Crónica investigada el
10 de marzo del 2024
Prensa MPPS. "Se conmemora el Día del médico y la médica en homenaje al Dr. José María Vargas, destacado político, médico y educador venezolano. El DR Vargas se convirtió en un símbolo de la medicina en en la patria del Libertador Simón Bolívar.
Como médico, José María Vargas fue pionero en la introducción de nuevas técnicas y conocimientos médicos en Venezuela, destacándose por su compromiso con la salud y el bienestar de la población. Fue uno de los fundadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela y trabajó incansablemente para mejorar la formación de los futuros médicos.
Además de su labor en el campo de la medicina, José María Vargas tuvo una destacada carrera política, llegando a ocupar la presidencia de Venezuela en dos ocasiones. Durante su mandato, se enfocó en promover la educación y la cultura en el país, dejando un legado de progreso y desarrollo para las generaciones venideras.
La muerte de José María Vargas el 13 de julio de 1854 dejó un vacío en la sociedad venezolana, pero su legado perdura en la memoria del pueblo y en la labor de los médicos y médicas y profesionales de la salud que cada año celebran su vida y sus aportes a la medicina y la educación en la República Bolivariana de Venezuela Venezuela.
José María Vargas Ponce (nació en La Guaira, 10 de marzo de 1786- falleció Nueva York, 13 de julio de 1854) fue un médico cirujano, científico, catedrático de la Universidad de Caracas, además de político, escritor y presidente de Venezuela. Su presidencia es recordada como la primera ejercida por un civil.
El dr. José María Vargas nació en La Guaira, en Venezuela, el 10 de marzo de 1786. Descendiente de canarios. Hijo de José Antonio de Vargas Machuca y Ana Teresa Ponce. En 1798, ingresó en la Universidad Real y Pontificia de Caracas, graduándose de bachiller en filosofía el 11 de julio de 1803. Obtuvo sus grados de bachiller, licenciado y doctor en medicina en el año de 1808.
Al terminar sus estudios médicos se trasladó a Cumaná, donde vivió hasta 1812; lapso en el que se incorporó al Supremo Poder Legislativo de Cumaná (1811) en el contexto del movimiento independentista venezolano. Se encontraba en su ciudad natal cuando se produjo el terremoto del 26 de marzo de 1812, y allí prestó destacados servicios como médico y hombre público a la comunidad guaireña, los cuales fueron reconocidos oficial y públicamente por la municipalidad local. Después de su destacada participación tras los sucesos del terremoto de 1812, el dr Vargas regresó a Cumaná para dedicarse a sus labores médicas.
Fue encarcelado en 1813 por los realistas, al llegar el jefe realista, Juan Francisco Javier Cervériz, a Cumaná que redujo a prisión a todos los que habían formado parte del Poder Legislativo, en la cual el dr Vargas tomó parte debido a sus ideas independentistas.
Posteriormente, fue exiliado a Europa donde perfeccionó sus estudios médicos y quirúrgicos en Edimburgo, cursando, a su vez, estudios de cirugía, química, botánica, anatomía y odontología. Asimismo, en esta época fue incorporado en Londres como miembro del Real Colegio de Cirujanos.
En 1819 regresa a América estableciéndose en Puerto Rico, lugar donde se hallaban refugiados sus hermanos y madre que huían de la desolada guerra de independencia venezolana. En Puerto Rico desarrolló una importante labor profesional y científica, escribiendo numerosos trabajos y colaborando además con la Junta de Sanidad de la isla. Retorna a Venezuela en 1825, dos años después funda la Sociedad Médica de Caracas. Desde su llegada se dedicó de inmediato al ejercicio de su profesión, incorporándose además a la Universidad de Caracas como profesor de Anatomía.
En 1826, El Libertador Simón Bolívar, durante lo que sería su última estadía en Venezuela, llama al doctor José María Vargas para confiarle la importante misión de restaurar la Universidad de Caracas. Así, en el año 1827, Vargas inicia una Universidad nueva, implementando sus conocimientos de los grandes centros europeos en los cuales estudió. Abre la Facultad de Medicina en dicha Universidad, enseñando anatomía, botánica, mineralogía y química (ramas que hasta ese entonces eran desconocidos dentro la sociedad venezolana); trayendo, consigo, las ramas de las ciencias modernas al país. De esta manera, Vargas dedicaría un cuarto de siglo a la enseñanza de las próximas generaciones, sin cobrar ningún sueldo por ello. Es a partir de esta época, cuando Vargas recibió el reconocimiento y el respeto de diversos sectores de la sociedad caraqueña, debido a su exitosa labor administrativa, gracias a la cual consiguió poner al día las cuentas de la universidad. Por otra parte, además de sanear las rentas de la universidad, se dedicó a reorganizar las diversas facultades, crear nuevas cátedras, a las reparaciones físicas de los salones, a la organización de bibliotecas, y a relacionar la universidad con otros planteles. En consecuencia, al término de su desempeño como rector, la universidad se convirtió en un modelo de eficacia administrativa y en un prestigioso centro de estudios."