jueves, 16 de abril de 2026

LA VOZ DE LA POESÍA

Este es el sentimiento que despierta en mi, tu poema *"VOZ DE LA POESÍA"* donde dignificas la palabra real con el sudor, y el olor del pueblo.

*La poesía que lideriza no pide permiso para entrar al alma.*  
Compañero tu texto ya la responde.
La nombras con cada verso, es la que baja del salón y se embarra los pies en la tierra.

No es la poesía que se exhibe en vitrina.
No, claro que no.
No es la que se mira al espejo buscando adjetivos raros.
*Es la que mira al pueblo a los ojos y le devuelve su propia voz*, pero más alta, más clara, más encendida, más amorosa.

La que lideriza no adorna, sino que alumbra.
Tú mismo lo dijiste:
*-No es hermética ni de acertijos.* Es comprensible para la abuela, el obrero, el niño que deletrea esperanza.
*-No vive en la melancolía por deporte.* Atraviesa el sufrimiento, sí, pero para transformarlo en camino, en luz y esperanza. Denuncia, sí, pero para anunciar.
*-No es arte por el arte.* Es arte por la vida, por la patria, por los pueblos por los libres, por los oprimidos, por los declazados, por los descalzos.

La otra, la de "salón, descolorida, decorativa", también tiene su lugar. Pero no timonea, no marca rutas. Se queda colgada en la pared mientras la historia pasa por la calle y el tiempo.

La que permanece en los pueblos tiene tres señales:
1 *Nace abajo*
"desde las catacumbas, desde los humildes, es el lenguaje claro de nosotros los pobres, directo, solidario y franco".
No baja traducida desde la academia, sube desde el sudor, el amor y el verdor de la tierra.
2 *Camina con el pueblo*
"entre la multitud de los desvalidos, de los afligidos".
No le canta al pueblo desde lejos, desde una oficina o un estudio, ¡es la que nace por el pueblo para el pueblo!
Canta con él, en el campo de batalla, en su medio ambiente.
3 *Construye, no solo nombra* "decide destinos, construye historia, creadora de lo nuevo", no permite que la memoria histórica muera.
Es volcán, río desbordado, magma plutónica, como tú bien la describes.
No contempla el incendio: *es el incendio que proclama*, es la mecha encendida de la exposición insumisa de ideas.

Martí la llamó "trinchera de ideas".
Vallejo la hizo doler en los huesos.
Benedetti la puso a militar por la alegría.
Neruda la volvió piedra y pan.
Y tu poema, mi querido amigo la sigue pariendo hoy.

La poesía que trasciende es la que el pueblo reconoce como suya sin que nadie se la explique.
La que un campesino en Cagua, Arequipa, Guayaquil, Antioquia, Pernambuco, Oaxaca o en Atacama pueda leer en voz alta y decir: "eso soy yo".  
*Es amiga, sin odio, colmada de coraje*. Indiferente al oro de los salones, pero rica en los honores que da la plaza.

Eduardo gracias por recordarnos que la palabra, cuando es verdadera, no es adorno, que es herramienta, es fuego, es República y es Patria.

Gracias por sostener la antorcha de la poesía, alma de los pueblos, de sus luchas, sus triunfos y fracasos.
Mientras haya pueblo que la lea en voz alta y se reconozca en cada versar, mientras no sea acertijo sino camino, mientras el polvorín de la palabra no se apague *la poesía verdadera, la que muchas veces no aparece en los libros porque está ocupada siendo trinchera, esa que no pide aplausos sino que reclama justicia, la de la esencia del alma, la del despertar de la historia y de la conciencia, seguirá liderando*

Sigamos alumbrado entonces, el camino es largo, pero la palabra cuando es verdadera, ya es amanecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sus comentarios son importantes para el autor. Por favor, utilice un lenguaje cortés y respetuoso al dejarnos saber su opinión acerca de lo publicado.