un cañón y una ametralladora.
Partirían desde Maracaibo el 28 de agosto de 1901, avanzando por tierra por Siramaica y Paraguaipoa.
Son apoyados por una flotilla de guerra; "El General Crespo", "El Zumbador", y " Miranda", que eran anticuadas cañoneras.
La expedición irrumpe por la Guajira Colombiana, al llegar frente a Rio Hacha, la escuadrilla bombardeó la ciudad por varias horas.
Ya anteriormente Marroquín había reforzado Rio Hacha con tropas muy bien armadas, comandadas por el general Amaya.
La expedición venezolana bajo un sol candente espera una fuerza liberal colombiana que no llegó, que debía abastecerla e incorporarse para tomar Rio Hacha.
Rafael de Nogales Méndez, aventurero venezolano, en "Memorias", narra:
" Allí también recibí un comunicado del Dr.Rangel Garbiras, dónde me ordenaba retornar a Venezuela inmediatamente, para tomar parte en el gran golpe que nuestro Partido Nacionalista ya había iniciado contra el ejército de Cipriano Castro, cerca de la frontera colombiana, en la península de la Guajira."
Las tropas venezolanas pasan semanas y no llegan los refuerzos liberales, deambulan por el desertico paraje, perdiendo sus calzados y sin agua ni comida.
Muertos de sed beben agua de un pozo de agua, dónde flotan cadáveres, al poco tiempo se enferman de disentería, sembrando de cadáveres el camino.
Pasarían los días y por fin se encuentran con las tropas liberales, que son muy pocos y mal apertrechados.
Las tropas colombianas en Rio Hacha son pocas y solo cuentan con el cañonero" Pinzón", teniendo que contratar el buque francés" Alex", para traer 1.700 soldados del Batallón Briceño.
Los franceses que tenían interés en la zona por la construcción del Canal de Panamá, con el crucero "Suchet", que escoltaria al "Alex", hasta desembarcar las tropas en Rio Hacha.
El 13 de septiembre en Carazua, se enfrentan las tropas venezolanas; muy mermadas; y los soldados colombianos y mochistas venezolanos, comandados por el General Leopoldo Ortega Barreto.
Ese antiguo Sub Jefe del Estado Mayor del Mocho Hernández, con un grupo de venezolanos, enemigos de Castro; comandados por Nogales Méndez; se unen a la causa contra Cipriano Castro.
El Batallón Lara que cubría el ala derecha huyó en desbandada, sus soldados eran inexpertos, suelta sus rifles y escapan desertando en masa.
Rumores dicen que huyeron porque era simpatizantes del Mocho Hernández.
La pelea se torna muy dura, al acabarse las municiones, los dos ejércitos se enfrentan a cargas de machete.
Al llegar la noche los dos bandos se retiran a sus posiciones, el Jefe de los venezolanos anticastrista es herido y muere a los días.
Las fuerzas de del general Cipriano Castro huyen, pero a los días se enfrentan con las tropas colombianas en el sitio de Garrapacera, los desertores del batallón Lara que no se rinden son cazados por las tropas wayu del Cacique José Dolores Apushana, que era lugarteniente de Marroquín .
Ellos no toman prisioneros, los desarman y los ajustician. Los restos del " Ejército Restaurador del Atlántico" tratan de huir a Maracaibo, pero son hostilizados por jinetes indígenas.
Estos guajiros con modernos fusiles Mauser diezman la agotada infantería castrista, muere el jefe del Batallón Lara, Abelardo Gutierrez, sobreviviendo Dávila y Celestino Castro.
Cientos de soldados venezolanos perecen en la acción, pero oficialmente no fueron nombraron, ni contaron con una lapida y al final el gobierno venezolano y la prensa nunca mencionaron la acción que terminó en desastre para el ejército venezolano.