CARACAS, 5 DE MAYO DE 2025
LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA DEBE SER CONSTITUCIONAL MENTE LIBRE, DE SIMBOLOGÍA Y EPÓNIMOS COLONIALISTAS.
CARACAS, 5 DE MAYO DE 2025
La República Bolivariana de Venezuela debe ser Constitucionalmente Libre, de Simbología y Y Epónimos Colonialistas.
CARACAS, 5 DE MAYO DE 2025
Ciudadano:
*Está propuesta fue consignada a 15* *miembro de la Comisión de la Reforma Constitucional, también al Presidente de la República y a la Asamblea Nacional*
Ciudad.
Nosotros, los abajo suscritos, nos dirigimos a usted, en su carácter de miembro de la Comisión Nacional por la Reforma de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, con el propósito de presentar ante usted y de los demás integrantes de la supra Comisión mencionada, nuestra propuesta que la República Bolivariana de Venezuela, en su Carta Magna, *declare como principio normativo constitucional que es un territorio libre de epónimos, topónimos, estatuarias, monumentos conquistador o colonialistas, fascista y de cualquier cognomento que haya sido dictador,*.
Nuestra propuesta se fundamenta y la motivamos en las siguientes consideraciones:
El pueblo venezolano tiene una cultura de libertad y de libertadores. Ha consagrado sus luchas por los derechos de igualdad, justicia y solidaridad universal, por el fortalecimiento de su soberanía e independencia, por lograr la paz y el respeto a los derechos humanos, en la búsqueda de construir un país de iguales, sin discriminaciones, ni imposiciones racistas; en el logro de esos grandes objetivos, necesariamente, debe separarse de todo culto que simbolice conquista, colonialismo, fascismo o dictadura.
La estatuaria venezolana, sus símbolos, epónimos, topónimos y cognomentos, son parte de nuestra herencia, acervo y patrimonio cultural y están sometidos a los principios constitucionales y legales que norman la vida de la República, son fuente de inspiración pedagógica que sirva para enseñar y educar en la debida protección y reforzamiento de los derechos humanos y no menoscaben, disminuyan el derecho de igualdad y libertad, las luchas y resistencia de nuestros ancestros, presente en cada indígena sobreviviente al holocausto sufrido en manos de los conquistadores europeos. Hoy día, los responsables del crimen humano y cultural son venerados mediante el culto de la exaltación con estatuas, monumentos, epónimos y topónimos, cuyo efecto es reforzar la autoridad y el dominio del poder político, religioso y militar, quedando legitimado, validado el accionar del invasor ante la historia y la cultura de un pueblo libre como el venezolano.
No se puede idolatrar, ni rendir reconocimiento, ni pleitesía o culto a individuos, cuyas acciones conquistadoras, colonialistas, fascistas o dictatoriales signifiquen o hayan significado la muerte de seres humanos, el exterminio de culturas y de pueblos, el genocidio, la tortura, el ultraje y los atentados a la libertad y a la democracia.
La estatuaria y monumentos no puede ser obra de la imposición de la geopolítica internacional, ni de factores de los intereses extranjeros, buen número de ellos, en Venezuela y otros países, ocurrió de esa manera, cuando España, a finales del siglo XIX y principio del siglo XX, requería consolidar su presencia en América, iniciándose en todo el continente una hispanofilia por doquier, mediante estatuas, plazas, monumentos, epónimos, topónimos, orónimos con nombres de conquistadores y colonizadores, de sus símbolos e íconos, como repuesta a la presencia y a la política de expansión de los EE.UU. y a su proclamada doctrina Monroe, hecho este continuado en el periodo de la “democracia” representativa con el añadido de designar con nombres calles, avenidas, instituciones y parroquias con los cognomentos de presidentes y gobernantes de la dictadura sufrida por el pueblo venezolano.
España, para el logro de sus fines, contó con la complicidad y el consentimiento de gobernantes locales, de dictaduras y de gobiernos que representaron el pensamiento conservador o positivistas y su política cultural que justificaba la dominación y explotación de los pueblos, “comunicando e imponiendo su poder a través de los símbolos” como bien afirmaba el doctor y profesor Mario Sanoja.
“Los topónimos o nombres de los lugares, representan un valor cultural para dar a conocer y respetar el patrimonio, promover el diálogo intercultural y asegurar la sustentabilidad de los territorios”. Así bien lo afirmó el doctor y escritor Luis Britto García.
No se puede aceptar que los cognomentos acribillen, en el presente, el sentimiento nacional de apego a nuestros valores, el amor a nuestras tierras, las luchas y resistencias ancestrales, validando y justificando el sistema imperial conquistador y colonizador, realzando a los protagonistas responsables del holocausto de nuestra américa, cuya presencia sigue significando dominación colonial, autoritarismo, sometimiento, tortura, muerte, poder omnímodo, absoluto y todopoderoso.
Necesario someternos a nuestra herencia cultural de resistencia indígena, al pensamiento libertario de Simón Bolívar, Simón Rodríguez, Hugo Rafael Chávez Frías, y a los actuales principios y normas constitucionales y legales, a la exposición de motivos y al preámbulo de nuestra carta mayor, que nos declaran como pueblo fomentador de una educación para la paz y respetuoso de los derechos humanos, sin discriminación ni subordinación alguna, que consolide los valores de libertad e independencia, la paz, la justicia, la solidaridad y el bien común como derechos irrenunciables y como una manera de sancionar los delitos imprescriptibles de lesa humanidad y graves violaciones a los derechos humanos y crímenes cometidos durante la conquista, para que no queden impune y se impida la simbología de la discriminación racista que representan es necesario abrogar, extinguir la estatuaria monumental colonialista y los cognomentos que realzan a sus protagonistas. Es necesario iniciar, en esta nueva etapa de refundación de la República, la construcción, restauración y reconstrucción, del patrimonio cultural tangible e intangible y la memoria histórica de la nación bajo el principio de igualdad de las culturas y el deber de honrar y defender la patria, sus símbolos y valores culturales, resguardando y protegiendo su soberanía y la nacionalidad ante cualquier evento y accionar, símbolos e iconos, difusión de ideas y manifestación cultural que como la estatuaria y monumentos colonialistas, menoscaban ese deber vinculante y obligante para cada uno de los venezolanos.
Es hora, como lo prevé el numeral sexto de la línea de trabajo del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moro, de “avanzar en la independencia integral y en la descolonización de Venezuela, construir la independencia cultural que rompa con la ideología colonial”, y de concretar el Plan de la Patria en cuanto a “afirmar la identidad, la soberanía cognitiva y la conciencia histórica cultural del pueblo venezolano”.
La estatuaria monumental, los epónimos y topónimos constituyen una conexión profunda con un pueblo por la simbología que representan, no es lo mismo plaza Francisco de Miranda que plaza Cristóbal Colón, paseo de la resistencia indígena que paseo Colón; cerro Meregoto que cerro El Emplao; Avenida Gran Cacique Guaicaipuro que Avenida Francisco Fajardo. Uno representa la libertad, la lucha por los valores y la cultura de un pueblo; el otro, representa la destrucción de un sistema de convivencia, de una cultura y la muerte de millones de seres humanos.
Por todo ello *proponemos que, en la REFORMA CONSTITUCIONAL, SE DECLARE A LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA TERRITORIO LIBRE DE SÍMBOLOS, EPÓNIMOS COLONIALISTAS, FASCISTA Y DICTATORIAL* y se piense, con posterioridad, en sancionar una Ley que prohíba tales cognomentos e íconos de cualquier origen y época, pues no hay diferencia entre el actuar de Cristóbal Colón, Juan Rodríguez Suárez y su cofradía y las actuaciones de Juan Vicente Gómez, Hitler, Mussolini, Hirohito, Pinochet, Videla, entre otros.
Quedamos de ustede, con la firme convicción de su condición de patriota y revolucionario:
MAESTRO Omar Hurtado Rayugsen (Caracas)
Profesor Eduardo Orta Hernández (Aragua)
Antropólogo Investigador Saúl V. Rivas Rivas. (Miranda)
Profesora María E. Giusseppi Lugo (Aragua)
Escritor Luis Emeterio González (Caracas)
Doctor José Francisco Espinosa Prieto (Caracas)
Profesor Omar Giannoni Viana (Apure)
Escritor Eric Sabino Blanco (Apure)
Contadora Ketty Tovar (Apure)
Escritor Adalberto Pérez R. (Aragua)
Doctor Lucio Díaz (Guárico)
Escritor Carlos Adames (Barinas)
Filosofo Jesús Vivas Pineda (Aragua)
Ecologista Gabriel José Gil Torres (Lara)
Profesor José Eleuterio Rivera (Sucre)
Profesora Liliana C Vallecillo Rubio (Trujillo)
Filosofo Pedro Alcalá Afanador (Aragua)
Profesor Raúl Meléndez (Aragua)
Doctora Dubraska V. Tirado (Aragua)
Poeta Jesús Nuñez León (Monagas)
Profesor Manuel Moyetones (Guárico)
Profesora María de la Paz Regueiro (Aragua)
Doctor Alejandro José Perillo Silva (Aragua)
Promotor cultural Victor José Ruiz (Aragua)
Profesor-historiador Simón Fernández P. (Aragua)
Profeora Yeris del Carmen Machado C. (Cojedes)
Promotor cultural Heriberto Julián Flores (Aragua)
Estudiante Laureny R. Flores Vargas (Cojedes)
Profesor Miguel J. Balza Soto (Carabobo)
Profesora Claritza J. García Oberto (Caracas)
Filósofo y Docente Jesús Muñoz Freites Crónista Oficial del Municipio Bolivariano Los Taques, Falcón.
ES AUTENTICO:
EDUARDO A. ORTA HERNÁNDEZ MARÍA E. GIUSSEPPI LUGO
C.I. V- 4.366.450 C.I. V- 8.828.388
Dirección Electrónica:
abogadoeduardoorta@hotmail.com
Dirección: Cagua, Estado Aragua, Avenida Sabana Larga, entre las calles Boyacá y Ayacucho, sector centro de Cagua, Nro 104-49-09
Teléfono: 0412-75-20-521
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