miércoles, 15 de abril de 2026

EL 18 DE NOVIEMBRE DE 1874 EL PRESIDENTE GUZMÁN BLANCO, INAUGURÓ LA ESTATUA DEL LIBERTADOR SIMÓN BOLÍVAR, EN LA PLAZA BOLÍVAR DE CARACAS, ACTUAL REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, QUE ES, Y SERÁ SIEMPRE LIBRE, SOBERANA E INDEPENDIENTE!

La primera referencia que se conoce para erigir un monumento al Libertador data del primero de marzo de 1825, cuando la municipalidad de Caracas decidió aprobarlo luego de recibir noticias del triunfo apoteósico de Simón Bolívar en la Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824. El monumento seria ecuestre, de bronce, sobre columna de mármol y estaría ubicado en la Plaza de San Jacinto, cuyo nombre cambiaría por el de Bolívar. Desafortunadamente este acuerdo quedó sin cumplimiento.
     Hubo otras propuestas también incumplidas, una de ellas en 1842, cuando los restos del Libertador llegaron a Caracas procedentes de Santa Marta, Colombia. En esa ocasión, al menos quedó el nombre de Bolívar para la Plaza Mayor.

Treinta años más tarde, el 18 de noviembre 1872, el entonces presidente de la República, Antonio Guzmán Blanco decretó la construcción de una estatua ecuestre al Libertador Simón Bolívar.
La estatua ecuestre , fue elaborada por el escultor italiano Adamo Tadolini.
El pedestal fue construido en Weissenstadt, Baviera, por Edwards Akermann y llegó a Venezuela en 34 cajas, abordo del bergantín Annani, la mañana del 24 de septiembre de 1874. El pedestal era de mármol, de tres metros y medio de alto, con dos gradas concebidas en piedra sienita de color negro con la inscripción:
“Nació en Caracas el 24 de julio de 1783, murió en Santa Marta de Colombia, el 17 de diciembre de 1830. Sus restos fueron trasladados a Caracas el 17 de diciembre de 1842”.

El 11 de octubre de 1874, el presidente Guzmán Blanco, acompañado por diversas personalidades, procedió a la ceremonia de instalación del pedestal, en cuya fosa se colocaron en unas cajas metálicas los siguientes objetos (cápsula del tiempo):
“Acta de la colocación de la piedra fundamental de la estatua.
Copia del decreto del 18 de noviembre de 1872 mandando construir la estatua con la firma autógrafa del Ilustre Americano, General Guzmán Blanco
Una pieza de un venezolano
Una pieza de cincuenta céntimos
Una pieza de veinte céntimos
Una pieza de diez céntimos
Una pieza de cinco céntimos
Una medalla del busto del Libertador
Una medalla conmemorativa del 28 de octubre de 1874
Dos medallas del Capitolio
4 tomos de Historia y Geografía de Venezuela de Agustín Codazzi
Recopilación de leyes y decretos de los Congresos de Venezuela, 1830-1850, 1 tomo
Recopilación de leyes y decretos mandada a hacer por el General Guzmán Blanco, 1874, 5 tomos Mensaje y documentos de la Cuenta rendida por el General Guzmán Blanco, 1873, 1 tomo
Primer Censo de la República, 1874, 1 tomo
Una fotografía del Ilustre Americano
Plano topográfico de Caracas
Cuadernos de las Constituciones de 1857, 1858, 1864 y 1874
Acta de la Independencia del 5 de Julio de 1811
Periódicos del 10 de octubre de 1874: La Opinión Nacional, Diario de Avisos
y una colección de periodicos de los estados

Inauguración de la estatua:
El 7 de noviembre de 1874, un repique general de campanas y el estruendo del cañón, resonando desde la explanada del Paseo Guzmán Blanco (El Calvario), daban la señal de que las fiestas para celebrar la erección de la estatua iban a comenzar.

A la siete de la mañana, el triple estampido del cañón les anunció a los empleados públicos y demás habitantes de una Caracas que despertó engalanada con lujosos atavíos, que debían concurrir a sus localidades respectivas.

A las 8 de mañana se inició la programación, cuyos detalles fueron descritos por el historiador Francisco González Guinad:

“A la hora indicada se presentó el Ilustre Americano en gran uniforme, acompañado de su esposa y familia, del cuerpo de edecanes y empleados públicos. El cuerpo diplomático, los ministros del Despacho y los representantes de las corporaciones estaban allí con sus insignias, banderas y ofrendas.

El presidente Guzmán Blanco leyó una breve alocución. Posteriormente sus edecanes pusieron en las manos del primer mandatario una corona de laurel batida en oro, la cual colocó al pie del pedestal”.
Descorrióse el velo que cubría la estatua del Libertador, y ante aquella multitud entusiasmada apareció el Libertador Simón Bolívar, sobre su corcel de batalla, saludando al pueblo”

Se estima que la Guerra de Independencia de Venezuela (1810-1821) fue extremadamente sangrienta, provocando la muerte de aproximadamente un tercio de la población total, lo que representó entre 200,000 y 300,000 personas, incluyendo bajas militares, civiles, hambrunas y enfermedades. 

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