· LA CRÓNICA TAQUENSE ·
BLOG DE LA OFICINA DEL CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO LOS TAQUES, PROFESOR JESÚS MUÑOZ FREITES. PARAGUANÁ, ESTADO FALCÓN.
domingo, 16 de agosto de 2026
sábado, 15 de agosto de 2026
VENEZUELA, NO CULPEN A LA VÍCTIMA.
Este artículo de obligatoria lectura, reflexión y discusíón para el pueblo que se considera *bolivariano, antimperialista, nacionalista, progresista o sencillamente PUEBLO PATRIOTA militante de la esperanza*
*VENEZUELA: NO CULPEN A LA VÍCTIMA*
12 de agosto de 2026
Por: *Roger D. Harris, Francisco Domínguez y María Páez Víctor, Popular Resistance*.
*Fuente: Popular Resistance*
"*Nada es más fácil que ser idealista a costa de los demás». Karl Marx, 1858*
Al amparo de la noche, el ejército estadounidense secuestró al legítimo presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y a su esposa —diputada de la Asamblea Nacional—, Cilia Flores de Maduro, el 3 de enero de 2026. Entre los daños colaterales se contaron más de 100 víctimas mortales, incluyendo civiles y guardias cubanos y venezolanos.
Este ataque sorpresa no provocado violó flagrantemente el derecho internacional. La potencia hegemónica actuó con la plena expectativa de poder operar con impunidad. Incluso los gobiernos vecinos de tendencia izquierdista, como los de Brasil y la República de Colombia, ofrecieron apenas críticas tibias. El entonces ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Yván Gil, declaró: «Nos encontramos solos». Ese es el contexto en el que deben entenderse los acontecimientos posteriores.
Esta atroz acción militar culminó un cuarto de siglo de maquinaciones de Estados Unidos y sus aliados (particularmente Canadá y el Reino Unido) contra Venezuela: sanciones asfixiantes, confiscación de activos, aislamiento diplomático, ciberataques, intentos de asesinato, invasiones de mercenarios y la creación de un gobierno paralelo ficticio. Durante los dos meses previos a la invasión, la Marina estadounidense bloqueó los envíos de petróleo. Aun así, el imperio no logró su objetivo de cambio de gobierno constitucional.
La resiliencia de la revolución obligó a Estados Unidos a escalar el conflicto. Washington y sus aliados fracasaron en su intento de destruir el chavismo, el movimiento fundado por Hugo Chávez y continuado por su sucesor, Nicolás Maduro. La República Bolivariana de Venezuela no colapsó ni cayó en el caos tras la decapitación del liderazgo. La paz interna prevaleció.
La oposición de extrema derecha, financiada y respaldada por Estados Unidos, no logró hacerse con el poder; por el contrario, quedó aún más marginada y sumida en el desorden.
La dirección chavista del PSUV mantuvo una sucesión constitucional fluida, con la juramentación de la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta encargada. La unidad del alto mando se mantuvo firme, respaldada por la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo. Asimismo, la unión cívico-militar, las comunas y las instituciones chavistas de base brindaron su pleno apoyo al gobierno.
Valiéndose de su abrumadora superioridad militar, Washington planteó una oferta al estilo mafioso: una propuesta imposible de rechazar. El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, llamó a Delcy Rodríguez aquel día de infamia y le planteó un ultimátum: colaborar con Estados Unidos o enfrentarse a la destrucción militar del país y al asesinato de ella y de otros líderes. Diversas versiones de este escenario son corroboradas tanto por la prensa corporativa como por fuentes chavistas.
Trump amenazó explícitamente: «Hay más de donde vino eso». La alternativa era la devastación que actualmente se cierne sobre Irán, un país con una capacidad militar muy superior. Con las fuerzas estadounidenses desplegadas por toda la región y frente a sus costas, una confrontación militar habría significado la aniquilación, incluida la destrucción de la industria petrolera. Rodríguez hizo lo que cualquier líder responsable habría hecho dadas las opciones existentes: realizó una retirada táctica ante una fuerza abrumadora.
Venezuela no se rindió
Todas las instituciones del Estado chavista y el poderoso universo de organizaciones de base que sostienen la revolución permanecen intactos. Sin embargo, el imperialismo estadounidense, al apuntar con un arma a la cabeza del gobierno, está en condiciones de ejercer una coerción sustancial que conduce a decisiones desagradables, como la deportación de Alex Saab.
Estas concesiones reflejan presiones que quienes estamos fuera solo podemos imaginar. La forma en que debe responder el movimiento de solidaridad es una cuestión central.
Sergio Rodríguez Gelfenstein, exfuncionario del gobierno de Chávez, describe las negociaciones actuales como un ejercicio de preservación nacional esencial. Señala: «Lo que está en juego es la supervivencia del Estado y de la República; si se perdieran, el debate sobre cualquier otro tema resultaría banal». Como dijo el excanciller venezolano Jorge Arreaza, «ahora todo se negocia», y Washington se ve obligado a mantener un intercambio constante y diario con Caracas.
La reforma legislativa figuraba desde hacía tiempo en la agenda de Nicolás Maduro. No obstante, las modificaciones a las leyes que regulan la explotación de hidrocarburos y minerales sólidos implicaban ofrecer condiciones generosas al capital internacional para atraer la tan necesaria inversión extranjera (algo que la República de Cuba también está haciendo).
La nueva ley de amnistía, otra iniciativa prevista, es un instrumento clave para fomentar la reconciliación y privar a los sectores extremistas de argumentos para incitar a la violencia. La ley excluye estrictamente a «cualquier persona que haya cometido crímenes de guerra, violaciones de derechos humanos, homicidio, narcotráfico o traición a la patria».
El gobierno mantiene negociaciones con la oposición moderada. Estas sucesivas rondas de diálogo han sido una constante durante la presidencia de Maduro.
Rodríguez ha aconsejado prudencia y paciencia estratégica. Cabe destacar que el núcleo de la dirección chavista —las Fuerzas Armadas Nacional Bolivariana, el Partido Socialista Unido de Venezuela y las organizaciones comunales— se ha mantenido unidas bajo una presión enorme, una presión diseñada precisamente para fracturar esa unidad.
Logros largamente esperados Estados Unidos ha cambiado de postura y, en la práctica, reconoce la legitimidad del gobierno venezolano. El proyecto bolivariano no solo ha perdurado, sino que ha obligado a su mayor adversario a llegar a cierto entendimiento.
Desde 2019, Estados Unidos no permitía transacciones con el Banco Central de Venezuela ni con los principales bancos estatales.
Las restricciones estadounidenses habían aislado previamente a Venezuela del sistema financiero mundial, impidiendo el acceso a transacciones denominadas en dólares y a los canales financieros de EE. UU. Se han reanudado las ventas de petróleo a Estados Unidos, y parte de los ingresos está retornando a la economía nacional.
El Fondo Monetario Internacional (FMI), dominado por EE. UU., ha retomado su relación con la República Bolivariana de Venezuela. Rodríguez ha declarado que la nación bolivariana no busca préstamos del FMI, sino acceder a sus propios fondos congelados.
Aunque las sanciones permanecen vigentes en gran medida, las licencias especiales y una flexibilización temporal de las restricciones económicas —destinada a la ayuda tras los terremotos— han dado cierto respiro a la asediada economía venezolana, al tiempo que facilitan el flujo de petróleo hacia EE. UU. Estas concesiones, son limitadas y reversibles, por lo que la estructura general de la guerra económica estadounidense permanece intacta. Aun así, esta situación es preferible al bloqueo petrolero total impuesto justo antes del asalto del 3 de enero.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez Rodríguez ha exigido reiteradamente que la República Bolivariana de Venezuela quede libre de sanciones, al tiempo que solicita formalmente la liberación de activos venezolanos en el extranjero para hacer frente a la devastación causada por los terremotos. Incluso ha apelado al rey Carlos III para que devuelva las 31 toneladas de oro venezolano custodiadas por el Banco de Inglaterra.
Un panorama político transformado
La correlación de fuerzas a la que se enfrenta la actual dirección venezolana es sustancialmente menos favorable que en la época de Chávez; por tanto, resulta erróneo juzgar sus concesiones basándose en un estándar idealizado de la era chavista.
Algunos sectores internacionales invocan la figura de Chávez para desacreditar a la actual dirección. Se pasa por alto que, durante la presidencia de Chávez, Venezuela vendía petróleo casi exclusivamente a Estados Unidos, en un momento de gran dependencia. Ignorando este cambio de contexto, se lanzan consignas izquierdistas infantiles que sostienen que Chávez nunca cedió y que «no se negocia con el enemigo», olvidando el famoso consejo que Fidel Castro le dio durante el golpe de Estado de 2002: «No te inmoles, Hugo».
Chávez gobernó durante un auge de las materias primas que dotó al proyecto bolivariano de recursos para ofrecer beneficios materiales hoy prácticamente inalcanzables debido a las sanciones. El contexto geopolítico ha cambiado considerablemente desde la época de Chávez, especialmente bajo la actual «Doctrina Donroe». Desde la victoria de Maduro en julio de 2024, ningún candidato de izquierda ha ganado elecciones en América Latina. La derecha se ha impuesto en las últimas siete elecciones presidenciales. Mientras no se revierta esta tendencia reaccionaria general, es probable que se produzcan nuevos retrocesos.
El propósito y el impacto acumulativo de las medidas coercitivas unilaterales e ilegales han sido erosionar el apoyo público al gobierno. Años de sanciones integrales —a pesar de la recuperación económica de 2021-2025 tras una contracción del PIB de aproximadamente el 75%— han dejado a la República Bolivariana de Venezuela en una posición vulnerable. Actualmente, la economía venezolana opera a cerca del 30% de su nivel previo a las sanciones.
El gobierno de la presidenta encargada Rodríguez intenta ganar tiempo para recuperar la economía, aunque los terremotos del 24 de junio supusieron un golpe terrible. Según las Naciones Unidas, los daños físicos directos se estiman en más de 37.000 millones de dólares, lo que representa más de un tercio del producto interior bruto de Venezuela.
La mayoría de los venezolanos desea paz interna y el retorno a la prosperidad, no una confrontación con el imperio.
«La unidad es lo más importante: sin ella, nada es posible; con ella, todo es posible».
Estas fueron las palabras de Fidel Castro mientras organizaba la Revolución Cubana en 1956. «Lo más peligroso para la hermana Revolución Bolivariana es la sugerencia de que la actual dirección ha traicionado la causa y de que se puede fomentar una «tercera vía» verdaderamente izquierdista para reemplazarla. Siempre han existido facciones en pugna dentro del movimiento bolivariano. Pero las decisiones políticas deben resolverse, en última instancia, dentro de la propia República Bolivariana de Venezuela, sin injerencias internacionales.
Estos análisis de la «tercera vía», que rechazan tanto a Caracas como a Washington, suelen pasar por alto lo que los venezolanos y venezolanas podrían hacer de manera realista en esta coyuntura histórica: abundan en críticas sobre lo que está mal, pero carecen de alternativas viables.
No hace mucho tiempo, figuras de extrema derecha fascista como María Corina Machado señalaban «grietas y fisuras en las filas chavistas» y pronosticaban «el inicio de una explosión social» contra el gobierno venezolano electo. Ahora, algunos activistas solidarios dicen lo mismo.
La «esencia trágica» de la desunión de la izquierda en Bolivia debería servir de lección y advertencia sobre lo que podría ocurrir en la la Nación Venezolana. La dirección chavista esta dolorosamente consciente de ello; de ahí su enérgico esfuerzo por establecer el frente unido más amplio posible contra la colonización estadounidense. Lejos de ser traidores a la causa, los Rodríguez y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, representan a los chavistas más militantes: luchadores presentes desde los inicios mismos de la revolución.
Lo que exige la solidaridad
La crítica constructiva y el activismo solidario no tienen por qué contraponerse. Las opiniones disidentes son adecuadas cuando se contextualizan y se plantean como parte de un esfuerzo colaborativo para avanzar hacia objetivos comunes, y no como un desahogo individualista.
Algunos sectores de la izquierda se han erigido en guardianes de la fe, juzgando negativamente desde la distancia la difícil y arriesgada retirada táctica emprendida por la dirigencia bolivariana, a pesar de que evitó una confrontación militar suicida con el imperialismo estadounidense.
La angustia y la decepción de la izquierda internacional ante las retiradas de Venezuela son comprensibles. Pero el Sur Global no está dispuesto a cumplir las aspiraciones revolucionarias de quienes viven en el corazón del imperio. Esa, debe quedar claro, es tarea de quienes se encuentran en el centro del poder.
Como dijo un amigo activista venezolano: «Ustedes, los gringos, nos dicen cómo hacer nuestra revolución cuando nuestro problema es que ustedes no han logrado hacer la suya».
Los venezolanos determinarán su propio camino sin injerencia extranjera, ni de derecha ni de izquierda. La solidaridad exige esfuerzos de acompañamiento y apoyo, no de imposición. Los internacionales que viven en Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido deben centrarse principalmente en nuestros propios imperialistas. Todas las demás contradicciones son secundarias.
El movimiento de solidaridad debe unirse en la más amplia alianza en torno a la defensa de la soberanía nacional y el derecho a la autodeterminación, oponiéndose firmemente al farsa del juicio de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Nueva York, exigiendo el levantamiento de todas las sanciones y reclamando la devolución de los bienes robados.
(*Un pueblo unido jamás será vencido*).
por:
*Roger D. Harris es fundador de la Red de Solidaridad con Venezuela en Norteamérica*.
*Francisco Domínguez es el secretario nacional de la Campaña de Solidaridad con Venezuela en el Reino Unido*.
*María Páez Víctor es la fundadora del Círculo Bolivariano Louis Riel en Canadá*.
viernes, 14 de agosto de 2026
IGLESIA CATÓLICA CRISTO REY DE JUDIBANA, EN PLENA CONSTRUCCIÓN. *RESEÑA LUIS "WICHO" REYES MIEMBRO DEL CENTRO DE HISTORIA DE PARAGUANÁ JUDIBANA 12 AGOSTO 2026*
Esta es la Iglesia Católica Cristo Rey de JUDIBANA en plena construcción, fue diseñada en 1948 (78 años/2026), por la firma de arquitectos norteaméricana "SKIDMORE, OWINGS & MERRYL" de los arquitectos Louis Skidmore, Nathaniel Alexander Owings y John Ogden Merryl, la arquitecta diseñadora fué Natalie Griffin de Blois, por encargo de la Creole Petroleum Corporation Refinería de Amuay, diseñaron la iglesia católica y el trazado urbanístico de la ciudad de Judibana con la finalidad de sustituir al viejo campamento de Adaro, judibana, concebida como uno de los primeros campamentos Petroleros de tipo "Abierto" y de vanguardia en el país.
La Iglesia Católica "Cristo Rey", fue inaugurada el día Domingo 14 de Abril de 1957 (69 años/2026),y fue donada por el VI Gerente General de la Creole Petroleum Corporation Refinería de Amuay, William. B. Cleveland y recibida por el Monseñor Francisco José Iturriza Guillén y su primer párroco fue el Padre Francisco Eugenia Dona. Ubicada en la calle 9 con Av. Monseñor Talavera, en Judibana .
TEATRO JUDIBANA, FUE INAUGURADO EL DÍA VIERNES, 13 DE SEPTIEMBRE DE 1957 (69 AÑOS/2026). *RESEÑA DE LUIS "WICHO" REYES MIEMBRO DEL CENTRO DE HISTORIA DE PARAGUANÁ, JUDIBANA, 13 AGOSTO 2026*
TEATRO JUDIBANA, fue inaugurado el día viernes, 13 septiembre 1957 (69 años/2026), ubicado en la calle 9 con Av Mariscal Falcón, impartió la bendición el Presbítero y primer Párroco de la Iglesia "Cristo Rey", inaugurada 5 meses antes,14 Abril 1957), sus dueños fueron una pareja de nacionalidad Polaca, que llegaron a PARAGUANÁ en 1938 (88 años/2026), María y Janusz Grzesiowski (El Polaco), habían 630 asientos, butacas tapizadas en cuero rojo, una taquilla central de venta de tickets, piso de granito gris, en el piso de entrada TEATRO JUDIBANA, dos salas de baño, zona de cabina de proyección parte superior, cornetas de sonido,a/c, entarimado de madera elevado, en parte frontal con paredes laterales tratadas acústicamente, con escenario y pantalla gigante, con un amplio auditorio en declive suave hacia el proscenio, distribuidos por pasillos centrales y laterales de fácil circulación. Ese día pasaron la película estadounidense filmada en 1955 "MAR ETERNO", dirigida por John H. Auer y protagonizada por Starling Hayden, Alexis Smith , Ben Cooper , Dean Jagger , y Virginia Grey.
TEATRO JUDIBANA -como su nombre lo indica-, además de cine, también fue teatro, presentando grandes obras teatrales y espectáculos, "GOSPEL", con Guillermo Dávila, Los Niños Cantores de Viena, Ballet Ruso Bolshói, "JESUCRISTO SUPER STAR" con elencos de jóvenes de Judibana, Jorge Palacios, el papá de LA MISS UNIVERSO VENEZOLANA, Bárbara Palacios, Las chicas Latín Fire, El Puma, José Luis Rodríguez, Quinteto Contra Punto, Yolanda Moreno, Rincón Morales, Programa ,"VIVA LA GENTE" con el Payaso Popy, Graduaciónes: Primaria, Secundaria y Universitaria, en fin , ellos, esta hacendosa pareja de polacos, que vinieron a PARAGUANÁ desde 1938, contribuyeron con la comunidad de Judibana, en cierto modo, brindándole el entretenimiento del espectáculo cinematográfico. Tuvieron dos hijas en esa época, Halina y Dalia y seis nietos.
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