Luisa, con ropas sencillas y gastadas por el tiempo, se abraza a sí misma, mira al frente con los ojos encendidos de valor y habla con voz firme, pausada, conteniendo el dolor pero rebosante de dignidad).
Luisa: La oscuridad no tiene voz, pero yo la he llenado con los nombres de los míos. Mi padre... mi hermano... fusilados por buscar la aurora de esta tierra. Y yo aquí, encerrada en este calabozo hondo, húmedo, donde pretendían apagar el fuego de mi alma con cadenas y aislamiento. Me creyeron débil por ser mujer.
No se les pasó por la mente, que yo estoy dispuesta a dar mi vida por una patria Libre, Soberana e Independiente. Soy patriota, en mi mente las ideas de mi mi marido se sembraron con profundidad. Los antirepublicanos, asesinaron, sin piedad, a miles de compatriotas. "Sólo te pido Señor que mi hijo que llevo lo protejas".
Se equivocaron de largo a largo, yo amo a mi patria, a mi marido y odio a los que no respetaron la vida de mis seres queridos,
Pensaron que al apresarme a los dieciséis años, encinta y sola, doblaría mi rodilla ante el rey de España.
Me exigieron que renegase de mi esposo, el general Juan Bautista Arismendi. Me pidieron que entregara su escondite, que vendiera su honor a cambio de un mendrugo de aire libre. ¡Ignorantes!
No sabían que mi amor por él es de una sola pieza con mi amor por la patria.
Aquí perdí a mi hijo. En este suelo frío, la crueldad de los grillos y la fiebre arrancaron la vida del fruto que llevaba en el vientre antes de ver la luz del mundo. Lloré, sí. Las lágrimas de madre queman más que el hierro caliente. Pero mi llanto no fue de rendición; fue el bautizo de mi rebeldía. Cada latido de mi pecho herido repetía una sola sentencia: antes morir que ceder. Me mandaron a Cádiz, cruzando el mar tenebroso, creyendo que el destierro borraría mi origen.
Pero en mi pecho latía Caracas, latía Margarita entera. No firmé ningún juramento de vasallaje. Resistí. Y volví triunfante a pisar esta misma tierra libertada, viendo florecer la república por la que tanto sangre y llanto dimos.Que lo sepa el viento y que lo guarde la historia: las cadenas atan las manos, los calabozos encierran los cuerpos, pero el alma de un pueblo libre... ¡jamás tiene dueño!
(El escenario está en penumbra. Se escucha el sonido de rejas o cadenas. La alumna se encuentra sentada o de rodillas, abrazándose a sí misma. Una luz suave la ilumina).Luisa:(Con voz quebrada pero firme, mirando al suelo y luego al público)¿Qué pretenden de mí? ¿Acaso creen que encerrándome en estos muros oscuros van a doblegar mi espíritu? Soy Luisa Cáceres de Arismendi. Nací en Caracas, bajo el calor de una familia que me enseñó que la libertad no se mendiga, ¡se conquista!(Se pone de pie lentamente, mostrando dolor físico pero manteniendo la postura erguida)
Me han quitado todo. He visto a mi padre y a mi hermano ser fusilados por las fuerzas realistas. Me encerraron en este calabozo frío estando embarazada, sufriendo torturas que me costaron la vida de mi primer hijo. ¡Un ángel que nunca llegó a ver la luz! (Se lleva la mano al vientre con dolor). (Camina hacia el frente con determinación e intensidad)Los oficiales españoles me exigen que le escriba a mi esposo, el general Juan Bautista Arismendi, para que abandone las armas a cambio de mi libertad. ¡Qué poco me conocen! Creen que el miedo me hará traicionar la causa patriota. Pero hoy lo repito ante Dios y ante ustedes: ¡Juan Bautista Arismendi no necesita una esposa sin patria! Él debe cumplir con su deber de libertar a la nación, y yo cumpliré el mío resistiendo aquí.(Alza la voz con fuerza y orgullo, mirando fijamente al público)Las cadenas que hoy oprimen mis manos solo forjan mi carácter. Mi cuerpo puede estar cautivo, ¡pero mis ideales jamás serán prisioneros! El sacrificio de hoy será la libertad del mañana. ¡Que vivan las mujeres patriotas! ¡Que viva la libertad!(Cae el telón o se apagan las luces rápidamente mientras mantiene la postura firme).💡 Consejos para la Alumna
El manejo de las pausas: En los momentos donde recuerda la pérdida de su familia o de su bebé, debe tomarse unos segundos de silencio para transmitir la carga emocional al público.La proyección de voz: El final exige mucha energía; debe pasar del llanto contenido a un grito de victoria que inspire a quienes la escuchan.¿Necesitas que adapte el monólogo para que sea más largo o más corto, o te gustaría recibir consejos específicos sobre cómo confeccionar el vestuario de época de forma sencilla? Luisa Cáceres de Arismendi - Cáceres Díaz de Arismendi (Caracas, 25 de septiembre de 1799-Caracas, 2 de junio de 1866) fue una heroína de la Independencia de Venezuela y esposa del Ge.. Monólogo de Luisa Cáceres de Arismendi | — (Mira al público con determinación).
Las cadenas que intentaron romperme solo forjaron mi carácter. A pesar de las adversidades, nunca dejé de luchar. Mi amor p...Instagram·🎵 Avril Amanda 🎶 Cantante 🎤Monólogo para mi colegio. Esta vez me tocó interpretar a Luisa ...Monólogo de Luisa Cáceres de Arismendi | — Monólogo de Luisa Cáceres de Arismendi. (El escenario está iluminado con una luz suave. Luisa, vestida con un traje de época, se encuentra en el centro del escenario.
— El 24 de septiembre de 1815, Luisa Cáceres de Arismendi, quien estaba embarazada, es tomada como rehén para presionar a su esposo y es encerrada en la casa de l...Un monólogo recreará la vida de Luisa Cáceres, mártir de la libertad — La obra Luisa Cáceres, co... Monólogo de Luisa Cáceres de Arismendi: ¡Que vivan las mujeres ... Luisa Caceres de Arismendi - Luisa Caceres de Arismendi. Movimiento Artistico Presento Luisa de Arismendi la heroina de oriente. Luisa Cáceres de Arismendi no sufrió un aborto provocado por los españoles, sino que dio a luz a una niña que murió al nacer debido a las terribles condiciones de su cautiverio.Los hechos reales en prisiónEl arresto: En 1815, las fuerzas realistas del español la apresaron en la isla de Margarita estando embarazada y con apenas 15 años, para presionar a su esposo, el general Juan Bautista Arismendi.El parto en cautiverio: Fue encerrada en el calabozo del Castillo Santa Rosa, en La Asunción. Allí enfrentó hambre, aislamiento y malos tratos.
El fallecimiento de la hija: El 26 de enero de 1816, dio a luz a una niña. La bebé murió al nacer a causa de las condiciones infrahumanas y la precariedad del parto en prisión, no por un aborto inducido.
Es la primera mujer cuyos restos reposan en el Panteón Nacional, en 1876. Su lucha y resistencia durante la guerra de independencia. Cosas que debes conocer de Luisa Caceres de ARISMENDI. El 16 de noviembre de 1815, encontrándose en estado de gravidez, fue apresada en la isla de Margarita Luisa Cáceres de Arismendi, esposa del jefe patriota Juan Bautista Arismendi.