domingo, 12 de enero de 2020

Wuilian Virela


Terminando el año 2019 me enteré del fallecimiento del amigo Wuilian Virela, destacado y popular obrero de la Alcaldía Bolivariana y Socialista del Municipio Los Taques, estado Falcón, República Bolivariana de Venezuela. A sus familiares y deudos les expreso mi más sentido pésame; impacto de profundo dolor causó la muerte de este trabajador incansable, hombre de genuinas ideas de izquierda, querido y respetado por la inmensa mayoría del pueblo taquense. Recuerdo aquí las palabras del renombrado cantautor falconiano Alí Primera, -quien por cierto, vivió muchos años en este municipio: “Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”.

Amigo y camarada “Pata Renca” -como cariñosamente era llamado por todos, Wuilian Virela-, los taquenses te guardarán siempre eterna gratitud, nunca olvidarán, ya que quedó profundamente esculpido en sus mentes y en sus corazones la imagen del trabajador incansable de la alcaldía, que junto con otros obreros armaba los toldos para las ventas de alimentos a precios solidarios que el recordado exalcalde José Luis “Pepe” Iglesias Gallegos organizaba, como tampoco olvidarán cuando ibas y venías por todas las comunidades del municipio dispensando agua potable, o cuando montado en un camión cargado de víveres, medicinas y enseres hacías viaje tras viaje a Amuay, Villa Marina, Jayana, El Tacal, Cumujacoa, Los Taques, Creolandia y otras comunidades afectadas por las inundaciones, producto de las fuertes lluvias o por la explosión de los tanques de combustible de la Refinería de Amuay; como tampoco olvidarán cuando comandabas los camiones de achique. Realmente, el compatriota “Pata Renca” dejó profunda huella en el corazón de los habitantes de estas hermosas tierras paraguaneras, y se convirtió para siempre, al volar alto al encuentro de Dios, en un modelo a seguir de persona responsable y trabajadora.

Viene a mi memoria que en una oportunidad en el año 2007, cuando yo era el director de Desarrollo Social de la Alcaldía, participé en una conversación con Wuilian Virela y otra persona; acostumbraba yo en aquellos tiempos a subirme en los camiones de achique o en las cisternas de agua potable -atendía a las personas en la oficina hasta las 10 am y luego me ponía mi braga y me montaba en el camión cisterna o en el de achique que enviaba PDVSA, a trabajar como un obrero más. La primera vez que realicé esta labor me dijo el conductor del camión conocido como el Gocho: “No me lo tome a mal, señor Muñoz, pero usted tiene sus añitos y además es un profesor, no debería venir con nosotros, ya usted no está para estos trotes.” “Pata Renca” sin darme tiempo a replicarle al chofer, le dice: “Pariente, no te has dado cuenta que Muñoz usa lentes, pero al subirse al camión se los quitó, ¿a que no sabes por qué?” “En verdad, no me había fijado en ese detalle, ¿será que lo hace para evitar que se le rompan? “No, sencillamente él quiere imitar a Superman, el Hombre de Acero, y se los quita para sentirse un super hombre, y así trabajar con nosotros hasta la noche, jajajaja… y como buen jefe debe dar el ejemplo y portarse como un soldado de tropa, y obedecer mis órdenes, no faltaba más. Además, hemos tenido una suerte inmensa, como es un director de la alcaldía, de buena fuente me informaron que hoy nos va a invitar a almorzar, jajajaja”.

Realmente dicharachero y jocoso era “Pata Renca” Le escribo esta crónica para evidenciar la expresión “Honor a quien Honor Merece”, y le expreso desde esta trinchera -y sé que me escuchará en cualquier lugar donde se encuentre-: Wuilian, usted fue un hombre importantísimo por su generosidad, ya que no todo el mundo está dispuesto a trabajar tan duro en casos de emergencia y de contingencias inusitadas, donde sólo el gran amor que debemos sentir por el prójimo nos impulsa a laborar más de ocho horas diarias. Recuerdo, uno de los planteamientos más importantes de la Revolución Bolivariana en la centuria que estamos viviendo, como fue la reducción de la jornada laboral a seis horas ejecutado contundentemente por el Comandante Supremo Hugo Rafael Chávez Frías, donde en realidad lo que se reduce es la explotación del ser humano por vía constitucional y pacífica. Quiero recordar que la reducción de la jornada laboral de 14 a 8 horas hace más de un siglo le costó a la clase obrera esfuerzos, prisiones, sufrimientos y víctimas.          


martes, 7 de enero de 2020

· Silvio Zago y Omar Gallego ·


Ayer 05-01-2020 me enteré del sentido fallecimiento de dos insignes revolucionarios venezolanos de la década del '60: Silvio Zago y Omar Gallego. Los conocí por aquellos años en la Isla del Burro, en el centro del lago de Valencia, cuando acompañaba a mi madre Rafaela Freites García de Muñoz y a mi hermana Gladis Pastrano Freites de Santaella a visitar en esa prisión a dos familiares nuestros, presos políticos: Rafael Simón Pastrano Freites y al oficial de la Armada Teófilo Santaella. Eran los tiempos de la democracia representativa de los gobiernos adecos y copeyanos de la IV República, donde se disparaba primero y se averiguaba después; gobiernos con un saldo trágico de 10 mil quinientos muertos, desaparecidos y torturados. 

Le hago llegar mi más sentido pésame a sus familiares y deudos, y le expreso al amigo Eleazar Gallego Delima que no está solo en su dolor, millones de explotados por el capitalismo y los luchadores sociales y politicos que construyen Patria están contigo, porque los genuinos revolucionarios dejan huellas indelebles de sus pasos por la tierra y no mueren nunca, ya que viven para siempre en la mente y corazón del pueblo.
La existencia se dignifica cuando se tiene por norte un ideal, y sin duda cuando ese ideal se lleva a la práctica con lealtad desde la juventud hasta el final de los días, convierte a los que lo profesan en paradigmas a seguir por las generaciones actuales y futuras. Silvio y Omar serán siempre eternos forjadores de la causa antiimperialista, fueron luchadores incansables del modelo anticolonial, eran genuinos revolucionarios, hombres de teoría y acción, me siento orgulloso de haberlos conocido. Honor y Gloria a estos combatientes eternos de la Liberación Nacional y el Socialismo. Transcribo a continuación el escrito de Eleazar Gallego Delima en su columna Para no Polarizados que circula en las redes y en Aporrea:
“Fuimos Jóvenes hermanados en las luchas revolucionarias de los '60, Silvio Zago, Omar Gallego, Fernando Zago y yo, junto a otros amigos de entonces. Conocimos las cárceles, sufrimos torturas y exilios, pero ninguno de los cuatro nombrados se transó con el enemigo de clases y de la Patria. Como ustedes saben, mi hermano Omar falleció el 05-11-2019, después de una larga y dura lucha contra diversos males; el 18-02-2020 estaría cumpliendo 77 años; Silvio cumpliría 79 años el próximo marzo; falleció en Margarita, donde había fijado su residencia hacía muchos años, me enteré de tan lamentable suceso hoy; un infarto inesperado fue la causa del deceso, paz a sus restos, un fuerte abrazo a sus familiares; la Revolución ha perdido a dos baluartes muy experimentados y más que probados de estos dos valientes venezolanos.
Es nuestra generación despidiéndose, después de ver notables avances en el camino del sueño por el cual luchamos durante tantos años. Mientras tanto, en honor a los caídos seguimos tratando de mejorar el sendero diseñado. Hasta la Victoria Siempre, queridos Camaradas.”

viernes, 20 de diciembre de 2019

Doña Soraya Sanz (Candelaria)


A principios del mes de noviembre de 2019 estuve en la ciudad de Santiago de León de Caracas por motivos de salud, y aproveché la oportunidad para visitar el Salón de la Patria, sala de exposición que se encuentra al lado del Palacio de Miraflores, en un edificio donde funcionó el SIFA. Allí fue torturado y asesinado Fabricio Ojeda en los tiempos de la IV República. En este salón se exponen las portentosas obras de arte, de profundo contenido patriótico, realizadas por el renombrado Maestro Efraín “Chepín” López.
En aquel lugar conocí a la recordada artista de arte dramático y televisión Soraya Sanz, quien formaba parte del elenco del programa La Quinta de Simón, que se transmitía por la televisora venezolana Venevisión, en la década de los 60. Nuestro encuentro fue del todo fortuito, Doña Soraya esperaba sentada a mi lado para hablar con su amigo el pintor “Chepín”. Entablamos una amena conversación y de pronto vinieron a mí recuerdos de la niñez, cuando me dijo que ella era Candelaria, y que por muchos años trabajó con el recordado Simón Díaz. Sin pensarlo dos veces le propuse escribirle una crónica, y ella aceptó con una muy expresiva sonrisa.
“Doña, yo soy un cronista y me especializo en escribir sobre la vida de las personas, tengo un blog de crónicas que es leído en nuestro país y fuera de él, por favor le agradezco me hable sobre los avatares de su existencia.” “Con mucho gusto señor Muñoz. De entrada le diré que yo nací el 20-09-1937, en un caserío de nombre Los Martínez que pertenece al pueblo de Mamporal, en Barlovento, estado Miranda; el mes pasado cumplí 82 años. El amigo “Chepín” nació el 23-09-1936, él es invitado de honor de mi cumpleaños, siempre se aparece con un buen regalo y a los tres días celebramos el suyo; mi compañero y mi familia le aprecian mucho, admiramos su pasión por la historia de la Patria que plasma en sus pinturas y murales.”
“Sabrá profesor, que yo tuve tres mamás quienes me quisieron muchísimo,” “¿Y cómo es eso, mi estimada señora?” “Mi madre Justa Sanz, mi abuela Mónica Sanz y mi bisabuela Rafaela Sanz. Nuestro pueblo en aquellos tiempos era un caserío de madres solteras, ya que los hombres preñaban a las mujeres y las dejaban por otras, a su suerte. No sé en realidad quién fue mi padre, ni mi abuelo y menos mi bisabuelo, esos señores no existieron en mi vida; mi infancia y adolescencia estuvo llena de trabajos, fue durísimo. Desde muy pequeña me dediqué a acompañar a mis mamás en las labores del campo, sembrábamos yuca, mapuey, ocumo, auyama, ñame, caña, maíz, así como plátano, cambur, frijoles y caraotas; hacíamos casabe; recolectábamos cacao y criábamos gallinas; fui tarde a la escuela, pero me gustaba aprender y hacer mis tareas escolares.
Mis hijos se llaman Gerardo Sanz, Yoel Sanz, Lucrecia Padrón Sanz, Nayely Padrón Sanz y Aníbal Salazar, tengo 15 nietos y 10 bisnietos. Me fui a Caracas muy joven y me vinculé al arte dramático un bue día que fui a un programa radial de Enrique Benshimol en la emisora Radio Difusora Venezuela. ¿Y de dónde es usted cronista?”
“Del municipio Los Taques de Falcón”, “¡Válgame Dios! Yo conozco Los Taques, en mi juventud yo viajé por esas tierras.” “¿Podría hablarme de ese viaje?” “Sí, eso ocurrió hace años, visitaba unas amigas en Coro, y mi amiga Enriqueta me habló de las bellas playas de Villa Marina, eso fue en diciembre de 1965, lo recuerdo como si fuera ahora. Llegamos a Punto Fijo, yo estaba disfrutando de un corto permiso que, después de mucho rogarle a Simón, me dio el canal. Era muy engorroso grabar episodios adelantados, ya que salían muy costosos, pero en fin, llegamos un 15 a Los Taques, el recorrido lo hicimos por una carretera estrecha, que prácticamente iba bordeando la costa, y me invitaron a una misa de aguinaldo en la iglesia de ese bello poblado, la gente salía de la misa y se congregaban en la plaza a bailar y tocar instrumentos musicales.
Era todo un espectáculo, no parecía que Venezuela estuviese estremecida y convulsionada por la lucha armada contra el gobierno de Raúl Leoni Otero. Yo simpatizaba con los guerrilleros, pero lo guardaba como un secreto. Como a las 8 de la mañana conocí el pueblo de Villa Marina, -donde comí unas sabrosísimas empanadas de cazón, la natilla con arepa pelá y almorcé el delicioso chivo en coco-; el poblado está situado a pocos minutos de Los Taques, posee unas acogedoras playas y quizá después de las playas de Barlovento estas sean las más hermosas, azules y tranquilas del país. En aquellos tiempos había mucha pobreza y personas necesitadas por todas partes, y la gente vivía con miedo y zozobra, pero en aquel bucólico caserío se respiraba tranquilidad y paz”.

jueves, 12 de diciembre de 2019

SEÑORA AURA VARGAS


La vida no es digna de ser vivida sino cuando la ennoblece el ideal social de ayudar al prójimo. En estos días, comenzando diciembre del 2019, nos enteramos por medio de una publicación del luchador social y político Johnny Ramírez, de Creolandia, del sensible fallecimiento de una persona muy apreciada por los moradores de esta populosa comunidad del Municipio Bolivariano de Los Taques, Falcón, República Bolivariana de Venezuela.

Hay personas que nunca mueren porque dejan huellas profundas en las mentes y corazones de sus parientes y vecinos; es el caso de la señora Aura Vargas, mujer guerrera de tantas luchas por el bienestar de los habitantes de la comunidad 4 de Febrero, practicaba el bien y compartía lo que tenía con los más necesitados.

La señora Aura fue una persona de profundos principios morales, humanistas y socialistas, en ese batallar constante por una existencia mejor. La conocimos allá, en los primeros años de la década de los 2000. Me la presentaron Carmen Meléndez y la señora Wendy, personas también profundamente compenetradas con las necesidades de los pobladores del municipio. Recuerdo que la señora Vargas, era pariente del doctor Henry y Richard Weffer, vivía al frente de la Escuela Bolivariana 4 de Febrero, donde en muchas oportunidades hizo suplencias. Esta mujer trabajadora fue y siempre será un modelo a seguir por las generaciones actuales y futuras de taquenses, ya que no solamente trabajaba duro por el bienestar de sus hijos, sino por mejorar las condiciones de existencia de los habitantes de su comunidad. Seguros estamos que su recuerdo permanecerá en la mente de todos los que la conocimos. Paz a su alma, y nuestro más sentido pésame a sus familiares y deudos, y les decimos: “No están solos en su dolor, nosotros estamos con ustedes.”

jueves, 28 de noviembre de 2019

NICOLÁS MADURO MOROS



Desde el municipio Los Taques, Falcón, llegó a mi correo la siguiente reseña sobre el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros con motivo de su cumpleaños; como siempre en estos casos transcribo añadiendo algunos detalles cronicales. Y aprovecho la oportunidad para desearle abundante salud, felicidad, vida larga en unión de sus familiares, que todos sus planes y proyectos por el bienestar y recuperación económica de la República Bolivariana de Venezuela se concreten:

“El 23 de noviembre, el Presidente Nicolás Maduro, cumplió 57 años de edad. Con más de 45 años de militancia revolucionaria, este líder político y social nació en Caracas en 1962. Su infancia y juventud transcurrieron en la parroquia El Valle. A los 12 años emprendió el camino revolucionario participando en huelgas estudiantiles en su Liceo. Se formó en la organización legal de izquierda Ruptura, vinculada al PRV-FALN, (de Douglas Bravo, Francisco Prada y Eligio Sibada-Magolla), y dirigido por Néstor Francia y otros estudiantes de aquella época, en la Escuela de Letras, Facultad de Humanidades y Educación, UCV y también militó en la Liga Socialista.

Durante los años de su adolescencia perteneció a la banda de rock Enigma. Siendo muy joven comenzó a trabajar como conductor de Metrobús en la compañía Metro de Caracas, al poco tiempo fundó el sindicato de los trabajadores de esa institución (Sintrameca). Quien narra esta crónica recuerda que en una oportunidad, cuando se trasladaba del barrio Santa Cruz del Este a Chacaíto con una compañera, -de regreso de reunirse con unos amigos, entre ellos, uno que hoy es doctor en historia-, lo hizo en un autobús conducido por el que llegaría a ser el segundo Presidente de la V República, el chofer o profesional del volante Nicolás Maduro Moros.

El joven Maduro participó en el grupo musical Madera, con el que recorrió varios barrios populares de la ciudad capital a finales de los 70 y principio de los 80. A más de uno y una puso a bailar salsa y guaguancó por esas calles y en bonches (fiestas particulares). Maduro se incorporó al Movimiento Revolucionario 200 (MBR-200) después de la rebelión de Hugo Chávez Frías y su famoso “por ahora”. Conoce a su compañera y luego esposa Cilia Flores, cuando el Comandante Chávez estaba en prisión. La doctora Flores fue la abogada que defendió a los militares insurgentes del 4 de Febrero.

El dirigente obrero Maduro perteneció a la dirección nacional del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR 200) entre 1994-1997, fue fundador de la Fuerza Bolivariana de Trabajadores (FBT), organización de la que fue también coordinador nacional. Igualmente formó parte del equipo inicial del Movimiento Quinta República de Venezuela (MVR) y fue coordinador del equipo parlamentario del Bloque del Cambio en la Asamblea Nacional.

Durante dos períodos legislativos continuos 2005 y 2006 fue Presidente del Poder Legislativo. En agosto de ese último año, el Presidente Hugo Chávez lo designó como ministro de Relaciones Exteriores (Canciller), cargo donde se desempeñó hasta el 10 de octubre de 2012. Debido a su delicado estado de salud, el Comandante Chávez Frías le encomendó al pueblo elegir a Nicolás Maduro como Presidente de la República.

El 5 de marzo de 2013, Chávez partió físicamente, por lo que entonces el Vicepresidente de la República asumió como Presidente encargado de la República Bolivariana de Venezuela por mandato constitucional. El 14 de abril el Consejo Nacional Electoral (CNE) convocó a elecciones presidenciales, en las que resultó electo Nicolás Maduro Moros con el 50,75 por ciento de los votos y asumió el cargo como Primer Presidente Obrero y Chavista el 19 de abril de 2013. Ese día juró por Dios, por Chávez y por el pueblo venezolano.

El Candidato del AP, PSUV, el PCV, MEP, ORA, TUPAMAROS y otras organizaciones de izquierda Nicolás Maduro fue electo por un periodo adicional de seis años en las elecciones presidenciales de 2018. El 10 de enero 2019 prestó juramento ante el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela para el periodo presidencial 2019-2025”.

martes, 12 de noviembre de 2019

- ALBERTO JOSÉ RUDAS MEZONES -


Hace tiempo conversé en la plaza Bolívar de Los Taques, Falcón, con un familiar de un excombatiente guerrillero del FLN-FALN, quien me solicitó que realizara crónicas sobre los mártires de la IV República. En estos días recordé ese compromiso, y aprovechando que estoy en Caracas por razones de salud, visité el 06-11-2019 el Fondo Documental del Pueblo, (Archivo de la Revolución Venezolana, Archivo General de la Nación), y allí recibí información para elaborar el siguiente trabajo sobre Alberto José Rudas Mezones, quien formó parte de la Juventud Heroica, ejemplo de firmeza revolucionaria de la década de los años 60 -uno de los primeros jóvenes asesinados por el gobierno de Rómulo Betancourt.  Los datos para esta crónica fueron extraídos de diferentes folletos y libros, por lo tanto están entre comillas.

“Nació el 14 de enero de 1943, en el barloventeño pueblo de San José de Río Chico, hoy San José de Barlovento, Municipio Bolivariano de Miranda, República Bolivariana de Venezuela. Hijo de Octavio Rudas y Carmen Benita Mezones de Rudas. Fue el menor de 7 hermanos; de una humilde y honesta familia barloventeña que se vio obligada a trasladarse a Caracas en busca de una mejor calidad de vida. A los 18 años Tico era un destacado estudiante de 3er Año de bachillerato en el Liceo Nocturno ‘Juan Vicente González” (Liceo 'Andrés Bello', diurno) en Caracas”.

“Como cualquier joven de la época, lleno de esperanza, pasión revolucionaria, principios y valores éticos, sensibilidad humana, igualdad social e identidad con su pueblo; suficientes razones para insurgir contra la barbarie, terrorismo de Estado impuesto por el gobierno adeco y sus aliados bajo la dirección imperial norteamericana, quienes tenían a sus servicios cuerpos represivos: Dirección General de Policía (Digepol), Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA), además de los organismos paramilitares y parapoliciales como 'La Cobra Negra' y 'Los Rurales', todos encargados de desaparecer y asesinar a numerosos compatriotas: jóvenes y destacados luchadores sociales, pretendiendo frustrar el futuro de una generación”.

“Rudas Mezones fue acorralado y asesinado en pleno centro de Caracas, entre las esquinas de Puente Nuevo y Puerto Escondido, próximo a la plaza O’Leary cuando participaba el 15-11-1961 en una manifestación de repudio a la ruptura de relaciones diplomáticas de Venezuela con la Revolución Cubana, siendo el doctor Ignacio Luis Arcaya, Ministro de Relaciones Exteriores, quien se pronuncia contra esta decisión del gobierno, razón por la cual fue destituido de su cargo, pero proclamado por nuestro pueblo y el resto de los países latinoamericanos como ‘Canciller de la Dignidad'.

“El diario El Clarín destacaba la información que el sacerdote Martín Soto, párroco de Altagracia había presencia el vil asesinato del joven Rudas Mezones y estar dispuesto a reconocer a los autores; información que fue silenciada y distorsionada por el gobierno, que le aplicó al Padre Soto prácticamente un secuestro, seguido de una fuerte presión y campaña difamatoria para desmoralizarlo”.

“El caso de Rudas Mezones pasó a la historia de aquel nefasto régimen puntofijista, no sólo por ser una de los primeras víctimas, sino porque el tiránico gobierno del mal llamado 'padre de la democracia', Rómulo Betancourt, cuya premisa era ‘disparen primero y averigüen después', ordenó a los esbirros disolver el velorio e impedir que sus allegados asistieran al entierro. Es así como al día siguiente de su muerte los matones de la Digepol irrumpen en la modesta vivienda del asesinado joven y lanzan a la calle todos los implementos velatorios (sillas, candelabros, portacoronas, etcétera) y se llevan el féretro para sepultarlo en el Cementerio General del Sur, pero en privado y de noche; literalmente secuestran el cuerpo”.

“Los testimonios de quienes estaban cerca de Alberto Rudas Mezones al momento de su muerte y así lo mencionó poco después Fidel Castro, en un discurso, es que lo último que alcanzó a decir fue '¡Viva Cuba!’ y, de inmediato la respuesta de un agente de la Digepol fue asestarle dos balazos que lo mataron en el acto”.

Los crímenes y torturas que se cometieron en la IV República o democracia representativa de los años 60, 70 y 80 serán recordados por la historia de Venezuela por su crueldad e ignominioso irrespeto a los derechos humanos.


viernes, 8 de noviembre de 2019

EL MAESTRO EFRAIN ‘CHEPIN’ LÓPEZ


El 05-11-2019, después de introducir la documentación en la sede del Convenio Cuba-Venezuela, visité el Salón de la Patria, en Miraflores, donde se recopilan desde hace años pinturas de profundo contenido patriótico. En el edificio que sirve de sede a este museo, en el 4º piso, durante la IV República, en el gobierno de Raúl Leoni, fue vilmente ahorcado (21-06-1966), el líder revolucionario del FLN-FALN Fabricio Ojeda.  En el Salón de la Patria entrevisté al renombrado Maestro de la pintura Efraín “Chepín” López. Tuve con él una amena conversación. La visita la realicé con Rosa Borges, jayanera de corazón.

“Maestro Chepin ¿dónde nació usted?” “En Lezama de Orituco, Guárico, el 23-09-1936”. “Bien, hábleme de su vida;” “Desde muy temprana edad tuve inclinaciones por la pintura. El apoyo de mi padre siempre tuvo presente. Luego de perderlo físicamente, decidí trasladarme a Caracas a estudiar y trabajar. Conocí muchos pintores mientras trabajaba como aprendiz en VEPACO.”

“¿Y usted quién es, y por qué tiene esa mano vendada?” “Yo soy el Cronista Oficial de Santa Cruz de Los Taques, Falcón, Jesús Muñoz Freites; tengo esta mano recién operada, y vine a Caracas a consignar unos documentos en la sede del Convenio Cuba-Venezuela, ya que me extrajeron en el Hospital Simón Bolívar de Mariara, una placa que tenía pegada al hueso en la mano derecha, pero no lo pudieron hacer con la mano izquierda; además, como usted puede ver, no puedo cerrar mis puños y los dolores no me abandonan ni de día ni de noche, desde hace dos años que tuve un aparatoso accidente de tránsito”.

“Yo como pintor internalizo su sufrimiento, Cronista, usted es una víctima de la agresión económica, pero estoy plenamente seguro que su problema será resuelto en La Habana, en el Hospital Frank País de esa ciudad hay excelentes cirujanos traumatólogos y de la mano”.
“Dios lo oiga, maestro Chepin, pero continúe hablándome de su vida”. “Bien. Realicé estudios en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas de Caracas, fui alumno de Pedro Ángel González, Martín Leonardo Fúnez, Don Pedro Centeno Vallenilla, de Don Tito Salas, del cual soy descendiente por vía materna; luego viajé a Roma a estudiar Arte Puro”. “Regresé a Venezuela y me inscribí en el Centro Cultural Francisco Pimentel, para estudiar dibujo artístico y publicitario con el Profesor Luis Giory. Dicté catedra de dibujo y pintura en el Ministerio de Educación por más de 36 años. Pinté al natural en compañía de pintores como Luis Ch. Giory y César Prieto, recibí de Pascual Navarro lecciones de Arte Puro, análisis plástico y mantenimiento de obras; del pintor Manuel Silvestre Pérez adquirí un cúmulo de conocimientos de Arte Precolombino.”

“Cuando conocí al Comandante Chávez había dedicado 53 años de labor artística para a la Fuerza Armada Nacional, 31 de ellos en el Salón de la Patria, templo donde se rinde culto a los héroes de la patria, donde reflejo con mis murales y vitrales una síntesis de la República de Venezuela, desde las primeras leyendas aborígenes hasta nuestros tiempos.”
“Entre las condecoraciones que he recibido se encuentran “Orden Libertador”, “Orden al Mérito Bolivariano Estudiantil, Distrito Escolar No 2”, “Medalla Honor al Mérito Guardia Nacional Bolivariana, única clase”, “Orden 13 de Abril por el Cabildo del Distrito Metropolitano de Caracas”, “Orden Francisco de Miranda”, “Orden al Mérito al Trabajo”, “Estrella de Carabobo”, “Orden Andrés Bello”, “Cruz del Ejército Venezolano”, “Orden 27 de Julio”, “Orden 27 de Julio”, “Orden Almirante Luis Brión”, “Orden Diego de Lozada” y “el Premio Municipal Simón Rodríguez”, mención Artes Plásticas. El 21 de mayo del 2010 me fue asignado el título de Doctor Honoris Causa, por la Universidad Simón Rodríguez, y fui nombrado Patrimonio Viviente por el Instituto de Patrimonio Cultural Venezolano en el 2010”.

Las obras de este autor que se encuentran en el Salón de la Patria: “Vitral Homenaje a Alejandro Colina” ( 1976), “el Mural Nuestro Génesis” (1982), “Expresiones Aborígenes Venezolanas” (1975), “Vitral Homenaje a todos los Arqueólogos y Antropólogos” (1976), 0leo Homenaje a César Rengifo” (1982), Lienzo sobre óleo “Dioses Mitológicos” (1981), óleo “El Monstruo de Dos Cabezas” (1980), óleo “Venezuela Lucha contra la Maldad y el Crimen” (1978), óleo “El Padre de las Casas”, (1979), óleo “Fundación de las Ciudades” (1978), óleo sobre lienzo óleo “El Padre de las Casas” (1979), óleo “Próceres Aborígenes” (1981), óleo “19 de Abril”(1980), óleo “Firma del Acta de Independencia” (1981), mural “Terremoto de Caracas” (1979), vitral “Emigración a Oriente” (1978), Tito Salas interpretado por Chepin López.

Igualmente se encuentran: mural “El Abordaje” (1980), óleo “Congreso de Angostura” (1981), mural “Páez” (1979), mural “Paso de los Andes” (1979), mural “Con Aguas del Orinoco va a Regar el Chimborazo” (1978), óleo “Batalla de Boyacá” (1979), óleo “Batalla de Junín”, mural “Batalla de Ayacucho”, (1978), mural “Batalla de Carabobo” (1980), vitral “La Ciencia y la Tecnología” (1981), mural “Libertad y Gloria” (1979), óleo “Visión de Venezuela” (1980), vitral Artes y Ciencia” (1979), “Salón Miranda” (1983), óleo “Todos llevamos la Patria en el Corazón y la Libertad en el Alma” (1985), “Evolución del Escudo de Venezuela”, (1984), “Simón Bolívar (1987), “El Libertador y sus Edecanes” (1995), “Mi delirio Sobre el Chimborazo (1980) , “Catedral de Santa Marta” (1988), vitral Santísima Trinidad (1992), óleo “Jesucristo”(1993), óleo “Los Tres Majaderos”, (1993), óleo “Sucre en dos Tiempos”(1995), óleo “Atentado de Sucre en Berruecos” (1995), óleo “Porque un Hombre se Enamoró de Mí”, (2005), óleo “Las Raíces de la Madre África” (2005), óleo “Luisa Cáceres de Arismendi y Mujeres Recolectoras de Cacao” (2006), “Altar de los Dioses y Héroes de América” (2007), murales “La Madre Patria y Las Madres Patrias” (2011), “Mi Patria es América y Edecanes del Libertador” (2011), “Ruptura de Cadenas” (2010) y “Última Proclama del Libertador” (2011).