viernes, 10 de abril de 2026

¿TERRIBLE REALIDAD VENEZOLANA: EL DETERIORO, LA CORRUPCIÓN?.

*POLVORÍN*
*¿TERRIBLE  REALIDAD VENEZOLANA:* *EL DETERIORO. LA CORRUPCIÓN?.*

*(Parte II. Brasas trozos de leña encendido.*
*Breve ensayo sobre la realidad política social venezolana.)*

*Por:*
*Eduardo Orta Hernández*

“Que todos sepan lo que no deben ignorar" 
*Simón Rodríguez*

“Todo lo bueno que hay en la sociedad se debe a la crítica, criticar es juzgar con rectitud”
*Simón Rodríguez*

 "Ninguna revolución puede triunfar de forma perdurable, si sacrifica las cosas que representan la felicidad para el ciudadano común". 
*Daisaku Ikeda*

*El silencio nos entierra, no sepulta. Necesario el grito atronador y revelador a tiempo, para evitar el hundimiento de la República, que sucumba y muera en manos extranjeras. La verdad, la crítica y la justicia sean pronunciadas al viento, sean la guía*. *EOH*

*No por dejar de decir las cosas que son evidentes, éstas no existen, peor es el daño que produce el supuesto ocultamiento, su silencio y la falta de juicio crítico, siendo sus efectos dañinos y regresivos*. *EOH*

I. *FACTORES DEL DESEQUILIBRIO*

Entre  muchos de los factores que explican la coyuntura económica, social y política de Venezuela y su galopante inflación, podemos mencionar:

1. La guerra asimétrica

2. La inflación global, mundial

3. El conflicto de guerra en Europa y en el oriente medio

4. El bloqueo imperialista de nuestra economía 

5. Existencia de una economía rentista, herencia dependiente de la exportación del petróleo y de la minería extractiva

6. Una economía esencialmente importadora de todo o casi todo lo que consumimos, así giramos, dependientes y subdesarrollados, escandalosamente, en torno a los especulativos precios internacionales 

7. La insuficiente producción de nuestros alimentos, medicinas y otros rubros básicos para cubrir las necesidades de la población.

8. Existencia de ciencia y tecnología poco desarrollada

9. Parque industrial,  dependiente del suministro de insumos foráneos, que funciona como un enclave de intereses extranjero.

10. Abandono de la agricultura, el éxodo de campesinos a las ciudades, agrava y profundiza la crisis, colapsando la vida alrededor de los cordones de miseria. 

11. El peculado, la concusión, la apropiación indebida, la deshonestidad, el creciente deterioro moral, afecta la fe y confianza en la recuperación económica y en la credibilidad en la construcción de un proyecto alternativo.

12. Una oposición carente de planes y proyectos nacionalista, accesoria y subordinada a los intereses de las grandes transnacionales y del gobierno de los EEUU. Abiertamente proimperialista.

*2.* *FORMAS Y EXPRESIONES OPOSITORAS*

La oposición política venezolana saboteó, incendió, declaró huelga, paralizó la industria petrolera, causado grave daños a su infraestructura y pérdidas de miles de millones de dólares a la nación, desmanteló, se apropió, dispuso y se benefició de empresas del Estado venezolano ubicadas en el extranjero, causando un irreparable y profundo daño a los intereses y a la economía nacional, al disponer ilícitamente de esas riquezas, sin que los responsables de esa antipatriótica práctica sean enjuiciados conforme a las leyes penales de nuestro país, no obstante que afectaron la integridad y soberanía de la República. Incluso, esa oposición antipatriótica transitó la vía de las  conspiraciones que culminó en un golpe de Estado en 2002. Una vez derrotado este, y restablecido en el poder el presidente Hugo Chávez  Frías, continúo en su política conspirativa opositora hasta llegar a los acontecimientos del día tres de enero de 2026, mediante el cual coadyuvaron y contribuyeron a crear las condiciones ideológicas y materiales para la ejecución del secuestro del presidente de la República, Nicolás Maduro Moros y  la primera combatiente, Cilia Flores, mediante la tanta veces solicitada invasión militar extranjera del país, ejecutada por el gobierno imperialista del norte, causando más de un centenar de asesinatos, violando todas las reglas de los convenios y leyes internacionales, así como la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela y el derecho de la autodeterminación del pueblo venezolano. 


*Largo fue el tiempo medido en años, en décadas* de guarimbas, desorden público, agresiones, muertes, incertidumbre, quema de preescolares, y de seres humanos, motorizados decapitados por guayas opositoras, calles cerradas, comercios asaltados y destruidos. 

Ante tales situaciones el esfuerzo del gobierno, en gran medida, se concentraba en defenderse y no dejarse acorralar, por los planes terroristas, conspirativos y violentos de ese sector de la oposición interna y apátrida, que a gritos e impunemente pedía invasión extranjera, aliada a fuerzas imperialistas celebraron y celebran la sangre derramada de nuestros compatriotas, sin esconder sus posturas fascistas. Afectando seriamente la economía nacional, la paz, la tranquilidad social, contribuyó  a cerrar -a media llave- un ciclo de esperanza iniciado en el gobierno de Hugo Chávez Frías. 

*Años de confrontaciones y de bloqueo, de medidas coercitivas,* hizo posible que la incertidumbre  colmara las calles, creciera la decepción, la indiferencia y la “neutralidad acentuándose,  masivamente, en el alma de los venezolanos e impidiendo la continuidad de la distribución de la riqueza social iniciada en los treces primeros años del siglo XXI, a la par de los escándalos de corrupción, del mesianismo, de políticas individualistas y populistas, descuidando la formación ideológica, debilitándose el fortalecimiento de las organizaciones populares, cediendo el protagonismo popular o reduciéndose dentro las paredes del partido, sin debate públicos, sin discutir política, pero eso sí, con instructivos y libretos en las manos para ordenar, mandar o instruir política pensadas en los círculos cerrados del excluyente poder partidista, ausente el pueblo en el diseño y creación de la política, era el objeto de esta, no el sujeto, cuya mayor presencia se limitó a movilizaciones de índoles electoral, siendo el pueblo un espectador y ejecutor de políticas decididas y diseñadas por una cúpula, por la dirigencia nacional del partido, una total distorsión, que se diferenció del periodo 2000 - 2013, donde la esperanza y el compromiso se revelaban en los ojos del pueblo, fue la época de la participación masiva en un proyecto político, que ofrecía y ejecutaba cambios profundos, soberanos en materia económica, social y política. 

*El periodo 2000-2013 fue un momento estelar en el encuentro con la identidad bolivariana, nacionalista, latinoamérica, unida a la lucha de los pueblos del mundo, profundamente antiimperialista, fue la voz de la soberanía e independencia* en materia agrícola, petrolera, minera, en salud,  educación, y cultura,  todo un esfuerzo liberador, en busca de la libertad del ser y del saber, profundamente descolonial y confrontador de mitos y de amarras esclavizantes, edificador de un nuevo tiempo, que reivindicó al ser humano y que combatió y confronto el imperialismo, racismo y al colonialismo, al punto que derogó el “día de la raza”. Los hechos hablaban y marchaban junto a las palabras, rindiendo honor a la voz -se correspondía la teoría con la práctica-

*3*. *PRÁCTICA POLÍTICA DESDE EL PODER*

*En el ejercicio del gobierno* estuvo presente el maltrato, la arrogancia, la soberbia, el pantallerismo, la farándula, política y discursos vacíos, carentes de profundidad, superficial, estereotipado en lo irrelevante de personajes propios de los comic y la publicidad comercial y televisiva, en la propaganda, en lo “chévere” del personaje, obviando lo central del debate político que forma y educa, en  el “aquí mando yo”, la supremacía excluyente y antidemocrática del “líder” se imponía, su accionar caritativo, “salvador”, se irrespetó elementales derechos ciudadanos, al extremo que no eran contestadas las correspondencias, las cartas, las solicitudes escritas individuales o colectivas. Operó con desprecio el silencio administrativo. De esa manera no se construyó República y menos gobierno “socialista”.

Una conducción política que no superó el estilo de gobernar propio de la herencia colonialista, incluida la ofensiva arrogancia. La orden del día la ausencia de humildad de los “caciques” del momento, del investido del cargo público, conjuntamente con el empeño, con el libreto en las manos, de “enseñar” y obligar a dar las gracias por actos de gobiernos, por cada obra social, que por mandato legal están obligados, “los representantes” electos, a hacer y a cumplir, asumiendo un comportamiento de mandante y no de mandatario como tiene que ser, comportamiento que educa para la subordinación, la dependencia política, que resta protagonismo y profundiza la falsa creencia en el individualismo salvador, desplazando los logros de la lucha colectiva y repitiendo ejecutorias políticas, formas y modelos de propaganda herencia del pasado colonialista y monárquico, revivida con las nuevas expresiones de la “cultura petrolera” y de los “valores” impuesto por la penetración imperialista, Se ha querido competir con propuestas “transformadoras” pareciéndose al otro, aplicando sus mismos métodos y metodologías en la forma y en el contenido, en la propaganda y en el hacer práctico político de cada día. 

Por un hueco tapado, el asfaltado de una calle, el cambio de las bombillas quemadas, por la recepción de una caja de detergente o por colocar las luces navideñas a una plaza, se despliega un adicional gasto publicitario, donde gente del pueblo (“beneficiados” de la “monumental” obra o de la recibida caja de detergente)  mediante un obligado, aprendido y preelaborado guión, repiten que: “gracias a nuestro Alcalde, Gobernador y otros funcionario hemos sido beneficiado con tal o cuál cosa”. Así se exacerba la gloria del representante público, como el mejor ejemplo del “deber cumplido”, a quien hay que agradecerle hasta el cansancio su heroica, su prócer actuación, profundizando de esta manera una política contraria a la construcción de una sociedad sobre nuevos valores y quedando reducida la construcción de una conciencia para la liberación y transformación social donde el centro sea el colectivo.

Un período que profundizó el ejercicio de  una cultura del nuevo caudillismo, se impuso la política individualista y mesiánica, propia de una sociedad decadente, educó en el servilismo entre  héroes y superhéroes, que deja en manos de estos la soluciones colectivas, muy alejada de una posible construcción socialista, participativa, comunitaria, fundamentada en la solidaridad, reciprocidad y cumplimento del deber en el ejercicio de la función pública, bajo el mandato de la democracia participativa, sin pretensiones de superioridad, alejada de la farándula y del espectáculo, de la estridencia ensordecedora,  sujeta a un trato de respeto, solidario, protagónica, humanista y directo del tú a tú, o de vis a vis como dijo Ezequiel Zamora. 

*La impuesta voluntad del “jefe de turno”,* “reyezuelos”, Alcaldes, Concejales y demás “representantes” del pueblo, que se creen nuevos caudillos feudales, vulneran con su comportamiento e imposición de su voluntad, sagrados derechos constitucionales y legales, como hemos afirmado, desde no dar respuesta, mantener silencio total a las recibidas correspondencia, hasta no permitir y negar el protagonismo del pueblo, el ejercicio de la democracia participativa. Por ejemplo,  aprueban y ejecutan presupuesto sin consultarle absolutamente a nadie, es su unilateral voluntad y saber la que se impone y decide.

Ante el opositor de ideas y acciones, se ejerce en contra todo el poder de violencia del Estado, se le excluye o desacredita, se le acusa con improperios exponiéndolo al odio colectivo, se usan los medios masivos de  comunicación para dirimir diferencias, con una crueldad sin límite, se ataca públicamente  la persona y la moral del “adversario”, de aquel que no comulgue con la idea del jefe o caudillo, ello se repite hasta el cansancio a lo largo del territorio nacional.

Se acudía al poder de los medios de comunicación, como único medio del debate político, en muchos casos, ante las infracciones y violaciones de leyes penales, principios y normas constitucional, civil o administrativa, lo pertinente era su tramitar ante los órganos y las instituciones del Estado, no en los medios de comunicación, para así combatir la impunidad y los desvaríos e ilícitos, las infracciones de las normativas legales. Era la manera de “combatir” a los antiguos compañeros, militantes u opositores,   contribuyó a crear un ambiente de política peyorativa, adjetivizada, descalificantes, carente de pedagogía, ausente de contenido, que no ayudó a construir una fortalecida cultura revolucionaria, que fortaleciera las instituciones republicanas, ello degeneró en una colectiva conducta de indiferencia ante la denuncia pública, sin fuerza y credibilidad más allá del peyorativo grito, conduciendo a la no participación, que no trascendió  la pasión y militancia partidista. Que sabio José Martí cuando expresó: "

*"¿Quien con injurias convence?/ ¿Quien con epítetos labra? Vence el amor. La palabra..."*

Otro aspecto de importancia suprema es que el ejercicio político para echar las bases, los fundamentos de la democracia (socialista) no se reduce solo al acto de votar, de movilizar y apoyar electoralmente, sino que implica participar en toda la vida de la ejecutoria gubernamental, y si se trata del municipio, célula primaria de la comunidad, el ejercicio del gobierno, debe *DEMOCRATIZAR LA VIDA POLÍTICA Y ECONÓMICA, EL PRESUPUESTO*. Los consejos comunales y otros movimientos y organizaciones sociales tienen derecho a saber el monto de los ingresos de cada municipio y otros entes, decidir sobre los planes y la ejecución de los mismos, en qué se gasta el dinero. Ello no ocurre así. Nadie sabe nada de nada, se impone la voluntad del nuevo caudillo. Mayor desprecio, hacia el pueblo humilde, el pueblo que elige, es imposible. 

*LA CORRUPCIÓN*

El aprovechamiento en beneficio propio, con velocidad vertiginosa, que rompe varias veces  la barrera del sonido, se observa el cambio en el estilo de vida de funcionarios y representantes en ejercicio de la función pública, “dirigentes”, “líderes” de origen humilde, pertenecientes a las barriadas populares, sin “trabajo” conocido,  piensan que el ejercicio político es una empresa a explotar, que llegado el momento coronarán el éxito de su “sacrificio”, de tantas noches de desvelo, de reuniones, de movilizaciones, de pegar gritos y propaganda en favor de su “industria”, que es lo mismo que decir, buscar votos para su partido, consideran dicha actividad rendidora de plusvalía, que como medio es el instrumento de haberse vuelto millonario, sin el tedioso trabajo que le pueda significar a alguien que a través de generaciones haya acumulado inmensas fortunas, *son los nuevos ricos* que sin ser heredero de fortunas, y mediante los más diversos métodos de corrupción llevan un estilo de vida de magnates, con inmensas propiedades inmobiliaria, comerciales, industria, con cuentas bancarias en nombre de otro, en funciones de testaferro, con yate, lujosos carros, camionetas último modelo, todo ello a la vista de un pueblo lleno de necesidades y hambre. 

La corrupción todo lo abarca, contamina la sociedad, en todos sus niveles, desde las altas esferas del poder hasta el más sencillo funcionario. 

La Corrupción se originó, tuvo su nacimiento en la época colonialista y se hizo presente en la Cuarta República, para continuar con fuerza en la Quinta, un mal que requiere para corregirse de severas leyes y de extraordinarios controles sociales, con la participación del pueblo organizado, apoyado en una cultura de la ruptura, revolucionaria y para los nuevos tiempos. 

Un reducido grupo, una cofradía   se ha enriquecido a la sombra del poder, escandalosamente, con miles de millones de dólares, que equivalen a un Plan Marshall, plan que permitió reconstruir varios países europeos devastados, destruidos, después de la segunda guerra mundial.  Con tal cantidad de dinero, objeto de la peor corrupción, tendríamos dos Venezuela como “tacita de plata” y un pueblo feliz y viviendo con la mejor calidad de vida.  Dentro de ese panorama, ningún proyecto político, económico y social, ningún esfuerzo y ninguna voluntad, por muy grande que sea, de un funcionario público tiene futuro y credibilidad. ¡¡Increíble pero cierto!! Incomprensible!!  *EL SILENCIO Y LA INERCIA NOS CONDENAN  Y NOS SEPULTAN*

Son pocas -casi inexistentes- las oficinas e instituciones públicas y sus funcionarios que no exijan "comisión", "el cuanto hay para eso" o el “bájate de la mula,” lo cual quiebra y afecta seriamente la moral de la República, causando una creciente desaprobación en las opinión colectiva y produciendo una inundación de incredulidad sobre la posibilidad de mejorar y recuperarse económica y socialmente, así como la no creencia en la posibilidad inmediata de una recuperación de la moral ciudadana en el ejercicio de la administración, incluyendo el alcance en área de los servicios privados. 

*LA PRÁCTICA POLÍTICA. ALGUNAS CONSECUENCIAS*

*El caudillismo, el mesianismo, la negación de la participación colectiva, las exclusiones, la corrupción, son causas del masivo pesimismo, de la incredulidad, acompañado del sabor de la decepción colectiva,* todo ello arrastra y lleva al despeñadero, al precipicio la propuesta  de una sociedad socialista,  presente solo en el discurso, en la oferta y en el loable esfuerzo como propuesta de la narrativa política, que ofrece  un cambio social y la derrota del capitalismo. 

Visto las circunstancias políticas, económicas y sociales, el imaginario popular (así lo percibe la gente de a pie), queda "desacreditada" tal propuesta socialista como alternativa humanitaria para sustituir al capitalismo, como modo de producción, debido a la ineficiencia, al deterioro de la moral y de las luces y por el impacto económico que recae sobre una población sacrificada en su calidad y bienestar de vida, por efecto del bloqueo, pero también por el no poco desacierto de planes y proyectos en cuanto a la reactivación del aparato productivo y de una verdadera y auténtica participación del pueblo sin exclusiones de ningún tipo, que permitiera resolver  la máxima escrita de *Federico Engel,* quien más o menos expresaba: *"primero que política, primero que filosofía, primero que religión hay que atender el estómago de la gente”* O como bien como lo expresó *Virginia Woolf*: *"No se puede pensar bien, amar bien, dormir bien si no se ha comido bien"*, aunque es de reconocer que el socialismo no es solo “tenedor y cuchillo”, como reiteradamente nos los recuerda el filósofo Jesús Vivas Pineda, pues *socialismo es* cultura y un modo de vida digno, donde las necesidades sean resueltas con participación colectiva, con protagonismo popular, sin rechazar a nadie, con trato respetuoso, fundamentado en los sagrados derechos civiles y humanos, democrático, crítico y consecuente con la construcción de una cultura para la libertad y para vivir en República. 

Es obvio meditar, reflexionar o concluir, que si no se ha comido bien, si se está desempleado, sin acceso a educación y sin atención de la salud, sin insumos médicos, con salarios que no alcanzan sino para pagar el pasaje interurbano, ¿en esas circunstancias el pueblo qué va a pensar?, la respuesta es obvia, a falta de formación ideológica y de preparación teórica política interpreta, “piensa” deduce, “analiza” con cabeza ajena, de esa manera se impone las explicaciones de la vida social, del existir político  el conocimiento dominante que sirve para la dominación y la explotación, el cual es elaborado y difundido por el saber burgués, siendo así, un pueblo no armado en la teoría y práctica revolucionaria, en las utopías, acompaña un proceso político hasta donde duren los caramelos después de la piñata. 

*LA IRRENUNCIABLE UTOPÍA*

Son realidades sobre la cual debemos lidiar, luchar día a día, la vanguardia y el heroico pueblo.

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