lunes, 18 de mayo de 2020

CARMEN MARIELA MELÉNDEZ


Permítanme mis apreciados lectores, antes de entrar de lleno a la crónica de hoy, escribir algo sobre un polígrafo e insigne escritor venezolano que dejó huella muy profunda en mí. El 17 de mayo de 2020 cumplió 100 años de nacido Aquiles Nazoa, escritor, humorista, poeta, cronista ‘oficioso’, ya que nunca fue cronista oficial, pero sin duda uno de los grandes cronistas de la capital. Costumbrista, dramaturgo, cuentista, comunista, bolivariano, visionario, quien vino al mundo en 1920, en una casa de El Guarataro, parroquia San Juan, Caracas, dos años después de la pandemia de la Gripe Española, donde fallecieron 25.000 compatriotas y 50 millones de personas en toda la Tierra.
Aquiles me acompañó desde la adolescencia cuando en 1967 asistí en el auditorio del Liceo Fermín Toro, inaugurado el 15 de diciembre de 1946 entre las esquinas de Marcos Parra y Solís, en El Silencio, parroquia Catedral de la capital de la República -donde yo estudiaba-, a una de sus conferencias, y después de escucharlo me propuse leer sus libros; para esa época, ya yo era militante de la gloriosa Juventud Comunista de Venezuela (JCV) y realizaba actividades subversivas contra el gobierno de Raúl Leoni.
Pasó el día de las Madres, este 10 de mayo del 2020. Recuerdo que en el año 2017 por este mes tuve una conversación con Carmen Mariela Meléndez, paraguanera nacida el 22 de agosto de 1966, y en ese diálogo me comprometí a realizar su crónica. Ella es una destacada y honorable exconcejal y expresidente de la Cámara Municipal del Municipio Los Taques, en uno de los gobiernos del exalcalde socialista y hombre de izquierda doctor José Luis “Pepe” Iglesias. La gestión de esta auténtica luchadora social y política se caracterizó por su genuina sensibilidad por los niños, mujeres embarazadas, madres de escasos recursos, enfermos y personas de la tercera edad de la tierra taquense.
No había podido cumplir la palabra empeñada, pero en estos tiempos de cuarentena del 2020 a través de las redes sociales me volví a topar con ella: ver su imagen me impulsa a escribir sobre tan apreciada y recordada amiga. Ella parió una hija de Julio Espina, de nombre Julieth Espina. En la actualidad, Mariela trabaja en la Secretaría de Salud del estado Falcón. y además es Sargento de la Milicia Bolivariana, 4to Componente de las FANB, y está dispuesta a defender la Patria Libre, Soberana e Independiente en cualquier escenario, y a ofrendar su vida si es necesario para que la República Bolivariana de Venezuela nunca sea colonia de los imperialistas yankees. Dicen que donde pone el ojo, pone la bala. Además, se siente orgullosa de ser venezolana y latinoamericana.
Amiga Meléndez, te diré que hoy escribo estas palabras sobre ti, haciendo un gran esfuerzo, ya que mi instrumento de trabajo, mis manos, siguen afectadas como consecuencia del aparatoso accidente que tuve; necesitan ser operadas nuevamente y se abre para mí una esperanza, estoy a la espera que se concrete.
Carmen Mariela Meléndez estudió en el Liceo Pedro Manuel Arcaya de Punto Fijo y obtuvo su Licenciatura en la Misión Sucre-UBV (Universidad Bolivariana de Venezuela), con excelentes promedios. Sencillamente, es la mujer venezolana de escasos recursos formada y dignificada mediante la educación popular participativa y protagónica por la Revolución Bolivariana del Comandante Supremo Hugo Rafael Chávez Frías. Ella tiene vínculos de amistad y parentesco con la comunidad wayuu de Creolandia, quienes siempre le brindaron su apoyo incondicional por la gratitud que sentían estos hermanos originarios por esta mujer quien, por aquel tiempo en que la conocí, se dedicaba incasablemente a mejorar las condiciones de vida de la etnia guajira y añú. En realidad, los votos de los pobladores más necesitados de la Parroquia Judibana del Municipio Los Taques y de los indígenas provenientes del Zulia impulsaron a Mariela a ser concejal, y nunca les quedó mal.
Por último, expreso con un de los requisitos de la prosa cronical -ser escrita sobre acontecimientos ya pasados- como homenaje a las madres en su Día, a las mamás de las mamás, -las abuelas-, a las tías madres y a todas aquellas mujeres que sin haber parido han criado niños y niñas, o que ya no están pero continúan en nuestro recuerdo, en el municipio Los Taques, Paraguaná, en Falcón, en la República Bolivariana de Venezuela, en Latinoamérica y todo el planeta.
Que tú, Carmen Mariela, que bien puedes llamarte doña Elena, Cilia, Deisy, Stella, Lenis, Tatiana, Liliana, Istar, Hécate; doña María Teresa, doña Rafaela, doña Aniceta, Anita, Isabel, Eloísa, Gloria, Aida, Julia, Rosa, Emilia, Diliana, Yaru, Yenni, Roxelis, doña Delia Rosa, Virginia, Yule o Celina, Matilde, Luisa o Angélica, Mercedes, Gladys o Marina; que eres una honesta y leal patriota venezolana, quien encarna a las millones de connacionales que resisten con fuerza y dignidad los embates del terrible bloqueo económico que el gobierno de los EEUU, a solicitud de los líderes de la ultraderecha, le hacen a la Patria del Libertador Simón Bolívar, con el objetivo de apoderarse de nuestro petróleo, oro, gas y demás minerales estratégicos, y que además, siguen las indicaciones contra el coronavirus -al pie de la letra- que el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros le ofrece todos los días al pueblo según las medidas preventivas de la OMS.
Recuerdo que Mariela, una parte de su dieta como concejal, se la daba a los más pobres. Parafraseando al poeta, yo exclamo: Mariela, ¿la conocéis?, es flor encantadora que como madre benefactora y protectora es bañada con el sol del radiante día, ella robó sus tintes a la aurora y llenó las almas de su pueblo indómito originario de poesía, ella vivirá siempre en el corazón y el recuerdo de su gente por revolucionaria y sincera cristiana.

viernes, 1 de mayo de 2020

TEÓFILO SANTAELLA


En días pasados tuve noticias del Teniente de Navío de la Armada Bolivariana, en situación de retiro, Teófilo Santaella, escritor y periodista, participante de El Porteñazo -insurrección militar contra Rómulo Betancourt que se produjo a causa de la orientación proimperialista de aquel gobierno. Me enteré que el amigo Teófilo se encuentra desde hace un año en Querétaro, México, aquejado de problemas de salud.
Como a las 10 am del domingo 26-04-2020, entablé una conversación telefónica con él. Conocí a Teófilo en la Isla del Burro o Tacarigua, en el lago de Valencia, cuando visitaba junto con mi madre Rafaela Freites de Muñoz y mi hermana Gladys Pastrano Freites -que en paz descansen- a mi hermano Rafael Simón Pastrano Freites, preso político quien se encontraba cumpliendo condena de 25 años por rebelión militar en esa cárcel o campo de concentración. Él fue herido en un enfrentamiento en La Azulita. Luego a Santaella, al salir de la prisión después de casi 6 años de estar bajo la ignominia de sus carceleros, lo recibimos en nuestra casa de El Observatorio, barrio La Libertad, sector 23 de Enero, Caracas, en el año 1967, exactamente.
Realmente, fue una sorpresa, después de 56 años escuchar la voz de este insigne compatriota quien participó en los sucesos de El Porteñazo en 1962. A continuación, algunos extractos del diálogo que sostuvimos:
“¡Chucho. tantos años sin hablar contigo!, tus crónicas son muy leídas en internet, te llamo para saludarte y felicitarte por el excelente trabajo que estás realizando. Pronto voy a cumplir 83 años y me gustaría que publicaras mi crónica en tu blog; aquí en México, como en otros países, eres muy leído. ¿Cómo está tu familia? Me enteré de la muerte de tus padres y del accidente que tuviste…” Después de hablar sobre familiares, amigos y recuerdos, centré el diálogo en el aspecto cronical.
“Amigo Teófilo, extraordinaria y digna de ser reseñada y conocida por las generaciones futuras es la labor de escritor que tú has realizado a través de tu larga existencia, amén de tu participación en El Porteñazo, tus años como preso político, tus dotes de gerente honesto en Maviplanca y el haberte mantenido fiel a tus ideas revolucionarias. Tu existencia la has vivido con dignidad y autenticidad; si se pesaran en la balanza de la vida tus acciones meritorias, sin duda la balanza se inclinaría a tu favor. Amigo Teófilo, la vida no es digna de ser vivida sino cuando la ennoblece un ideal, y tu existencia siempre ha estado ennoblecida por la justicia social”.
He aquí algunos extractos de la vida del Teniente de Navío retirado Santaella, según lo manifestó a este Cronista:
“Nací el 22-07-1937, en Sabana Grande de Orituco, estado Guárico, a orillas de la quebrada San Antonio donde comenzaron mis ansias de aprender, sin que nadie me las hubiera inculcado, pues mi madre era analfabeta y firmaba con una X. Aprendí a escribir y leer un poco bajo un frondoso árbol de mango, le escribí una carta a mi papá, quien vivía en Ocumare de La Costa, estado Aragua. ‘Papá venga a buscarme que quiero aprender’. Para inscribirme en la Escuela D’ Luyar de Ocumare me hicieron una evaluación, y decidieron ponerme en segundo grado. Estudié hasta el cuarto grado, y le dije a mi padre que deseaba irme a Caracas”.
“Mi desesperación por estudiar sufrió un frenazo en Caracas. Las cosas no salieron como las había pensado. Yo vivía en un rancho con mi hermano Luis, ubicado en pleno cerro 18 de Octubre. El caso es que la escuela más cercana quedaba en el Parque El Calvario, muy cerca de El Silencio, urbanización diseñada por el arquitecto Carlos Villanueva, en el corazón de Caracas. Debía caminar mucho (subir y bajar cerro) y dar más vueltas que un trompo. Luego cuando terminaba la clase ya era de noche. Además del peligro para un muchacho, se aunaba el cansancio”.
“En Caracas hice de todo. Trabajos duros, no aptos para un menor de edad. Desde ayudante de albañil, hasta descargador de camiones en los galpones de Catia. En fin, el tiempo pasó sin novedad hasta que distinguí en una calle de Catia un marinero. Me acerqué a él y le pregunté que con que grado podía ingresar a la Marina, como grumete. ‘Solo requieres cuarto grado’ me respondió’. En el mes de junio de 1954 ingresé en la Escuela de Grumetes. Mi decisión arrojó sus frutos. A mediados de año llegó un memorándum al Comandante del buque La Patria, donde se especificaba que aquellos marineros que tuvieran sexto grado podían ingresar, previo examen, a la Escuela de Sub-Oficiales de la Armada”.
“De pronto me encontré uniformado como alumno de la Escuela de Sub-Oficiales de la Armada, en Catia La Mar, corría el año 1956. No fue fácil el cambio. Aquello era duro, muy duro. Sobre todo, el pensum de estudio: Física, Química, Matemáticas, Electricidad, Castellano, Arte Naval, entre otras materias. Tenía que hacer un gran esfuerzo. Apenas contaba con cuarto grado, en cambio mis compañeros contaban con sexto grado o primer o segundo año de bachillerato e inclusive algunos, tercer año.
Fue así como me encontré en el despacho del oficial director de la Escuela, el Teniente de Fragata Rojas Graffe. Le expuse mis motivos por el cual deseaba abandonar. Esta fue la respuesta: ‘Mire alumno, usted sabe que el llanero no se encoge ni en invierno ni en verano. De media vuelta y piérdase de mi vista, carajo.’ Me quedé y me gradué como Maestre de Tercera y mi destino el destructor Zulia ARV 21. Mi especialidad era la de máquinas principales”.
“Empecé a oír rumores de lo que se avecinaba. Se hablaba del dictador Marcos Pérez Jiménez y su inminente derrocamiento. En las calles de Caracas se suscitaban encuentros entre la policía y los opositores. Así, entre acuartelamientos, llegó la madrugada del 23 de enero de 1958. Mi buque, junto a todos los integrantes de la Escuadra Naval, salieron al mar cerca de La Guaira e hicieron sonar las sirenas”.
“Mi madre se llamaba Luisa Santaella y mi papá Luis Gascué. Me casé tres veces: el primer matrimonio con Carmen Camacaro, luego con Gladys Pastrano y actualmente con Celina Cisneros, impulso vital de mi existencia; mis hijos a quienes les profeso profundo amor son: Reinaldo Rafael Santaella Pastrano, Meritza, María Eugenia y María Fernanda Santaella Cisneros; tengo un nieto, Benjamín Eduardo Hernández Santaella, y dos nietas, Arantza Valentina Hernández Santaella y Micaela Alejandra Hernández Santaella; además mi hijo político o yerno se llama Diones Eduardo Hernández Lugo”.
“Mi destructor navegaba por todas las costas de Venezuela y surcaba los mares del mundo; nunca estuve en Falcón, pero recuerdo en mis tiempos de Grumete haber conocido unos nuevos de Amuay, muy buenos compañeros, pero alborotados y parranderos como todos los jóvenes de mi generación”.
“Chucho, de El Porteñazo puedo decir que, saliendo el sol el día sábado 2 de junio de 1962, comenzó la insurgencia militar en la base naval Agustín Armario de Puerto Cabello, dirigida por el Capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez, el Capitán de Fragata Pedro Medina Silva, el Capitán de Corbeta Víctor Hugo Morales y otros marinos que hoy viven, quienes participamos, como el Capitán de Corbeta Miguel Henríquez Ledezma, el Teniente de Navío Teófilo Santaella, el Teniente de Fragata Carlos Fermín Castillo, el Teniente de Navío Pastor Pausides González, el Teniente de Navío José Ramón Meléndez, el Teniente de Fragata Alberto Leal Romero, el Alférez de Navío Otoniel Picardo Román y su hermano el Teniente de Fragata Antonio Picardo Román”. 
“Inmediatamente de haber sido tomada la Base Naval y el Fortín Solano, se liberaron 80 prisioneros políticos que se encontraban en el Castillo Libertador, ubicado en la misma área de la base. Habían sido concentrados allí, traídos desde varias cárceles del país. De inmediato se incorporaron al combate en varios lugares de la ciudad. En una esquina conocida como La Alcantarilla fue donde se produjo el mayor número de muertos y heridos de ambos bandos. Con mucho dolor y tristeza recuerdo aquí a los marinos, infantes de marina y gente del pueblo que fallecieron como consecuencia de los combates”.
“Tres días después, luego de ser capturados los jefes del alzamiento, cae el último reducto de los insurrectos, el Fortín Solano, después de ser bombardeado por la aviación. El 3 de junio, el Ministro de Relaciones Interiores anunció que, desde el amanecer, las Fuerzas Armadas leales al gobierno habían puesto fin a la rebelión con un saldo de 400 muertos y 700 heridos”.
“En los acontecimientos de El Porteñazo estuvo la presencia del glorioso Partido Comunista de Venezuela y del MIR; nosotros éramos oficiales y suboficiales patriotas que simpatizábamos con la izquierda. Nos alzamos impulsados por la búsqueda del bienestar social y económico de los más necesitados y excluidos de siempre, por la ira y arrechera que nos producía la política de persecución, encarcelamiento y exterminio de numerosos patriotas tanto civiles como militares, la violación de los derechos humanos, la criminal práctica de disparar primero y averiguar después, así como el catastrófico gobierno de AD, COPEI y URD, donde imperaban el hambre, el desempleo y la entrega del petróleo al imperialismo yankee, estas razones nos obligaron a alzarnos en armas”.

“En los gobiernos de la IV República, de Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Rafael Caldera y Carlos Andrés Pérez, fueron torturados, asesinados y desaparecidos 11.500 venezolanos por diferencias políticas e ideológicas. Fue un error táctico no haber enfrentado a las tropas del gobierno en las estrechas carreteras que en aquellos tiempos unían a Valencia con Puerto Cabello, allí los hubiéramos derrotado”.
“Chucho, yo en realidad no recuerdo qué pasó en los destructores Clemente ARV y Morán ARV, yo estaba asignado en el Zulia ARV 21. Nosotros no nos hicimos a la mar porque el buque estaba en reparación en la rada. Tú me preguntas si es cierto que los dos primeros destructores mencionados, bombardearon por órdenes de Betancourt las instalaciones de la infantería de marina… de ese episodio no tengo noticias”.
“Los tres barcos estaban en manos del gobierno, Chucho. No sé quiénes eran los comandantes del Clemente y el Morán, sin embargo, el Zulia ARV 21 era comandado por el Capitán de corbeta interino Galaviz Collazo, ya que el titular no se encontraba a bordo porque el Zulia no estaba operativo. Los complotados en el buque eran el Teniente Wallis Medina Rojas y mi persona. Una vez que Galaviz Collazo se traslada al Clemente, yo apresé al Teniente de Navío Eneas Ribas, quien era el oficial que quedó al mando, lo apunté con un fusil FN30 y grité “Viva Cuba”, lo encerré, y el buque quedó bajo el mando de oficiales que estaban en el movimiento”.
“A las 7 am del día 2 de junio de 1962 los dos comprometidos del destructor Zulia, Wallis Medina y mi persona, estábamos a la espera del Teniente Carlos Fermín. En su lugar llegaron el Alférez de Navío Otoniel Picardo y el Teniente de Fragata Antonio Picardo, hermanos. El Capitán Collazo los mandó a subir con engaño a bordo y los hizo arrestar en los camarotes; una hora después detuvo al Teniente Fermín Castillo, luego fue detenido el Teniente Wallis Medina; quedándome yo solo a la expectativa, decidí liberarlos para lo cual contacté al maestre Armando Martínez. Entre ambos desarmamos a los marineros que custodiaban a estos oficiales, quienes salieron de inmediato dispuestos a combatir. Fermín Castillo, quien era el oficial más antiguo, se erigió como comandante del buque e izó una bandera blanca, declarando al buque en posición neutral”.
“De esta manera quedó el Zulia ARV 21 en manos del movimiento. Por otro lado, yo apunté con un fusil al Teniente de Navío Eneas Ribas, quien era el oficial que Collazo había dejado al mando mientras este último se dirigía al destructor Clemente RSV. Cuando todas las fuerzas del gobierno controlaron el escenario, el propio Galaviz Collazo, con un grupo de soldados, se llevó presos a los oficiales revolucionarios. Media hora después, este capitán volvió al barco y nos llevó presos a los maestres Luis Armando Martínez y a mí, yo puse el dedo en el gatillo e iba a comenzar a disparar, pero la superioridad numérica de los contrarios y el saber que se había perdido me hizo desistir; yo en ese momento estaba lleno de odio, por la actitud traidora de Galaviz, quien nos llevó esposados al Castillo Libertador y mandó a la tropa a quitarnos toda la ropa, completamente, nos metió en una fosa y tomó una manguera y llenó la fosa de agua y tuvimos flotando casi un día, la intención era que nos ahogáramos”.
“Años después, cuando ejercía como periodista egresado de la UCV, y trabajaba como fablistán y locutor en la emisora Festiva 99 FM, entrevisté al Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, y al estrechar su mano y conversar con aquel hombre, tuve la premonición que el destino le tenía reservado un papel significativamente crucial en la historia de nuestra Patria: desde ese momento me hice chavista y moriré chavista. Además, él me ascendió a Teniente de Navío”.


jueves, 9 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PANDEMIA


Iniciamos esta crónica recordando que el 07-04-1948 se creó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Toda la nación venezolana está en pie de lucha contra el terrible virus pandémico que asola el mundo actualmente: el coronavirus 19 o Covid19. Las pruebas para descartar el contagio en otros países tienen un precio entre 60 y 80 dólares. En la República Bolivariana de Venezuela se aplican las pruebas rápidas totalmente gratis, y se realizarán hasta el 19 de abril, o hasta la fecha que lo decrete, según las circunstancias, el Gobierno Constitucional del Presidente Nicolás Maduro Moros.
Los integrantes del personal de salud (venezolanos y cubanos), 12 mil estudiantes de Medicina, la FANB, la Milicia Bolivariana, los Cuerpos de Seguridad del Estado como el SEBIN, los Bomberos y Protección Civil, los integrantes del Poder Popular, los CLAP (líderes de calle), las UBCHs, Somos Venezuela y los funcionarios de las Alcaldías, las Gobernaciones Bolivarianas, los partidos políticos de izquierda, todos ellos recorren las ciudades de la Patria, ubicando a las personas contagiadas para que le sean aplicadas las pruebas de descarte e inclusive aplicación de los test en carpas ubicadas en las salidas de las estaciones del Metro, campañas a través de las televisoras públicas y demás medios de comunicación que no descansan en divulgar las medidas preventivas contra el Covid 19.
Es importante también mencionar aquí la ofensiva de limpieza y desinfección de los lugares públicos como los mercados, que implementa el gobierno socialista. Es obligatorio el uso de tapabocas, todas las personas deben permanecer en sus casas, y lavarse a menudo las manos con agua y jabón. Compatriotas, si por alguna razón tienes que salir colócate el tapabocas, y al regresar debes quitarte la ropa y zapatos y lavarlos de inmediato y bañarte, y si sacas la mascota para que haga sus necesidades, debes desinfectar las patas del perrito. Pero la mejor estrategia para vencer al virus es que permanezcas en casa. Hay que estar muy atentos con los niños, los adultos mayores que viven solos y con las personas discapacitadas en todas nuestras comunidades.
Miles de venezolanos y venezolanas regresan al país y son recibidos en el suelo patrio con respeto, amor y consideración; se les aplican todos los protocolos necesarios y, además, se les pone en cuarentena por 14 días garantizándoles su alojamiento y alimentación. Es impresionante la conciencia que manifiesta el pueblo venezolano que en su gran mayoría acata la Cuarentena Social y Preventiva. Por otra parte, hay que destacar que se le está distribuyendo alimentos casa por casa a todas las familias registradas en la Plataforma Patria, y además hay ganaderos venezolanos que están donando combos de carne, todo un esfuerzo titánico que según la OMS constituye un ejemplo para todo el planeta.
Los Hospitales Centinelas y los CDI están dotados con 10 mil dosis del medicamento cubano Interferón Alfa 2B y de 135 mil cajas de Cloroquina -que se utiliza para combatir el paludismo-, que combinado con el antibiótico Azitromicina es indicado como tratamiento en casos graves de coronavirus. Aconsejamos también el uso de las plantas medicinales y el consumo de una alimentación sana que mantenga las defensas altas. Comer tomate, remolacha, pimentón, sardinas, verduras como el apio y los tés de malojillo, moringa y tomillo con limón, comer naranjas (vitamina C), suben también las defensas y combaten el virus.
En estos días conversaba yo con una señora de nombre Yoselin Duarte y le pregunté cómo protegía a su familia del Covid 19. Me respondió: “Señor, respetando la cuarentena, yo solo salgo de mi casa a comprar alguna cosa que necesite mi nieto Tiago Alejandro, que se queda en mi casa con mi hija Roxelis Guevara, quien lo está amamantando. Me parecen muy buenas las medidas que el Gobierno Nacional implementa para evitar el contagio y no se produzca una mortandad como en otros países; por ejemplo, es correcto que se mantenga una distancia de metro y medio entre la gente en las colas, y que todo el mundo use su tapabocas, nadie debe subir a un transporte público sin él, pero todavía hay algunos pocos jóvenes, sobre todo de la clase alta, tercos e irresponsables que no los quieren usar, y vi por televisión que organizaron una fiesta con consumo de alcohol y drogas…
“Gracias a Dios las medidas han sido efectivas y útiles, no tengo marido y mis familiares y yo nos ayudamos bastante con los bonos, cajas y bolsas de alimentos y combos de proteínas que envía el gobierno del Presidente Maduro, Dios lo proteja, cuide y siga iluminando, lo único que me molesta es que los comerciantes y bachaqueros no tienen piedad, y siguen subiendo los precios de los productos”. “¿Y este bebé es Tiago, no es peligroso ponerle también tapabocas?” “No señor, yo no soy ninguna pendeja, yo estoy muy pendiente de mi nietecito, no le quito la vista para nada. Y quiero decirle otra cosa, yo no soy miliciana y no me gusta mucho la política, aunque yo voté por Maduro, y mi voto se respeta, y si los gringos llegan a pisotear a Venezuela, yo junto con mis vecinas saldremos a defender a la Patria por nuestros hijos y nietos”.
“Nicolás se ha portado muy bien con nosotros, le gustaría a ese Mr. Trump que le bloquearan su país?... Pienso que la salida es el diálogo, ya que hablando se entiende la gente. Me dijo mi marido que Bernardo López, gerente de la empresa Ron Santa Teresa, que ellos donarán gran parte del alcohol antiséptico, el 70%, que usan en la elaboración del licor para que se combata el coronavirus. Y hay toque de queda en dos municipios de la frontera con Colombia, Ureña y San Antonio del Táchira para mantener el Covid 19 a raya, el objetivo es preservar la vida de los 30 millones de venezolanos que estamos en cuarentena”.

viernes, 27 de marzo de 2020

QUEDATE EN CASA


De entrada, diremos que debes quedarte en tu casa: acatar la cuarentena total -única manera de vencer la pandemia-, lavarte las manos y usar el tapaboca. Ya hay dos fallecidos, un compatriota de 47 años que tenía problemas respiratorios previos y resultó contaminado por el SARS-CoV-2, y una señora de 78 años que presentaba ciertas condiciones de salud que agravaron su estado, siendo detectado el contagio en el examen post mortem. Oremos todos por la Patria y por la salud del mundo: Te pedimos Dios Misericordioso que elimines la pandemia de coronavirus; ten piedad de los niños, de los jóvenes, de las mujeres, de los hombres y de las personas de la tercera edad de este planeta.
La historia sabrá reconocer el inmenso esfuerzo que el gobierno revolucionario del Presidente Maduro está haciendo para cortar de raíz la cadena de contagio de la pandemia de Covid19; reiteramos aquí el llamado a que cese el bloqueo que le impide a nuestro gobierno adquirir insumos y medicamentos para contrarrestar el virus en nuestra nación, ya que esto constituye un crimen de lesa humanidad.
Nuestro gobierno no pide que le regalen nada, tiene los dólares para comprarlos. No es tiempo de peleas entre chavistas y oposición, la familia venezolana debe estar unida contra el enemigo invisible. Esta batalla contra el SARS-CoV-2 se gana en la casa: permanece en tu vivienda, lávate las manos con agua y jabón y usa el tapabocas. Hay que evitar que los contagios se den de manera masiva. Solo debes salir de la casa si se te presenta una emergencia, o si tienes que comprar un medicamento y alimentos, hazlo y regresa rápido a tu vivienda.
Hasta la fecha (27-03-2020) se han detectado 113 casos de Coronavirus y 39 enfermos recuperados en Venezuela, todos los casos son importados de otros países. Llevamos 15 días de Cuarentena Social y Colectiva en los 23 estados de la Nación, decretada por el Presidente Nicolás Maduro Moros; destaca la labor que están haciendo los médicos, enfermeras y demás profesionales y trabajadores de la salud venezolanos en hospitales públicos IVSS, centros de salud, los CDI de Barrio Adentro y las clínicas privadas, acondicionados para atender a quienes necesiten ser hospitalizados.
Por otra parte, los Consejos Comunales, el movimiento SOMOS VENEZUELA, las UBCH, los CLAP, la FANB, la Milicia Bolivariana, la Policía Nacional Bolivariana, las Policías estadales y las municipales, los bomberos, las gobernaciones y alcaldías, exhortando a los ciudadanos a permanecer en sus casas, les distribuyen los alimentos casa por casa.
A través de una encuesta muy personalizada, llenada por 14 millones de venezolanos y venezolanas en la Plataforma Patria sobre el estado de salud y sintomatología de los integrantes de las familias en las comunidades, lo que permite las visitas personalizadas de las brigadas de médicos cubanos y venezolanos guiados por los líderes comunitarios del Poder Popular, CLAP y de partidos políticos, los médicos y médicas cubanos y venezolanos se despliegan por todas las barriadas populares, haciendo visitas personalizadas de los habitantes y examinándolos en sus hogares, y si presentan los síntomas son trasladados a los centros de salud para aplicarles los test. De confirmarse el diagnóstico, reciben la atención inmediata y son puestos en cuarentena con sus familiares en sus casas y tratados con los medicamentos Cloroquina y Azitomicina, de la cual se dispone de 135 mil cajas de tratamientos, y los casos severos son hospitalizados y tratados con el antiviral Interferón Alfa 2B.
Es de destacar que también se incorporaron voluntariamente a las visitas los 12 mil estudiantes de medicina de las universidades del país, los puentes aéreos entre Venezuela y China y Venezuela y Rusia. Cuarenta y seis Hospitales y todos los CDI se han acondicionados para atender a los enfermos que los necesiten por el Covid19. Además, a lo largo y ancho del país se está implementando una fuerte labor de desinfección de calles, mercados y espacios públicos en general.
Destacan también las medidas económicas que el Presidente Maduro dictó: inamovilidad laboral por 6 meses, pago de las nóminas de los obreros de las pequeñas y medianas empresas y comercios por 6 meses, suspensión de pagos de arrendamiento de locales de uso comercial y de las viviendas principales, inversión social de recursos para la alimentación de los habitantes a través de los CLAP, suspensión de pago de intereses y capital de las cuotas de créditos e intereses de multa por 6 meses, entre otras.
En el Municipio Los Taques, Falcón, se presentaron 2 casos: uno en Villa Marina y otro en Santa Cruz de Los Taques, capital del municipio. El alcalde bolivariano José David Falcón Villa informó lo siguiente:
“Siguiendo instrucciones de nuestro gobernador y del Comandante de la ZODI Falcón Almirante Edwuar Ojeda Sojo, informamos a nuestro pueblo taquense que los 2 casos de Covid19 registrados en nuestro municipio, el niño de 6 años de edad procedente de la ciudad de Caracas y con residencia en el sector Nueva Escocia de Santa Cruz de Los Taques, y del infante de 10 meses de edad procedente de Colombia y con residencia en el sector Santa Fe de Villa Marina, se encuentran actualmente en condiciones estables según diagnóstico médico, recluidos bajo estricta vigilancia médica en el CDI de Los Taques. Es importante señalar que, desde un principio, al detectarse los síntomas como posibles casos, se les aplicaron los protocolos establecidos a través de un cerco epidemiológico para evitar la propagación del virus”.
“También abordamos medidas de seguridad alimentaria, en reunión con los comerciantes que expenden alimentos en la parroquia Los Taques, para facilitar el acceso a la compra de inventarios de los productos de primera necesidad y garantizar la alimentación de nuestra población. En materia hídrica, les informo que en las próximas horas se verá reflejado el suministro de agua por tubería en todo el municipio, y mañana estaremos informando el cronograma de distribución de agua por cisterna a los sectores que no les llega”.
“Hemos establecido y estamos trabajando con el presidente de Gas Comunal, Licenciado Ali Cardenal, sobre la distribución de gas a las zonas afectadas. Así mismo, se realizaron las coordinaciones para que la población empiece a recibir las bolsas de alimento a través del programa CLAP, más de 4.500 familias de estos sectores, gracias al apoyo de nuestro gobernador Víctor Clark. Seguiremos trabajando e informando a nuestra población de todas las acciones que estamos emprendiendo para el beneficio de nuestra gente.”

viernes, 20 de marzo de 2020

LA GRIPE



En 1918, durante el gobierno de Juan Vicente Gómez, llegaba al puerto de La Guaira la gripe española, enfermedad infecciosa con fiebre, tos, malestar general, dolor de cabeza intenso y dolores musculares. En Venezuela hubo 25.000 muertos; la nación venezolana tenía aproximadamente 2.500.000 habitantes, la gravedad de los síntomas y la mortalidad desconcertaba a todos. Rápidamente avanzó por todo el país, se calcula que fallecieron 50 millones de personas en todo el planeta.
Los estados de Venezuela tenían pocos médicos y enfermeras, y las enfermedades como el sarampión, la tuberculosis, la sífilis, el paludismo, la viruela, la fiebre tifoidea, la neumonía, el tétano, la disentería hacían estragos entre la población. No existían hospitales en cada ciudad como hoy, ni CDI, ni Consultorios Populares, ni un Poder Popular organizado, ni una Fuerza Armada Nacional Bolivariana ni una Policía arriesgando sus vidas por todos nosotros, ni un sistema nacional de salud, ni pruebas diagnósticas, ni un puente aéreo entre Venezuela y China trayendo medicamentos y ayuda médica especial, pero por sobre toda las cosas, todavía no había nacido el valeroso y heroico pueblo que vive hoy, que a pesar del catastrófico bloqueo económico que nos tiene Trump, se mantiene en pie de lucha a lo largo y ancho de la patria. Un pueblo que entiende que hay que permanecer en las casas, lavarse las manos y usar los tapabocas.
La aristocracia criolla latifundista gobernaba con puño de hierro al país, en cada entidad federal había un gomecista como Presidente del Estado -así se llamaban a los gobernadores en aquellos tiempos- rodeado de un grupo de ricachones latifundistas, hacendados que sólo se dedicaban a enriquecerse y a explotar a las masas campesinas. Gómez huye a esconderse al estado Aragua, y se niega a aportar recursos, él manejaba a su antojo los dineros del erario público, para él la nación venezolana era una gran hacienda. Pero Dios lo castigó sin palo ni mandador, su hijo predilecto Alí Augusto Gómez cae enfermo contagiado por la terrible epidemia y muere. La enfermedad se transmitía por contacto directo de persona a persona, por las goticas de saliva y moco expulsadas por los enfermos al toser, estornudar, hablar y reír. En esa época nadie usaba tapabocas. La enfermedad se diseminó en corto tiempo. En el estado Falcón hubo 287 defunciones.
Es erróneo llamar a esta influenza “gripe española”, ya que su origen no estuvo en España, sino que esta gripe se originó en EEUU, en el estado de Kansas y fue esparcida en Europa y el mundo por los soldados del ejército norteamericano que participaron en la Primera Guerra Mundial. Por supuesto, ninguno de ellos sabía que iban al otro lado del Atlántico contaminados por un terrible virus, el impacto mortífero sobre la población venezolana se centró en aquellos tiempos sobre los jóvenes entre 20 y 30 años.
Ahora bien, los expertos epidemiólogos de la OMS consideran que la cuarentena social ordenada por el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros a causa de la pandemia mundial del Coravid 19, Sard II son del todo acertadas y de ninguna manera exageradas, ya que a pesar de contar con 10 mil dosis del medicamento cubano Interferón Alfa 2B, hay que evitar a como dé lugar que se expanda el contagio a toda la población; es esencial que los venezolanos y venezolanas permanezcamos en nuestras casas, que nos lavemos las manos y que, de cada familia, solamente salga una persona a comprar alimentos.
Es la cuarentena la más eficiente medida preventiva que con mucha fuerza el pueblo venezolano debe practicar. Si se escapa la situación de las manos, se infectarán de manera terrible jóvenes y personas de la tercera edad que tengan las defensas bajas. En la República Bolivariana de Venezuela, los CLAP serán comandados por el General Tellería y le están distribuyendo los alimentos al pueblo. Es heroico el trabajo que más de 276 líderes de calle están realizando.

martes, 3 de marzo de 2020

MONTEHONDO



En 1991, siendo Gregorio Irausquín Quevedo alcalde del municipio Los Taques, Juan Toro Martínez, cronista de esta entidad territorial en aquel tiempo y su hija Hildamar Toro escribieron el libro “Montehondo” (Crónica y Memoria de Los Taques de Falcón); el cual recoge unas genuinas e imperecederas conversaciones que sostuvo este escritor con los pobladores de Santa Cruz de Los Taques. Hoy publico en el Blog del Cronista Oficial del Municipio, con mucho gusto por considerarme taquense de corazón, extractos de la mencionada obra. Escribió Toro Martínez:
“Cuando llegamos a Paraguaná hace ahora 36 años -el 20 de agosto de 1956-, ni nos pasaba por la mente que era este el hecho más importante que nos ocurriría. Hoy podemos decir con abierta propiedad y con el sentimiento iluminado que no hay lugar más hermoso, que no hay mejor gente en ninguna parte, y que por ello debemos darlo todo por este terruño de nuestra querencia.
Nuestra iniciación en las letras ocurre en Los Teques-en el Liceo Cecilio Acosta, el 15 de julio de 1947-, una vez que fuimos invitados a recitar nuestros primeros poemas a los 19 años de edad en un acto cultural. Así que fuimos bautizados literalmente en Los Teques, pensamos que ahora nos cabe el derecho de escribir sobre Los Taques.
Los Taques y Los Teques. La diferencia de una sola vocal -una mínima a por e, o e por a-, a veces nos hace sonreír cuando se nos corrige: “No es Los Taques sino Los Teques”. Y nosotros de inmediato reaccionamos: “El cariño por el país, por Venezuela es el mismo, pero no es Los Teques sino Los Taques.”
Cuando usted escucha decir a nuestra gente ‘que voy al campo', lo que quiere decir es que va a internarse en la sabana acujizada a pasar un buen momento. El ‘campo paraguanero’ es ese inmenso territorio de gente” -que vive en paz, diría yo actualmente, “y territorio de iguanas, chuchubes, chivos, burros, tunas y cardones que hace simplemente indescriptible este panorama de la naturaleza, que dibujó Dios con sus manos eternas.”
“A medida que hemos venido conversando con la gente paraguanera que habita en el hondo de la provincia, observamos y comprobamos que en verdad estos seres viven dentro de la más pura sencillez de sentimientos y que son en esencia bien educados por naturaleza y sumamente orgullosos por condición humana. Es decir que no te piden nada, sino que te ofrecen todo, abiertamente con despejada y aleccionadora humildad.” Yo agregaría: somos como todos los venezolanos y venezolanas, personas generosas que hemos tratado siempre a los que nacieron en otras tierras no como extranjeros, sino como compatriotas y hermanos.
“Es la generosa característica del ser paraguanero”, le comentábamos a nuestras amigas corianas Olga Elena Hidalgo de Curiel y Teresa Medina de Torres, cuando hacíamos la cola en el aeropuerto Josefa Camejo de Las Piedras para abordar el avión hacia Caracas. “La generosidad paraguanera no propiamente -aclaraban las dos damas-, la generosidad coriana. Coriano era todo, según el habla de otro tiempo, desde el terruño hasta el sentimiento. Más bien esto que dices es generosidad coriana.”
Escuchaba a las dos amigas con respeto y, desde luego, completamente de acuerdo. “Recuerdo que cuando niña -apuntaba Teresita-, en mi casa comían o bebían algo más de veinte personas, diariamente. Ni mi abuelo ni mi padre dejaron nunca que ninguno que tocara a la puerta se fuera sin ser atendido, y no se necesitaba conocerlo de trato.” Esta costumbre se traducía en invitar a almorzar a quien no necesitase. “En la casa de mis mayores también siempre fue así”- dice Olga Elena a su vez. Así que ratificamos el concepto de la identidad y la bondad del falconiano. “Ser así -buena gente- es la muy digna y generosa naturaleza del coriano”. Y yo agregaría: de todos los nacidos en la patria del Libertador Simón Bolívar.
“No sabemos, -continúa diciendo Juan Toro Martínez- si fuimos nosotros quienes le propusimos hacer este libro sobre Los Taques, o sí fue el señor alcalde quien nos lo propuso. No importa mucho. Somos buenos amigos. Fuimos compañeros de trabajo por más de veinte años en la industria de la refinación petrolera en Paraguaná, y somos vecinos de la misma urbanización de Judibana. Coincidimos también que los dos somos falconianos. Él de nacimiento, ya que es oriundo de Los Taques, yo por adopción, porque nací en Caracas.”

sábado, 22 de febrero de 2020

CUANDO VENEZUELA FUE ATACADA POR ALEMANIA


Mi apreciada amiga Orquídea Hernández envió a mi correo la crónica de Damelis Mey Zambrano, para su publicación en el Blog del Cronista Oficial del Municipio Los Taques. Es para mí todo un placer añadir tan excelente crónica que, además, incluye la solicitud de un justo reconocimiento histórico para unos heroicos marineros olvidados por la historia. Aprovecho la oportunidad para resaltar el hecho de que sin el petróleo venezolano nunca las hordas criminales de Adolfo Hitler hubiesen sido derrotadas, y que la ciudad de Nueva York fue asfaltada con el hidrocarburo que las compañías imperialistas extraían casi regalado del suelo venezolano. La transcribo tal como la recibí, por supuesto le agrego las comillas.

“Muy pocos paraguaneros saben que el 16 de febrero de 1942 en nuestras costas, en una tranquila madrugada, submarinos nazis abrieron fuego contra siete buques tanqueros petroleros (Monagas, San Nicolás, Tía Juana, Pedernales, San Rafael, Oranjestad, y Arkansas), de ellos los primeros tres fueron torpedeados. Estos se dirigían a la Refinería de Aruba donde se refinaba el petróleo venezolano. Desde la orilla se veían los tanqueros en llamas y el desespero de las familias sin saber qué ocurría. En total murieron 47 marinos, entre ingleses, gringos, chinos, noruegos y venezolanos.

Esta historia la conozco desde pequeña porque mi abuelo Bernabé Zambrano estaba allí junto a su sobrino Ramón, que fue una de las víctimas ese día. Mi abuelo fue reseñado en el libro de Alí Brett Martínez “Aquella Paraguaná” porque los sobrevivientes, luego de ser rescatados, estuvieron por espacio de tres días varados en las costas de la Guajira, sin comunicación, y todos pensaron que mi abuelo había fallecido y le hicieron hasta misa… se podrán imaginar cuando llegó vivito y coleando.

Venezuela contaba en esa época con solo dos barcos de guerra y uno era el “General Urdaneta”, comandado por un joven Teniente de Navío con un nombre muy alemán, Wolfgang Larrazábal, quien 16 años más tarde presidiría la Junta de Gobierno tras el derrocamiento del General Marcos Pérez Jiménez. Este barco fondeado frente a Carirubana se puso en marcha tras la explosión, y llegaría a ubicarse a solo tres millas náuticas del submarino alemán viendo como ocurrían dos explosiones más. El periódico “El Heraldo” hablaba de ellos como ‘hombres de hierro’, ya que carecían de armas para atacar submarinos, y sin embargo llegaron a rescatar sobrevivientes a pesar que arriesgaban sus vidas en esa oscura madrugada, iluminada solo por las llamas de los tanqueros torpedeados.

Es triste cómo este hecho muy pocos lo recuerdan: los tripulantes cumpliendo con su trabajo dejaron madres, esposas e hijos, los que sobrevivieron muchos de ellos con graves heridas que les impidieron volver a trabajar, han sido olvidados por la historia. De acuerdo a muchos historiadores, incluso el alemán que comandaba la misión, Jurgen Von Rosenstell. El ataque era para evitar que estos siguieran surtiendo petróleo a los aliados; en ese momento el 64% del petróleo que utilizaban los aliados venía de nuestro país, por lo cual parece ilógico que estos hombres fueran olvidados cuando aportaron el triunfo de los aliados en la Segunda Guerra Mundial. 

¡Qué bonito sería ver una placa en algún lugar de Carirubana con los nombres de esos marineros que vivieron aquella madrugada de 1942 de 1942 las atrocidades de los nazis en su afán de conquistar el mundo!.”