Las crónicas describen grietas que se abrieron en el terreno, de las que brotó agua oscura con olor a azufre y asfalto. Luego el mar se retiró bruscamente y regresó con gran fuerza, inundando la planicie costera y rompiendo el dique natural que unía Cumaná con la península de Araya.
Uno de los testimonios más importantes fue transmitido por Bartolomé de Las Casas:
«abrióse la tierra por muchas partes... y por las aberturas manaba un agua como tinta que hedía a piedra azufre [...] se levantó la mar en altura de 4 estados [...] e inundóse la tierra...». (Bartolomé de Las Casas, citado en José Grases, Diccionario de Historia de Venezuela).
Esta descripción es considerada el primer registro histórico probable de un tsunami en América. Otra fuente señala:
«el mar se alzó de manera brusca dejando en seco la playa y al volver alcanzó una altura por encima de los árboles e inundó toda la planicie de Cumaná. Asimismo, el mar rompió el dique natural que unía la costa de Cumaná con la Península de Araya». (Crónicas de la época, recopiladas por Funvisis).
Los temblores secundarios o réplicas, generaron un «mortífero espanto» entre los habitantes. El desastre dejó prácticamente abandonada la naciente Nueva Toledo durante un tiempo y pasó a formar parte de las primeras grandes crónicas sísmicas.
Entre los habitantes originarios ( los indígenas) ya existía la tradición oral de una antigua catástrofe que había hundido tierras entre Araya y cabo Codera, lo que sugiere actividad sísmica precolombina (Antes de la invasión de los españoles al territorio de lo que hoy es Cumana, estado Sucre de la República Bolivariana de Venezuela).
Casi cinco siglos después, el terremoto de 1530 sigue siendo el primer gran desastre natural documentado de Venezuela y uno de los episodios más importantes de su historia sísmica.
Autor: Emilio Acosta (investigador historico).
Nota del Cronista del Municipio Los Taques prof Jesús Muñoz Freites: EN LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA NO HAY ALERTA DE TSUNAMI, YA QUE LOS DOS TERREMOTOS NO TUVIERON SU ORIGEN EN EL MAR.