jueves, 15 de enero de 2026

15 DE ENERO, DÍAS DEL MAESTRO EN LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.


Agradezco la gentileza del jurisconsulto Eduardo Orta Hernández al enviarme su reseña cronical sobre el Día del Maestro y la Maestra para ser publicada en el Blog de Crónica del Cronista Oficial del Municipio Bolivariano Los Taques, Falcón.

*POLVORÍN.*
*DÍA DEL MAESTRO.*
La Sociedad Venezolana de Instrucción Publica (SVMIP),
La Federación Venezolana de Maestro (FVM):
Instituciones de lucha política que ,esuperaron la concepción gremialista.
Un símil: Los abogados en la independencia de Venezuela.
La realidad hoy día.
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Autor: EDUARDO ORTA HERNÁNDEZ 
Email: abogadoeduardoorta@hotmail.com
*UN COMBATE POR LA VIDA*
*“Que todos sepan lo que no deben ignorar”* (SR)
                                                                  
  *No es suficiente vencer, es necesario pensar, leer, educarse, criticar y convencerse. (EOH)*

*“Los sueños los construimos entre todos, en un combate por la vida, para que estalle un polvorín de ideas maravillosas”(EOH)*

*CONTEXTO*

En la República Bolivariana de Venezuela cada 15 de enero se conmemora el Día del Maestro, su origen se remonta al año 1932, con la fundación de la Sociedad Venezolana de Maestro de Instrucción Pública (SVMIP), para en 1936 transformarse en la Federación Venezolana de Maestros (FVM).

Importante analizar el protagonismo social y político de estás organizaciones de lucha de los trabajadores de la educación venezolana, dejó una impronta profunda en el alma de la población, fue transcendental a tal punto que aún en nuestro días sentimos y valoramos su influencia y que además aportó líderes magisteriales, de la gigante dimensión del honorable Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, quien -junto a otros maestros- se convirtió en referencia nacional e internacional, en conjunto fueron conductores de grandes luchas por la transformación sociales y políticas y el fortalecimiento de los de derechos de los trabajadores de la educación, por el cambio del sistema escolar y la protección de los educandos. Veamos los elementos más resaltantes que definieron la estructura de ambas organizaciones. 

En el año de 1932, en plena dictadura de Juan Vicente Gómez, sin libertades de ningún tipo, sin posibilidad de hacer saber ni valer las más mínimas exigencias políticas, económicas, sociales y educativa para un pueblo ayuno de conocimientos, saberes, carente de protección social, sin salud, ni viviendas, dentro de un régimen de servidumbre, semifeudal o feudal, casi esclavista, atrasado, colonizado o neocolonizado, un país subordinado a los intereses imperiales, a factores de poder extranjeros, en manos del lucro foráneo y de una clase social privilegiada dentro de una sociedad donde imperaba el oscurantismo, el atraso, y las puntas de las bayonetas, la cárcel y la muerte para el poema y el poeta, para el niño, el joven y el adulto, el silencio y el dominio dictatorial impuesto era total, prohibidas las organizaciones políticas, los movimientos sociales, se vivió bajo un régimen de terror y persecuciones.

Bajo el régimen de la dictadura de Juan Vicente Gómez, quienes se atrevieran a plantear una reivindicación, la más simple, por muy justa que fuese su causa, les esperaba la cárcel, el destierro o el pico y la pala junto a unos pesados grillos, para demoler cerros y construir carreteras y así encontrar, sin contemplaciones, ni consideraciones de ningún tipo, el sufrimiento, la tortura, el silencio aterrador y la consiguiente muerte, de igual manera, la prisión y la persecución, el rechazo social, la mas absoluta negación de derechos individuales o sociales para todos aquellos que se atrevieran a gestionar algún asomo de organización o agrupamiento social, aun cuando se tratara de ramas de las industrias y el comercio o la cultura, menos aún, si se trataba de derecho políticos, el de organizarse en sindicatos, gremios o partidos políticos que promovieran la participación en la vida pública de la ciudadanía, el ejercicio de la democracia, lo más simple, como el hecho, que unos trabajadores pudieran reunirse y discutir sus intereses laborales, estaba totalmente prohibido, todo, absolutamente todo, estaba bajo el mando y la mano férrea del dictador y marioneta de los intereses extranjeros, quienes le ofrecían y daban toda clase de apoyo para que se mantuviera en el poder. 

Dentro de ese ambiente político de terror y falta de libertades absolutas, pensar en una organización o movimiento sindical, en este caso de los maestros y educadores en general, era un desafío temerario, casi imposible, ilimitadamente riesgoso, donde la libertad personal y la vida estaban en riesgos, pero las sociedades humanas no se detienen, avanzan por encima de los obstáculos y los imperios, conquistando mejoras y libertades.

En ese ámbito social-político de represión y falta de libertades, tenebroso, pensar en algún derecho civil, propio, natural de la vida republicana, era suicida. Dentro de esas circunstancias, se levanta la voz de los maestros y se crea la Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Primaria (SVMIP), con la impronta del MAESTRO DE AMÉRICA, Luis Beltrán Prieto Figueroa y otros dignos docentes; Miguel Suniaga, su primer presidente. 

En principio se crea con el perfil aparente de un GREMIO, una sociedad civil, para las mejoras de salarios y condiciones de trabajo de sus afiliados, es decir, de los maestros, su perfil, ante el gobernante dictador, era aparentemente reivindicativo, no obstante, no se alejó ni le fue indiferente la LUCHA POLÍTICA (fue lo central y fundamental de su accionar) dentro de ese ambiente de dictadura, no fue un organismo “neutro”, “imparcial”, ni “apolítico”, tampoco fue apéndice de organizaciones partidistas, (estás para la fecha no existían), así como tampoco los sindicatos ni la Ley del Trabajo. Los partidos a lo sumo eran embriones en lo organizativo. No habían terminado de nacer.

 *PERFIL*

Sus dirigentes hicieron concebir a la SVMIP como un aparente instrumento de lucha gremial, pero con un claro perfil político y filosófico, no alejado ni aislado de las aspiraciones más sentidas de la sociedad, desde el campo educativo se proponían transformar las condiciones sociales que impedían el avance social y político, la educación una estrategia muy bien diseñada, pensada y desarrollada. Al inicio de su existencia organizativa y a lo largo de los años, así se evidenció, casi inmediatamente estableció como uno de sus propósitos transformar el modelo educativo, cuyo impacto, para la vida del país entre rejas, fue de suprema importancia, para posteriores luchas creadoras de condiciones para el nacimiento de organizaciones políticas y de toma de conciencia de los derechos ciudadanos en la tercera década de un siglo XX que aún no se había iniciado en nuestra republica dominada y sometida por el terror y el látigo gomecista.

Es de destacar, que en la SVMIP no privó el limitante y castrante criterio gremialista, cuya naturaleza de acción es exclusivo para sus agremiados y excluyente para el resto de los integrantes de la sociedad, es decir, el pensamiento o concepción gremialista, como tal gremio, no se plantea conquistas ciudadanas para la totalidad de la sociedad, ve con indiferencia y poco le importa el régimen político imperante, sea dictatorial, fascista, monárquico, democrático burgués, o socialista, lo que le interesa es lograr determinados beneficios para su gremio, su accionar es economicista y de orden reivindicativo, sin importarle absolutamente más nada en cuanto a la estructura sociales y políticas, sacar la mejor tajada o provecho al sistema sin condenarlo ni transformarlo. 

*ACTUACIÓN Y SU SÍMIL*

La SVMIP en su creación y acción no fue concebida ni actuó como un organismo gremial, de haber sido así, no hubiera dado a la sociedad venezolana, los importantes aportes, que contribuyó al avance del modelo educativo y el de su filosofía, aún hoy día están presente. Su máxima, la educación popular, del pueblo y no a la educación al servicio de grupos y privilegiados sociales. El Estado docente se perfila en esas luchas, en el pensamiento de sus lideres y forjadores de patria.

Significativo destacar esto, lo del no encierro de la SVMIP, en la simple concepción ideológica gremialista, tan importante es, (necesario un simil) que si los abogados, Juan Germán Roscio, Miguel Peña, Miguel José Sanz, Cristóbal Mendoza, hubiesen tenido en sus mentes un sello, una filosofía, una ideología gremialista, no hubieran aportado a nuestro país, un hubieran hecho posible su partida de nacimiento, ni construido el andamiaje jurídico que dio vida a nuestra República, así, con una hipotética concepción gremial, éstos insignes jurisconsultos en nada hubieran contribuido a la formación ciudadana del pueblo, se lo hubiera impedido el estrecho marco clasista del gremialismo, de los privilegios, como expresión de la ideología absolutista dominante, absolutamente imposible que nuestros primeros profesionales del derecho, con un soporte conceptual gremialista, pudieran haber logrado las convicciones, haberse formado como pensadores, creadores de las ideas que fueron soporte de esa trascendental obra, la construcción de nuestra independencia del imperio español, la creación del andamiaje jurídico político de la República.

los abogados, Juan Germán Roscio, Miguel Peña, Miguel José Sanz, Cristóbal Mendoza, no sé limitaron a las luchas para lograr migajas económicas y sociales para sus afiliados o miembros, sino que desde su condición de federados maestros y colegiados abogados o asociados, no fueron indiferentes ni imparciales, ante el emplazamiento de la historia, ante la necesidad de un cambio social, que significó la ruptura de eslabones de la cadena de la opresión, que hay que continuar rompiendo, destrozando en ese avance indetenible de las civilizaciones, de la humanidad para la felicidad de todos.

De seguro es que bajo los cerrados moldes, bajo el encajonamiento de cuatro paredes, de no ver más allá de las narices, del significado y la consecuencia del peso del pensamiento gremial, bajo el yugo de ese esquema, de seguro que el centro de las preocupaciones, de tan insignes e ilustres abogados, no hubiera avanzado más allá de ciertas mejoras y reivindicaciones o privilegios para el gremio de abogado, que exigidos a la corona española pudieran haber logrado, sin soñar en la grandeza de la independencia y en los derechos de la ciudadanía propio de la vida republicana, así, con la concepción política gremialista, cualquier beneficio de los miembros y agremiados del colegio de abogados o de la sociedad o federación de maestros, sería una pírrica y menuda mejora, sea salarial o de protección social. 

Circunstancias parecidas, en cuanto a la concepción de la lucha y el papel como sujeto protagónico del cambio social, no limitado a una simple conducta gremialista institucional, dentro del imperante régimen de terror dictatorial y de falta de libertades, fue el accionar de la SVMIP, fue ser, y de manera muy especial, un instrumento de lucha política no partidista, que superó la visión y limitaciones de la ideología gremial y de la manera de pensar, aportando a la República, cuadros y dirigentes políticos de la talla del Maestro de América, Luis Beltrán Prieto Figueroa, entre otros. 

En ese sentido las luchas y las propuestas continuaron durante y después de la muerte de Juan Vicente Gómez, muy a pesar que en 1935, el Ministro de Educación emitió un decreto ordenando a los maestros que renunciará a la Sociedad Venezolana de Instrucción Pública, bajo la pena de perder su cargo, quien no lo hiciera. Los maestros, pese a la amenaza, a la coacción y el chantaje de una política de golpear el estómago, de hambre, continuaron en la lucha organizativa fortaleciendo y aportando en su lucha política por las mejoras sociales en general de la sociedad, así fue como presentaron un proyecto de Ley Orgánica de Educación Universitaria y Media, cuyo objeto era cambiar la estructura jurídica del sistema educativo, mediante la cual consagra el ESTADO DOCENTE, la OBLIGATORIEDAD ESCOLAR DESDE LOS 4 HASTA LOS 16 AÑOS Y LA ENSEÑANZA GRATUITA.

*PROPUESTAS Y AUTONOMÍA*

Otras propuestas y luchas, de la SVMIP, fueron la ayuda para los estudiantes: en asistencia para alimentación, vestido, vivienda, transporte y útiles escolares, sus exigencias y sus luchas tuvieron protagonismo político de primer orden en los programas y creación de Jardines Infantiles, el Consejo Venezolano del Niño, la Dirección Nacional de Puericultura, luego convertida en la Dirección de Higiene Materno Infantil, se crea la tabla de los derechos del niño, los comedores escolares, las colonias vacacionales, el INCE. La Sociedad Venezolana de Maestro de Instrucción Pública, la SVMIP fue protagonista de primer orden de esas luchas, convertida, en 1936, en la Federación Venezolana de Maestros (FVM), cuyo primer presidente fue el MAESTRO de América, Luis Beltrán Prieto Figueroa.
 
En ese proceso y por años la SVMIP y la FVM cuidó con celo SU CARÁCTER AUTÓNOMO, INDEPENDIENTE, NO SUBORDINADO NI SER APÉNDICE DE PARTIDOS O AGRUPACIONES POLÍTICA ELECTORALES. Su política fue de puertas abiertas a todos los docentes del país, así creció y se fortaleció aportando a las mejoras del sistema educativo, al logro de mejores condiciones de trabajo y por la democratización de toda la sociedad, con objetivos políticos y sociales acorde al momento histórico y a los requerimientos del magisterio venezolano, de sus familiares, de los niños y jóvenes, hasta conquistar el derecho a la contratación colectiva y a la huelga, alcanzando la categoría de trabajadores amparado por la Ley laboral, contribuyendo a la formación de organizaciones sociales y políticas, contribuyendo de manera resuelta y decisiva más allá a la muerte del dictador en 1936, siendo faro, luz y brazo del desarrollo de todas las luchas post gomecistas, estelar y relevante el liderazgo y el carácter de preboste del magisterio venezolano, inclusive, más allá de nuestras fronteras patrias, especialmente en los países de nuestra América. 

El protagonismo de la SVMIP y de la FVM, de sus lideres y del magisterio en su totalidad, formados en la resistencia gomecistas, aún hoy día, pasados noventa (90) años se siente, se percibe no únicamente en la maravillosa pluma del Gran maestro de América, Luis Beltrán Prieto Figueroa, en sus propuestas y realizaciones, sino también en la capacidad de lucha del magisterio venezolano, en su pasión y disciplina por la enseñanza, por encima de las dificultades y por el grandioso aporte del liderazgo político y social de maestros de indiscutibles fuerza moral como, por ejemplo, entre muchos otros, Aristóbulo Isturiz. 

Los planes de lucha de la SVMIP y de la FVM, si bien no olvidaron aspectos reivindicativos para sus afiliados en el orden salarial, condiciones de trabajo y derechos en general del maestro, iban estrechamente vinculados a planteamientos de avanzada, se pudiera decir, revolucionario en la búsqueda de la transformación social y política del país, para lo cual concebían cambiar el modelo educativo propio de una dictadura, por un modelo democrático y de derechos ciudadanos.

Centró, la SVMIP y la FVM, entre sus preocupaciones, el mejoramiento académico del docente y entre esto, publica una REVISTA PEDAGÓGICA, primer órgano de divulgación del pensamiento, enfoque, propuesta y análisis docente, mediante el cual evidenciaba, desnudaba a la institución educativa de la dictadura, proponiendo nuevo modelo dentro de la propuesta del Estado Docente, de sus obligaciones, a fin de superar el gran atraso educativo, la falta de una educación democrática, igualitaria, donde la población en general y especialmente la de más bajos recursos, excluida totalmente de la enseñanza, tuviera el derecho a acceder al sistema educativo y se pudiera superar el existente y generalizado analfabetismo.

*LA LUCHA DIALÉCTICA SOCIAL*

Las civilizaciones no están condenadas al fracaso, no son inmóviles, no dejan de avanzar aún amarradas y sometidas. La SVMIP y la FVM caminaron al ritmo dialéctico de la historia de la humanidad, sus dirigentes, haciendo honor a su carácter de educadores y maestros, entendieron que siempre, a lo largo de toda la civilización humana, las sociedades rompen las cadenas, he allí, que la sociedad esclava fue sustituida por una superior, la sociedad feudal, y ésta por otra mayor y mejor, la capitalista, la cual, por imperativo humano, civilizatorio, de avance y búsqueda del bienestar, una vez agotado, como lo está, el decadente modelo, será sustituida y superada, como modo de producción y organización social en beneficio de toda la humanidad, por un nuevo modelo de sociedad, ya que “Hay momento que la casa no se puede remendar y exige ser demolida”, como dijo el poeta de hojas de hierbas. En ello no tenían ninguna duda en su lucha contra el régimen gomecista. Los días de la sumisión y el silencio estaban contado al inicio de la cuarta década del siglo XX.

La SVMIP y la FVM no aceptaban la condena al oscurantismo, a la proscripción, al confinamiento de la ignorancia, cansados del rezago, de la tardanza, de ver casi terminar la primera mitad el siglo XX, a sólo cuarenta (40) años de la separación de la era espacial, de la llegada del hombre a la luna, de estaciones espaciales acondicionadas para la permanencia de astronautas, del descubrimiento del código genético, en plena revolución tecnológica que cambió el mundo, a cuatro décadas de inventado el email, el teléfono celular, el VHS, el betamax, el disquete, el microprocesador, la tomografía axial computarizada, época de las operaciones de corazón abierto y su trasplante, de las luchas triunfantes, de pueblos débiles militarmente y con infinita moral, sobrantes en nacionalismo y patria, como Vietnam, ante el todopoderoso imperio, del vanguardista Mayo Francés, lucha estudiantil que conmocionó a Europa y al mundo, particularmente a Venezuela, dónde arreciaron, cual "cuero seco" protestas, luchas estudiantiles y obreras en todo el territorio nacional, días de paros, huelgas y días de perdida de la autonomía universitaria y del allanamiento de la casa que vence la sombra, días de la desaparición y muerte del soñador por un mundo mejor, Noel Rodríguez (29/6/1973),cuyos resto, a más de cuarenta años después, aparecen acusadores, días del golpe de Estado en Chile, contra el primer presidente socialista electo democráticamente y mediante el voto libre y popular, días de campaña y disputa electoral en nuestro país. Dentro de ese espacio corto, separado apenas por cuarenta años la SVMIP y la FVM emprende, inicia una lucha intensa, UN COMBATE POR LA VIDA y forma un POLVORIN DE IDEAS MARAVILLOSAS, con toda su carga explosiva, para conquistar derechos ciudadanos y transformar el sistema educativo y producir nuevos saberes y nuevas propuestas políticas para superar la dictadura y su ostracismo

Había que imponer la voluntad, hacer realidad la aspiración negada, el derecho natural de la ciudadanía a 121 años de la declaración de la independencia, de la formación de la vida Republicana y a 107 años del Decreto de Simón Bolívar en Chuquisaca, en 1825, donde con claridad providencial afirmó, para que más nunca se nos olvide que el gobierno tiene como primer deber darle educación al pueblo. Deber incumplido. 
Llegando a las puertas del siglo veintiuno, para 1999 la educación seguía siendo notablemente excluyente:

 “la tasa de escolaridad solo alcanza al 59%, hay un millón 500 mil analfabetos, más de dos millones de adultos sin el sexto grado y otros dos millones sin haber podido terminar la educación media, a ello se le suma alrededor de 500 mil bachilleres sin cupo en la educación superior, el presupuesto en educación alcanza en 1998 apenas un 2,8 del PIB. (Germán Sánchez Otero).      

Transcurrido dos años, es decir entre 1999 y el año 2001 el presupuesto en educación aumenta a más de 5%, se crean dos mil escuelas bolivarianas con doble turno y desayuno, almuerzo y merienda, se prohíbe el cobro de matrícula en las escuelas públicas, se amplía el ingreso en preescolar.

Llegado el año 2003 se produce un gran impulso educativo, se inicia en todo el territorio nacional una política de incorporación masiva a la educación, los eternos excluidos, ahora e

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